martes, 8 de octubre de 2019

"EL GRAN FRACASO EN PARQUE CHACABUCO".-

                          El natatorio era un éxito absoluto por aquellos años cuando eran casi nulas las posibilidades para los pibes de barrio acceder a una piscina o pileta de natación, pública o privada.- Quien podía tener una piscina en su propia casa?? nadie diría, por lo menos en las casas del barrio; no conocí ninguna en casa alguna por lo menos por los años fines de los 50 e inicios de los 60.- 
                       En la zona diría exclusivamente el club San Lorenzo ofrecía su piscina a socios en época veraniega.-
                     El Natatorio Municipal del parque era el alivio y el paraíso en pleno estío.- 
                   Quienes íbamos a la colonia veraniega del parque (entrada por Curapaligüe, hoy un colegio) eramos los visitantes diarios del cubículo acuoso; también los vecinos que podían disfrutar cada día y los fines de semana en aquellos veranos tan molestos como los actuales, sólo que con medios escasos para afrontarlo, consistente en algún desvencijado ventilador, el fresco de algún árbol, y algunas bebidas refrigeradas en precarias conservadoras que atesoraban trozos de hielo que iban transformándose en agua común en carrera contrarreloj, que obligaba a "apurarse" para "disfrutar" del fresquito pasajero y costoso como es fácil imaginar.- Ahh..y las pantallitas, tan efectivas y simples y ecológicas...movidas a voluntad y buscando alguna brisa para hacerla circular sobre nuestro rostro en base a movimientos repetitivos, nos "apantallábamos"  y era totalmente gratis, sin afectar la capa de ozono ni nuestro bolsillo con las facturas eléctrica que eran bravas también entonces.- Pero, y el fracaso del que hablábamos??
                        Que era natural que los pibes de aquella colonia veraniega aprendieran a nadar, a zambullirse sin temor y con alegría de vivir esos momentos únicos...de arrojarse desde el trampolín algunos, los más audaces, y el fracaso era no aprender a nadar ni lo más básico y elemental, les pasaba a varios, incluído el dicente en éstas líneas.- Ese, no aprender a nadar luego de insistir y de haber ido, algo más grande, al parque a aprender en unas clases que se impartían  gratuitas para adultos, allá por las 18 hs. en temporada estival,fue y es un fracaso que aún duele.-
 Un fracaso entre tantos, obvio.- 
                      La pileta de la colonia, vestuarios, desnudez (vergüenza total) revisación : dedos de los pies, boca, rubor, ducha (fría) , y a la "pile"....que época, por Dios, sin tv siquiera, eramos felices, pero como siempre pasa, no sabíamos....-mc

                    
                  

sábado, 5 de octubre de 2019

EL CINE, COMO LA VIDA MISMA, ES SUEÑO.....A CUALES CINES ÍBAMOS??...NOTA 2....

                                           Le decían (aún hoy)y con razón, el arte del siglo XX.- Era así definido (entre otros términos) el nuevo chiche de la humanidad :la cinematografía, y el cine su expositor y ámbito último del fenómeno tan grato a tantas generaciones.- El cine aúna texto, actuación, música, escenarios naturales, y la magia de agregar imagen a los sueños; la palabra transformada en imágenes; además de la palabra literaria, la palabra en acción, la palabra coloquial y con el tono adecuado.-
                                             Los pibes y muchachos del barrio de Parque Chacabuco, adónde íbamos a ver cine??? ...a cuales salas del barrio y de los barrios vecinos?? El fenómeno abarca de 1920 a casi 1970 cuando comienza el declive de las salas barriales, no del cine, claro.- 
          El negocio de las salas de barrio fue un negocio formidable; aún lo es en el ámbito de las nuevas salas en centros comerciales y en el del negocio que llega al consumidor (su propia casa) y representado en los novísimos sistemas de distribución (Néflix, etc) para decirlo en términos antiguos; son nuevas formas masivas con  volúmenes de material y de dinero  como en aquellos años cuando aún la televisión no se había desarrollado y sólo era una tibia amenaza; el cine es parte del negocio televisivo también, son complementarios y no competidores y menos aún excluyentes uno del otro.- Pero en aquellos años el espectáculo por antonomasia era el cine.- Las salas del centro, las de barrio, las  de provincias, involucrando miles de empleados especializados y generales.- Construcción de grandes salas, con lo que ello implica como demandante de una variada gama de materiales y enseres y mano de obra  ad hoc.-
                     Dónde íbamos  por aquellos años?? (toma el relato un inevitable tono personal).-
                        Lo que hoy es Parque Chacabuco por aquellos años era parte de Caballito, siendo que no estaban establecidos los barrios como ahora en toda Buenos Aires; el barrio, los barrios, eran ideas sobre experiencias y dichos no normatizados; apenas imperio del sentido común, con límites imprecisos, con tradición oral y legitimados (los barrios y sus inexistentes límites), por cada vecino de acuerdo a lo escuchado y sostenido, una expresión acabada del sentido común ( me dijeron... siempre supe que....en mi casa siempre se dijo que....-
Por lo que éramos habitué de una serie de salas que tenían como denominador el estar ubicadas cerca de casa y/o tener medios de locomoción que nos acercaban a ellas; después estaban las idas a las del centro, o a las de barrios alejados obligados por temas de cartelera, de cartelera cinematográfica o por "programa propio".-
                           Es así que en nuestro Parque Chacabuco indeterminado aún (por lo menos de acuerdo a los límites reconocidos de hoy), la noción "de barrio", de "nuestro barrio", de la identidad territorial básica se extendía un tanto y más allá de lo que conocemos y reconocemos hoy.-
                         A cuales cines íbamos?? Al Asamblea en la avenida al 821, al "Antártida", en la avenida La Plata 1961, al Real Palace, en Asamblea 179 al "Odeón II" de avenida La Plata y no más.-
                        Pero el imán eran las películas y no la fidelidad a una sala; dentro del margen que teníamos los pibes ya adolescentes de entonces de salidas fuera de casa, ese margen marcado celosamente por la voz o las voces en el ámbito familiar, el otro margen, el que nos tomábamos sin más y silenciosamente, todo ese territorio,el permitido y el agregado comprendía barrios vecinos y algo más y sus salas cinematográficas: Flores,con sus cines "Continental","Rivera Indarte", "Flores", San Martín", "Pueyrredón" y algún otro; Caballito con el "Moreno", "Lezica","Cóndor", Pompeya con el "Saenz",el "Monumental", Patricios con el "Rivas", "Urquiza", "Rosedal", el inefable "Pablito" o "Pablo Podestá" (conocido también como "la piojera"; y Boedo, con el "Select Boedo", "Moderno","El Nilo", "Cuyo", "Odeon II" , "Los Andes" una barra de salas que eran la tentación de nuestros bolsillos flacos, y los rezongos de nuestro viejos.-
                   A veces nos animábamos al centro y tantos lugares en una ciudad invadida de cines, más los del Gran Buenos Aires; la lista sería intensa y casi imposible abarcar, teniendo en cuenta que las salas cinematográficas comienzan a aflorar hacia 1920, surgen, abren y cierran con afiebrado dinamismo, teniendo en cuenta la alta demanda y el vigoroso negocio que implicaba satisfacer en término de inversión y de cambios.-  Era un gran negocio, la factura edilicia que podemos observar aún hoy con los restos de algunos cines hablan a las claras de la importancia y masividad del fenómeno; salas de barrio con capacidad de 500 a 1200 espectadores, en una Buenos Aires tan lejana en el tiempo dan la exacta dimensión de la envergadura del fenómeno cinematográfico como hábito de consumo.-
                     Agreguemos las salas parroquiales que acompañaban toda la tendencia mencionada de crecimiento de la industria del espectáculo cinematográfico.-
                         En la próxima entrega nos abocaremos a dar detalles de las salas de nuestro barrio y alguna mención de las mas vecinas que integraban, cuadra mas o menos, nuestro circuito barrial de noveles e inexpertos cinéfilos.- Daremos detalles interesantes de conocer sobre 4 salas especialmente que agregaran conocimiento al vecino inquieto de hoy respecto a un pasado no tan lejano y vigente en la memoria y afectos de muchos.-
                      Aquellas salas contaban también con el llamado "número vivo": actuación de artistas varios que eran una historia particular en el devenir de las salas; también el consumo de alimentos en forma de golosinas (algunos espectadores llegaban con su vianda en programas continuados de tres películas que  insumían cerca de 5 horas de permanencia en una platea).- Hoy se come también en las salas aunque enmarcada la práctica en un negocio que supera en algunos casos, el negocio específico del disfrutar de una película.- Otro mundo sin duda.-mc
Foto: actual, con los restos de una gran sala de entonces, el cine "Antártida", de avenida La Plata 1961, en Parque Chacabuco.-mcc

martes, 1 de octubre de 2019

SABÍAN QUE.......EN PARQUE CHACABUCO........

                                 Algunas calles cambiaron de nombre en los últimos años y son:
                Avenida del Trabajo pasó a ser Eva Perón...
                Picheuta de Salas hacia Rivadavia pasó a ser San José de Calasanz (pedagogo y fundador de las escuelas pías)..
              Monte pasó a Baldomero Fernandez Moreno (escritor argentino de primera mitad del siglo XX)...
                  El pasaje La garza pasó a ser Padre Lorenzo Massa (fundador del Casla)....
                           Estos cambios son a partir de los últimos 40 años aproximadamente........en realidad pocos cambios respecto a otros barrios donde los reemplazos han sido numerosos y complica al forastero......
                Si conocen algún otro, avanti...menciónenlo así nos enteramos todos con un posteo al pie de la nota...mc
Foto propia, avenida La Plata de Zelarrayán hacia Rivadavia.-mc

viernes, 27 de septiembre de 2019

"LA VIDA ES SUEÑO" Y EL CINE SU REFLEJO.....

                                                               
 
            La vida es sueño y el cine trabaja con esa materia prima....Dicen, el cine es el arte más significativo creado por el hombre; el mas completo al aunar textos, actuación, música y espectacularidad  al mostrar sobre una pantalla a la vida misma.- La tecnología que implica,en constante crecimiento, ofrece lo más parecido a la vida misma.-
Las industrias culturales con los avances tecnológicos adquirieron calidad de tal y lograron  no dejar a casi nadie indiferente a sus productos.- El cine es hijo de finales del siglo XIX y principios del XX, y aún sigue vigente con cambios que no hace más que resaltar vigencia e importancia.- En el siglo pasado el cine tuvo un desarrollo arrollador en todo el mundo; no fue excepción Argentina, todo lo contrario, en producción y cadena de exhibición.- 
                                   No hay pueblo por más ínfimo y secundario que no haya tributado al fenómeno artístico y comercial de la cinematografía.-
                        Primero el cine mudo, luego el sonoro, y así a constituirse en el negocio cultural más importante y con mayor volumen de inversiones y dividendos.- A partir de los años 40 comienza la proliferación de salas de exhibición en todo el país que tendrá su declive por los años 60 al terciar la masificación de la tv que penetra en las casa mismas del usuario.- Subsistiendo con cambios el cine como formato y actividad, al incorporar variantes de toda índole.-
                       Sólo Buenos Aires  área metropolitana llegó a tener  cientos de salas (implicando miles de trabajadores entre directos e indirectos) funcionando simultáneamente.- Los cines del centro tuvieron sus réplicas como ámbito cultural en los barrios de la ciudad, aún en el GBA.- El negocio fue  importante habida cuenta de la factura de los edificios e instalaciones que aún se conservan en algunos casos.-
                        El barrio de Parque Chacabuco no fue excepción y tuvo sus salas rebosantes de público; y marcando a generaciones en una experiencia colectiva que es posible rastrear mínimamente a partir de nuestra experiencia como consumidor de cine;  sin ser expresamente aquellos que se asumen como cinéfilos, resulta difícil encontrar personas sin una mínima experiencia como espectadores.-
                     No fue nuestro barrio de los que ofrecían una oferta importante de salas exhibidoras.- Además, el vecino de cualquier barrio no sólo concurre a las de su barrio, también a las de los barrios aledaños, las del centro, y otras.-En realidad nuestro barrio careció de salas importantes y fueron escasas respecto a las de barrios aún vecinos como Parque Patricios, Boedo o Flores.-
                    La más conocida fue el cine "Asamblea", en dicha avenida al 821, esquina el pasaje De las Garantías.- Sala para aproximadamente 950 espectadores, con techo corredizo que permitía su apertura para aprovechar la brisa nocturna de verano; funcionó entre 1946 (por lo menos aparece en cartelera de diarios recién por esa época) hasta su cierre en 1967 y construcción en ese solar de la sucursal del banco de la Provincia de BA.- Otra sala fue el cine "Antártida", en Av. La Plata 1961, del que vemos su frente actual en el epígrafe, dereuido hoy, , abandonado el predio, pero inevitablemente su frente de una sala cinematográfica de pasado esplendor y después de haber sido durante décadas una famosa agencia de venta de autos (la "1961", la del comercial "autitos alucinantes").- Otra sala es recordada por vecinos y ubicada en la curva de Asamblea, entre Doblas y Viel.- También había (y hay) funciones en salas parroquiales y de colegios del barrio, suficiente prueba del valor del cine como convocante (ayer y hoy) en épocas dónde la cultura y entretenimiento por medios electrónicos se canalizaba por la radio y el cinematógrafo llegó a completar agregando imágenes, color y espectacularidad sin límites.-
                      Vale en estos casos la experiencia individual de un vecino como quien escribe, allí vamos....
                   De chicos íbamos a los cines del barrio y a aquellos de barrios vecinos.- El "Asamblea" era el principal coliseo de Parque Chacabuco, también el "Antártida", muy lujoso, espectacular, con pullman y frente vidriado (como vemos en la foto) desde donde se observaba el fluir de espectadores subiendo a la planta superior; baños impensados en un cine de barrio, mármoles y escaleras ornamentadas con  bronces diversos, auténtico clima hollywoodense en pleno arrabal porteño por aquellos años 60.-  Los cines de barrios vecinos estaban en Flores como principal opción por cantidad y variedad de salas, también Boedo, otro tanto Parque Patricios y algo menos Pompeya.- Si no, debíamos acercarnos al centro o rumbear para otros sitios más alejados.- mc

lunes, 23 de septiembre de 2019

UNA USINA INCINERADORA MUY MODERNA QUE NUNCA LLEGÓ A SER USINA.-

                                                        Avenida Varela entre Cruz y Perito Moreno, en el barrio de Villa Soldati, frente a la ciudad deportiva de San Lorenzo de Almagro, Flores en éste caso.- Al lado de la cancha del Deportivo Riestra.- La usina inútil, aquella que se construyera en 1974  bajo la intendencia del lord mayor José Embrioni, en período gubernamental de Juan Domingo Perón.-
                                        Allí mismo planificóse y se llevó a cabo una moderna usina incineradora de residuos para volcar todo el recolectado en la ciudad de Buenos Aires.- Hasta esos momentos había 3 usinas en funcionamiento para la actividad: la de Flores en San Pedrito y Balbastro, la de Pompeya en Amancio Alcorta, y la de Chacarita en la calles Gusman y Jorge Nevvbery.- La idea era reemplazar las tres mencionadas, ubicadas en zonas densamente pobladas y obsoletas por una sola planta, de tecnología actualizada y en un sitio de baja complejidad circulatoria y poblacional para derivar miles de camiones con residuos domiciliarios.- 
                                     No llegó a funciona la moderna planta que vemos en la imagen; de testigos del fallido quedaron instalaciones con sus chimeneas recientemente intervenidas, que realzan su plasticidad y belleza, por qué no?-
                                El gobierno de facto de 1976 (con Osvaldo Cacciatore de intendente) procedió a prohibir la incineración de residuos en todo el ámbito de la ciudad; clausurándose todos los incineradores de residuos en  edificios de departamento, en  industrias y reparticiones estatales y todo artefacto ad hoc que existiera en el éjido capitalino.- 
                               La moderna usina de Soldati pasó a la historia sin haber  cumplido su destino.- El sitio transformóse en un páramo total.- Clausuradas las 3 usinas municipales y toda instalación similar en la ciudad, se creo el Ceamse, con sus estaciones de compactación y los rellenos sanitarios, una historia bien conocida y que cambió la historia de la reposición de residuos dfinitivamente.- En pocos años de pasó de la incineración a cielo abierto y en incineradores, al relleno sanitario y posteriormente al reciclaje por recuperación de componentes.-
             Hoy el predio es eslabón en el proceso de reciclaje con métodos de clasificación y recuperación amigables con el medio ambiente.- Además, existe en el lugar una planta de procesamiento y recuperación de desechos de mampostería y materiales reciclables de la industria de la construcción.- Sin más, hay un intenso fluir de camiones con volquetes que llegan de toda la ciudad, descargan lo suyo, y se retiran constituyendo un espectáculo casi dantesco, con la fiereza que caracteriza a esos bólidos en manos de hábiles (y siempre apurados) choferes. Al lado del presio, sobre Cruz, funciona un jardín de infantes, y enfrente la ciudad deportiva del club San Lorenzo, con el fluir imaginable de chicos y adolescentes en medio de un tránsito pesado y tosco como describimos con esos mastodónicos transportes de volquetes en manos no muy piadosas.-
                        Llama la atención gratamente la intervención en sus chimeneas que perdieron el gris paisajista y recobraron el avistage del ciudadano desprevenido que se encuentra con la novedad.-mc

jueves, 5 de septiembre de 2019

CLUB EL TELEGRAFO Y CRISOL UNIDOS, UNA HISTORIA DE OTRO SIGLO.-

                                      El club "El telégrafo y Crisol Unidos" constituye una historia de otro siglo; del pasado siglo XX en el doble sentido del club que representa  hoy, y en la existencia de dos clubes únicos y distintos entre si.-
                                     Ubicado en Saraza entre Beauchef y José María Moreno, en pleno repecho de la primera arteria,  fueron en una época dos clubes distintos y vecinos ubicados 250 metros uno de otro, o sea, casi en competencia.- Alli, en Saraza funcionó la sede del club "Crisol"; por su parte "El Telégrafo" ocupaba un minúsculo local en la ochava sudoeste de El Artesano y Picheuta; club tan mínimo como activo y convocante; un evento en el que sobresalía "El Telégrafo" era cuando los carnavales ; con un escenario ubicado en la esquina y el desfile de comparsas y artistas del barrio e invitados; reuniones multitudinarias y donde  desfilaban hasta bien entrada la madrugada artistas y comparsas de barrios porteños, fenómeno clásico de nuestra cultura ciudadana que tenían sus hinchadas  recorriendo escenarios a la par de la comparsa misma.- Llevaban hinchada propia y se agregaba el favor del vecindario local que disfrutaba con las rutinas tan oportunas como graciosas y capciosas cuando la censura obligaba a  ello.- En carnavales en nuestros barrios era común concurrir al escenario  ubicado en Asamblea y Cachimayo, y completar el doblete con el del club de Picheuta y El Artesano, o sea en "El Telégrafo".-  Otros atractivos en el mítico clubcito del barrio eran las carreras pedestres, en bicicletas y las carreras de embolsados; y el plato fuerte la inolvidable trepada al palo enjabonado, no otro que la columna de alumbrado de la esquina del club; metálica ella, que se enjabonaba prolijamente y el desafío consistía en treparse lo mas alto posible y mantenerse algunos segundos antes del inevitable descenso lo menos veloz posible por razones fáciles de comprender.- Era un minúsculo clubcito de barrio "El Telégrafo", más externo que ninguno, desarrollaba sus actividades en la vía pública ante la escasa superficie de su sede, no mas de 30 metros cuadrados y en una ochava estrecha y ancha.- 
                        El "Crisol" era otra cosa; sus dimensiones más acordes le permitían desarrollar algunas actividades de las típicas de los clubes barriales: buffet, billares y, una vivencia personal, cuando comenzó a generalizarse la adquisición de aparatos de televisión por parte de vecinos de la ciudad; cuando creció la audiencia y el viejo canal 7, único entonces en el aire durante pocas horas diarias, introdujo   en su programación las primeras series hoy ya clásicas provenientes de Estados Unidos como "Lassie", "Los jinetes de Mc Kenzie","Los lanceros de Bengala", "Mike Hammer", "Rin tin tin" "Patrulla de caminos" y otras; el proceso de llegada del televisor al seno de hogares del barrio seguía siendo un exclusivismo; la tenencia de una tv propia en casa de vecinos de la zona como es de suponer, fue un proceso lento, habida cuenta de  la condición socio-económica de los vecinos: obreros y cuentapropistas, talleristas, empleados públicos, subocupados y otros, en una época  mayormente sin medios crediticios más que los derivados del conocimiento interpersonal; se dió en varias instituciones como clubes de barrio y parroquias de la ciudad la oportuna iniciativa de adquirir una tv para convertir a aquellos pibes del barrio en televidentes.-
                  Fui parte de esa platea masiva y feliz que concurríamos al "Crisol" a ver aquellas series cada fin de semana.-
                  Las recurrentes crisis de variado origen y los cambios en la vida del vecino medio en el rubro diversión y esparcimiento, produjo la desaparición de algunos clubes de barrio; entre los nombrados le tocó a "El Telégrafo";  el "Crisol", vecino inmediato, continuó con la novedad luego de cierto tiempo de la unidad con el vecino y plasmada en el inclusivo nombre del nuevo club, funcionando en la sede del hasta entonces solamente "Crisol".-
                       Personalmente recuerdo aquellos fines de semana (desde el viernes en realidad) cuando concurríamos a "ver la tele" junto decenas de pibes, embargados de entusiasmo en la abigarrada platea del "Crisol"; eramos por algunas horas felices (dicen, la felicidad son instantes y excluye su rutinización) con un sólo canal de tv, sin las comodidades de casa como hoy ni con 700 canales que no logran, a veces, mínimamente conformarnos; también nos aburríamos pero no por abundancias.- mc
Nota: aquellos dos clubes mencionados, hoy son uno solo, con el nombre de la actual institución que incluye ambos nombre con el aditamento de "Unidos".- Foto propia del frente del club de septiembre 2019.-mc

lunes, 2 de septiembre de 2019

CINE "ANTARTIDA" DE AVENIDA LA PLATA 1961.....

                                  Frente del extinto cine-teatro "Antártida", floreciente allá lejos y hacia mediados del siglo XX, cuando los barrios rebozaban de salas cinematográficas y eran un auténtico acontecimiento social y artístico de imborrable recuerdo en el Buenos Aires de no hace tanto.-
                       Es uno de los pocos que conservan su frente (derruido) casi intacto y su marquesina que otrora sostenía (me parece verlo) el nombre del "Cine Antártida".- Era de una exuberante arquitectura, con el hall central y sendas escaleras de mármol en los flancos para acceder al sector pullman.- El hall totalmente en mármol, la sala amplia y confortable, a pesar de no ser muy popular (ubicado en una zona si no marginal, si algo alejada de los centros comerciales más conocidos); arquitectónicamente era de un estilo monumentalista, de importantes dimensiones y con abundantes mármoles y ventanales que lo distinguían de las salas de la zona, como el "Asamblea", "Cóndor", "Sáenz" y otros, más sencillos y de menor capacidad.- 
                       Fui asiduo visitante de la sala en la época de esplendor de  los cines de barrio, quedando muy cerca de casa y viviendo mi nonna en la misma manzana del "Antártida".-
                       Cuando fueron cerrando los cines de barrio allá por los años 70 al modificarse notablemente el negocio, la tecnología y los usos y costumbres de los usuarios del espectáculo, reciclándose casi todas aquellas salas barriales tocándole al ex "Antártida" transformarse en  agencia de venta de autos, muy popular durante décadas y llamada con el número catastral del lugar: "1961".- Algunos recordarán aquella agencia de venta de vehículos, se llamaba 1961 como decíamos arriba, alrededor de la cual florecieron otras agencias, al influjo de la intensa publicidad desplegada diariamente en los clasificados de Clarín, publicando a página completa  sus ofertas, marcando tendencias en ventas y precios.-  Todo aquello a costa de la desaparición del inolvidable hall , comparable a las mejores salas de la calle Lavalle como el "Atlas" y otras semejantes; construyóse una rampa de acceso de vehículos al subsuelo y otros cambios que borraron lo poco que quedaba del viejo cine; sólo consérvase el frente como vemos en ésta foto actual, pleno de abandono en mampostería y metales; también la marquesina, totalmente original del cine mentado, aunque con algunas palmeras  a manera de decoración sobre la estructura voladiza (será controlada la viabilidad de dicho uso??); en el interior se observa desde el exterior  algún vehículo en medio de trastos y restos de paredes maltratadas por el tiempo y el abandono;  y anunciándose el alquiler del predio en un cartel que integra la foto que acompañamos.-
                     No son muchas las salas recuperadas en los últimos años de aquel capital edilicio-cultural de antaño que llenaron de vida la cotidianeidad del porteño y del bonaerense durante gran parte del siglo XX.- Ésta sala seguramente está muy lejos de ese módico renacimiento que ha florecido muy escasamente en la ciudad; son otros tiempos, el barrio es otro, nos quedan el recuerdo y ese frente de lejana exuberancia hoy decadente aunque enhiesto después de todo.- mc
Foto propia1/9/19.- mc