jueves, 4 de enero de 2024

SOCIO-OJÍMETRO: PIECITAS DEL FONDO EN ALGÚN INQUILINATO.- NOTA ONCE.-


                                          Son memorables las historias de "aquellos refugios" que abundaron en la ciudad en algún tiempo y obviamente en nuestro barrio de Parque Chacabuco.- La letrística tanguera abunda en citas e historias referidas a esas piecitas llamadas allí bulin, o más modernamente bulo.-

                         En ciertas casas de familia, abundantes en pequeños ambientes había alguna piecita "de huespedes", amigos o familiares que necesitaban pernoctar por alguna u otra razón fuera de su domicilio.-

                       El barrio tuvo una importante cantidad de los llamados "conventillos", casas de ciertas dimensiones que habían pasado de moda, o quedado anticuadas y eran dedicadas a alquiler de sus múltiples ambientes.- 

                        El potencial cliente era el migrante interno y el migrante del exterior.- Cuando la explosión de la llegada de nutridas oleadas inmigratorias provenientes de Europa la capacidad  de alojamiento se vió holgadamente rebasada y durante decenios.- Pensemos que las oleadas inmigratorias comenzaron hacia 1860 y alcanzaron su apogeo hacia la veintena de  1900 a1920.- El migrante del interior también fue un habitué de los conventillos, sucvesivas oleadas del interior del país en procesos económico-sociales lanzaron decenas de miles de migrantes internos a la gran ciudad.-Las casas de antiguas familias que quedaban obsoletas fueron dedicadas al alquiler por piezas a los nuevos habitantes de la ciudad; éste fenómeno se extendió al conurbano sur especialmente, Avellaneda y Lanús tuvieron inquilinatos a la altura de los barrios más densamente poblados de la ciudad.- El proceso de renovación edilicia encontraba una última extracción rentística en la figura del viejo conventillo porteño.-

                      Se alquilaban por pieza generalmente, más alguna improvisada cocina, en casos compartida entre varios inquilinos, y el baño si, generalmente era uno para todos los habitantes.- Podemos sin esfuerzo imaginarnos el hacinamiento que significaba vivir en esas viviendas.- El tema es otro en éste caso.-

                    Entre tantas piezas y piecitas las había con un sólo morador.- En los fondos generalmente, construídas sobre terrenos libres en algunos caso y muy precariamente, con maderas y chapas de reciclaje en la mayoría de los casos.

                      Había jóvenes que vivían en otros sitios del barrios o la ciudad y alquilaban éstas piezas para ser utilizadas como "bulin" (aposento, cuarto, pieza, del italiano jergal bolin y bulin, relacionado con cama.- Según "Diccionario lunfardo" de José Gobello 1980.-).- El término está incorporado a nuestra lengua rioplatense.- Eran esas piezas arrendadas en conventillos o inquilinatos algo más formales por una persona, varón generalmente, y utilizada para reunirse con amigos y también en ocasiones con mujeres.- 

                    Las letras de tango son particularmente descriptivas de como funcionaban éstas locaciones en la ciudad de antaño.-

                  Todo el rosario de relaciones y situaciones imaginado que rodea la vida de los jóvenes caben en un bulin.- Allí se cantaba, se tomaba mate, se jugaba a las cartas, a los dados, se divertían, se amaba cuando cabía la ocasión.- El Tango "El bulin de la calle Ayacucho" podría situarse en la Buenos Aires hasta los años 70 en cualquier otro barrio de la urbe.-

                La misma caracterización podría hacerse para piezas en casas más formales habitada por una familia ampliada.- Alguna de ellas las clásicas casas chorizos donde habitaban familias ampliadas, con un jefe e hijos, donde se a medida que se casaban iban ocupando las piezas disponibles.-

                       La decadencia de éstas formas de convivencia llegó hacia fines de los años 60 e inicios de los 70.- Cuando las normas sobre alquileres variaron ostensiblemente y desaparecieron la gran mayoría de los viejos conventillos porteños, dando lugar a otras formas.-

                     Los bulines y los bulo ( palabra derivada de bulin, de uso más o menos reciente y no estudiada suficientemente), estos último referidos generalmente a departamentos más formales en edificios de departamentos; hay barrios (Monserrat. Boedo, San Cristóbal) donde abundan los "bulos", son departamentos comunes pero su diferencia nominal alude a ser utilizados para citas amorosas del titular o algún amigo.- Es de suponer que hoy mismo Parque Chacabuco cuenta con departamento en esa situación.- mc

Foto: frente de una planta superior en una antigua casona de la avenida Cobo.- Foto propia.-mc

                    

                          

                        

miércoles, 3 de enero de 2024

SOCIO-OJÍMETRO: EL ZAGUÁN COMO REFUGIO DEL AMOR BARRIAL.- NOTA DIEZ.-

                        Los zaguanes ya no existen, casi...por lo menos no se tienen en cuenta al construirse de cero, y los existentes son un testimonio del pasado arquitectónico de la ciudad.- Zaguan es una palabra de origen árabe y nombra a un vestíbulo, antecámara, atrio o similar en una construcción.-Fueron muy comunes en las construcciones hasta la llegada de la propiedad horizontal, que consta de espacios similares aunque los que recordamos y aún existen, conectan con la vía pública y luego tienen la llamada puerta cancel, que permite acceder a la casa propiamente dicha.- Era el sitio destinado a "afilar", "filitos" sus orfebres, palabras harto elocuentes y pasadas de moda.-
                  Fue siempre un sitio de cierta frescura medioambiente, construído en su derredor con otras comodidades de la casa, fue un "alivio" en días de estío y también un ambiente acogedor en invierno.- La casa con zaguán gozó de cierto prestigio, al dedicar algunos metros cuadrados a un ambiente "de paso",  le daba un plus a las calidades de una casa.-
                Como era un sitio "de paso" y no "de estar" era el ideal para refugiar las escaramuzas de las parejitas que constaban con un integrante de la familia en su haber en cada caso; generalmente la niña del hogar recibía y frecuentaba  algún lapso de tiempo en ese ambiente tan inmune al control paternal en la mayoría de los casos.- Era con el tácito acuerdo de sus mayores que "la parejita" o "los tortolitos" en palabras de otros tiempos se prodigaban mutuamente y en todo sentido en ese espacio hogareño.- Siempre estaba la chance de ser sorprendidos por el padre o madre controladores (no hay sistemas perfectos) para "ver si necesitaban algo" (los chicos) vaya si recurso eufemístico y célebre.- Cuando avanzaba la relación crecían los controles aunque para no verse incomodados, el padre o madre a sabiendas de encontrarse con actitudes supuestamente "indecorosas", si necesitaban "truncar ciertos climas", carraspeaban y marcaban el paso para alertar de su propia presencia.- Y cuando avanzaba la relación y confianza invitar al huésped a la cena familiar.- 
                     Había un cierto escalafón en las relaciones entre noviecitos, un capítulo era acceder por parte del varón al zaguán para "platicar" más tranquilos y lejos de las miradas y las lenguas del barrio.- También era un sitio de "avistaje" para otros integrantes de la familia si los hubiere: la abuela, el hermanito, el tío/tía, amigos de la familia, a partir de los cuales podrían "contribuir" al "control" de la situación y aportar a la opinión que generaba la relación, constituyéndose dos bandos, una especie de "grieta" que el tiempo resolverá.-
                      El zaguán constaba de una doble "mirada", una si parte desde la puerta de calle, otra de la puerta cancel, los sonidos de ambas puertas estaban muy optimizados en los oídos alertas de los integrantes de la parejita.-
                     "Prefiero que estén ahí, y no dando vueltas en la calle, a merced de un loco o un degenerado", "sueltos en la calle es más caro, un café, una golosina, son muchos gastos diarios", "la nena sabe bien sus límites", "esta es una casa decente, no un burdel", "el muchachito me prometió mesura en todo sentido, es un caballero en ciernes"; avanza la relación y surgen otras razones: "prefiero estén dentro de la casa, con nosotros, y no en ese zaguán donde no hay donde sentarse siquiera", clara muestra que el zaguan queda chico para los ímpetus desatados y se pasa así a una nueva etapa en el "escalafón romántico".- Lo cierto es que ahora, súbitamente, todo aquello que propiciaba y de a pie el zaguán, ahora se desenvolvía en un sillón de confortable hechura, la marea ya es incontenible; "no se gana para preocupaciones".- 
Foto: Calle Zuviría en Parque Chacabuco.- Foto propia.-
                         La relación avanza y deja para el recuerdo el zaguan, otros aires alientan a la parejita, otro tema sin duda.- mc
                       
 

lunes, 1 de enero de 2024

SOCIO-OJÍMETRO: "EL AMOR ESCONDIDO EN UN PORTÓN".- NOTA NUEVE.-


                                Homero Manzi, santiagueño, vecino de Boedo, pintó como casi nadie una época y una gente, al porteño de los años 20 a 40, al porteño de barrio, al de Pompeya y alrededores, sus vidas y su entorno aparecen en sus letras de tango, simples, profundas, desprovistas de oropeles lingüístico pero tiernamente ricas y conmovedoras.- 

                    "El amor escondido en un portón"....(apostrofaba en uno de sus tango Homero Manzi), en uno de  los innumerables portones de los corralones existentes por aquellos años en Buenos Aires y por donde transitara el poeta.- Y no sólo portones como biombos que protegían al amor, también zaguanes, piecitas en los fondos de las casas de inquilinato y el parque, el dichoso parque.- El Chacabuco siempre albergó a esos visitantes proclives a los atardeceres, platicantes de amores furtivos en los senderos del rosedal, los buscadores de sombras y soledades.- Dejamos para otra vez el mundo perpendicular de los zaguanes y el de las piecitas cómplices en inquilinatos y casitas en general.-

                   Las parejitas adolescentes colmaban algunos atardeceres con sus ímpetus maduros de novedades que acudían solas, como los años, sin pedir permiso, dándose.-

                  Y no sólo adolescentes, jóvenes y aún más, hasta abuelos, no para la enumeración.-

                   Hoy  la inseguridad  restringió todo aquello.- La necesidad de dotar al parque de un ámbito de seguro deambular por sus senderos, permitió iluminar "a giorno" al penumbroso Chacabuco.-

                   Y allí, en las sombras de las que hablábamos se darían escenas sólo imaginadas en fantástica inspiración.- Inenarrables, por varios motivos, esas sombras propendían a la intimidad más desinhibida que podamos suponer y aún más.-

                   Ya más cercano en el tiempo hubo una etapa que transformó al parque en una sucursal de Villa  Cariño.- Una entrada vehicular sobre Asamblea, como imaginable  continuación de la calle Hortiguera, penetraba perpendicularmente en el parque en empinada y tortuosa senda vehicular hasta casi 300 metros de la acera, con sus cruces incluídos, era una nada envidiable villacariñense invitación al amor o algo parecido, al amor furtivo y aún más, al amor clandestino.- Funcionaba también de día, cuando "era otro el público".-

                  Caían al lugar autos con parejas, con dos parejas, y alguna variedad indescifrable.- Algún emprendedor vendiendo café habrá visto el negocio y obrado en consecuencia.- Todo cambió con el cierre de ese "pasadizo" a la fantasía, la charla íntima y el placer imaginable.- Ese "callejón" tendrá mil historias encriptadas celosamente en señores y señoras.-

                No faltaban los fisgones, se cuenta que alguna buena vecina frecuentaba el lugar bien tempranito al atardecer encaramada en un taxímetro siempre el mismo, y su esposo no era taxista, era una mujer bella y apetecible, respetable y respetada.- No viene al caso de quien se trataba por supuesto, sólo que era así y la versión vino a mi de un gorrión del barrio, un gorrión no de las alturas sino de las trasegadas calles del barrio.-

                 No todos acudían con su auto, la mayoría lo hacía a pie, ocupando los fríos y duros bancos de piedra, o los de maderas con listones, tipo plaza, más funcionales a los efectos deseados; recordemos que por entonces estaba el parque poblado de guardianes, esos señores que impedían jugar al fútbol y controlaban  otras acciones en caso aquellas que "ofenden la moral", en fin, alguno de ellos podrían haber escrito una página memorable del "amor entre la grama del Chacabuco".-

                     Un amigo de las estadísticas y promedios enunció alguna vez: el barrio consta de cerca de 300 manzanas, fijando una media de una relación tipo "escandalete" por manzana, serían 300 las historias que podrían computarse en un período promedio de dichos "sucesos" en cinco años.- Generoso el amigo con las previsiones retrospectivas.- mc

Nota: los corralones eran multitud en el barrio y en casi toda la ciudad hasta los años 40 y 50.- Pensemos que la tracción a sangre era el medio de locomoción  más numeroso hasta llegar a la década mencionada.- Gran parte de las mercaderías se trasladaban en carros tirados por caballos, unos y otros necesitaban de un lugar de guarda diaria, los carros y los caballitos además también,  sanidad primaria, alimento y lugar apto para descansar de jornadas agotadoras.- El proceso de reemplazo por camiones motorizados llevó su tiempo, esos corralones perduraron y transformáronse algunos en garages de vehículos automotores y/o talleres de los mismo.-mc

            Foto: Asamblea y Miró, frente al parque, donde se observa la calesita de Tatín y la dársena del cruce en construcción.--Foto propia.- mc.-

                      


jueves, 28 de diciembre de 2023

SOCIO-OJÍMETRO: EL AMOR O ALGO PARECIDO EN PARQUE CHACABUCO.- NOTA OCHO.-


                         El amor es un tema universal.-No es excepción en nuestro barrio.- Tanto hoy como ayer se dan situaciones que han orlado las civilizaciones sin excepción de paraje ni de época.-Desde que "es el motor" de la vida, a que es la "perdición de la existencia", entre medio toda la gama de opiniones y tendencias.-

                     El amor, el desamor, la traición y la fidelidad, el recuerdo y el futuro, todo cabe en el amor; aún todos los amores: los de pareja, los filiales, los de amistad, los de prójimos.-

                   Sin duda los de pareja son los más interesantes y nos compete a casi todos haber sido un polo del dueto amoroso o del trío y "anche más".-

                        En el barrio las parejitas son un clásico inagotable a través del tiempo.-

                        Los jóvenes que transitaron calles y quedaron en eso, no todos terminaban en el registro civil y/o altar, menos por estos tiempos tan incrédulos.-

                       Y si hay parejas, a veces hay un tercero/tercera y a veces más todavía.-

                      Lo visto en Parque Chacabuco no difiere de lo de otros barrios, las tendencias se imponen por modas y/o adquisición de hábitos consagrados por distintos medios de denominador social.-

                        Siempre lo más llamativo es lo escabroso, lo disruptivo en cada época y condición.-

                       A lo largo del recueto de horas pasadas me vienen a la memoria situaciones muy especiales:

                   Aquel hombre de mediana edad, casado y con dos adolescentes en casa, que, diariamente se paseaba al atardecer con su "novia", que no era su esposa.- Una remake adolescente del señor que caminaba calles y saludaba en cada umbral a los azorados vecinos que comentaban en la puerta el caradurismo del personaje, no sin una oculta admiración por la audacia y desfachatez.- Su recorrido diario con su "novia" era no más allá de tres cuadras de donde vivía el resto del día junto a su esposa e hijos.- Además reconocido comerciante del barrio, ampliamente conocido en su "vida pública".-

                      Otro caso donde los involucrados son celosamente omitidos es el de un matrimonio con un hijo y un amigo que diariamente pasaba parte de sus horas libres en la casa de sus vecinos y amigos entrañables.- Todos muy conocidos y con cierto poder socil en uno de lodss casos.- Lo imaginable, brota el amor donde nadie imagina y donde hay alguien que se descuida y "otra" cede.- El matrimonio dueño de casa tenen un segundo hijo, un varón hecho y derecho copia fiel del "amigo de la simpatica pareja.- La cara del luego jovencito era idéntica y sobre todo su andar al del "pata de lana" de la familia.- El amor es así de disruptivo casi siempre.- El matrimonio luego se eyecta del barrio, pero las evidencias quedaron, sobre todo el "pata de lana".-

                     HUbo más casos parecidos, el descripto en último término sobresale por la condición laboral del "pata de lana", soltero él, con poder y billetera generosa.-

                Otro caso es a todas luces un paso de comedia italiana en plena ciudad, y en la vía pública.- Dos tortolitos, entonces sólo noviando (llegarían al matrimonio y con hijos) y ambos obreros de la Volcán.- Ella de guardapolvo celeste, él de jardinera azul y camisa al tono, en plena esquina del barrio cada cual con su parentela detrás discutiendo "que si, que no, que, que,que..." .- Una comedia italiana de posguerra que busca su Fellini o su Monicelli para llevar al celuloide.-

                 Eran dos bandos defendiendo lo que cada uno entendía era su honor y otras antiguallas.- Mientras tanto los "sujetos de la causa" se dispensaban tiernas miradas en el fragor de palabras y gestos altisonantes y amenazantes de cada lado.-Eso si, habían elegido un terreno neutral y bien democrático, la calle misma, una esquina del barrio que los veía pasar diariamente de la fábrica a sus casas.- Lo edificante fue que ésta historia tuvo su final feliz, casorio, familia y todo lo demás.-

                 Historias nada vulgares a cargo de personas del vulgo.- No es ocioso extender éstas historias al resto de la ciudad o donde habiten humanos, tampoco lo es asociarlo con el presente, los amores y desamores, los agravios y amores clandestinos e historias turbulentas y turbias son "patrimonio de la humanidad también..." mc

Foto: aspecto de una vereda en la av. Cobo, foto propia.-mc

               

miércoles, 27 de diciembre de 2023

SOCIO-OJÍMETRO Y EL TRABAJO INFANTO-JUVENIL EN PARQUE CHACABUCO.-NOTA SIETE.-


 El trabajo en general ha sido ponderado de distintas maneras desde siempre: nos diferencia de otras especies vivas, dignifica al hombre, es el motor de la humanidad, el homo faber es su factotum, el ser que transforma la naturaleza y le da sentido a la existencia a partir de la transformación de la naturaleza tendiente a satisfacer las necesidades que se presentan en la vida..- Las definiciones, gravitación  e importancia han sido tratadas por innumerables doctrinas y filosofías a lo largo de los siglos; su devenir ha sido central en el pensamiento filosófico; ésta tarea ( la reflexión filosófica) no escapa a ser un trabajo (un trabajo grato y liberador, no rutinario) también, es la tarea del filósofo, del cientista social en variadas disciplinas.-
                         En nuestro barrio el trabajo fue central en la vida de sus vecinos; barrio esencialmente de migrantes del exterior y del interior argentino, el trabajo en todas sus formas es marca y señal de identidad.-
                         Los niños y jóvenes del barrio en una época solían masivamente trabajar en tareas acordes a la edad y circunstancias.- Era muy común hasta los años 70 que numerosos chicos del barrio trabajaran en los numerosos talleres y comercios que funcionaban en el barrio.- Hoy cambiaron circunstancias y ponderación; se ha combatido el trabajo de menores cayendo en ideologismos inconducentes, pero es otro tema, aquí exponemos una realidad y su consideración en el tiempo correspondiente.- La referencia personal es clave y no desautoriza lo que se expresa.-
               En los años 60 éramos mayoría aquellos niños y jóvenes hijos del barrio y de capas medias al estilo mencionado en otros informes.-
                Hay frases que definen qué se pensaba en aquellos años: "quiero que ( mi hijo) trabaje en algo, para "sacarlo de la calle", o también aquello de "para que a la par de estudiar, aprenda un oficio".- Y Allá íbamos, a algún comercio o taller del barrio donde comenzábamos barriendo, haciendo algún mandado, sirviendo mate y entrenándonos en alguna tarea productiva.- Fue una época personal positiva; recibíamos algún pesito que nos independizaba parcialmente de tener que pedir para algún pequeño gasto, nos entreteníamos y aprendíamos oficios y habilidades, todo lo dicho y sin dejar de estudiar ni de jugar y salir por las calles del barrio  a conocer mundo.- Aquel trabajo infantil y/o juvenil por aquellos tiempos eran personalmente positivo, diseñó vidas en algún sentido al iniciar oficios y saberes en algunos casos definitivos en algunos; nos enriquecieron y nos formó en alguna disciplina laboral entendiendo códigos que tempranamente nos introducían en el mundo adulto sin vulnerar en la mayoría de los casos nuestra formación iniciática hasta arribar a lo que somos hoy.-
               Cada cual tiene su historia, pero la personal es referencia y la expongo: fui trabajador infantil en numerosos talleres de fabricación de calzados, vendedor de bienes invendibles,  en una fábrica de medallas de oro, en un taller de  electricidad del automóvil y en un comercio de tintoreria, entre otros trabajos: En su mayoría en el barrio, me enriquecieron en relaciones y conocimiento sin dejar de estudiar, y me permitieron disponer de unos muy saludables pesitos propios ganados "con sudor", siempre gratificantes.-
               Por lo que soy un ferviente defensor de esa experiencia tan común en otros tiempos, y tan combatida por estos tiempos.- Defensor dejando a salvo que debe ser una experiencia controlada por los mayores y sin exponer a riesgos desmedidos a los chicos que implica.- El niño se ejercita en la disciplina laboral que nunca está de más; enseña y además ayuda a comprender el mundo a veces sacrificado de sus padres.-
                      Desde hace años hay toda una tendencia en contrario, "los niños deben jugar, hasta los 18 años se dedicarán a divertirse y no a ser explotados por nadie"...... en fin múltiples argumentos que nuestra realidad que reitero: hijos de un barrio de "laburantes", de familias pertenecientes a capas medias de un barrio con casi exclusividad de perfil fabril.- En fin, todo es pasible de discutirse, lo actual y los pretérito, es posible rescatar experiencias del pasado y remarcar por otro lado aspectos de hoy.- mc
Foto: edificio de la ex Volcan en la avenida Cobo, en proceso de transformación en viviendas de un barrio privado. Foto propio.- mc

                   

domingo, 24 de diciembre de 2023

SOCIO-OJÍMETRO: UNA MADRUGADA VOLVIENDO A CASA CAMINANDO POR ESAS CALLES.- NOTA SEIS.-


                   
                         Un famoso tango nos dice...."Silencio en la noche, el músculo duerme, la ambición descansa....".-
                           Volviendo a casa, recorriendo esas calles del barrio en horas pretéritas o aún hoy, podemos tener en el silencio y la soledad de la penumbra un panorama del barrio, una semblanza parcial pero fidedigna del mismo, sin hablar siquiera con persona alguna, vecino conocido o no.-Sólo oteando en derredor.-

                       Es una práctica de "observación social" simple y al alcance de todos, sólo hace falta la voluntad y el intento concreto; vamos al tema que así se aclara un poco el panorama.-

                    Cuando los grandes supermercados  se instalaron masivamente en los barrios del país y de la ciudad de Buenos Aires en particular, se entregaban bolsitas de plásticos al hacerse las compras, luego éstas eran utilizadas por los usuarios para depositar allí sus residuos domiciliarios y se disponían en un canasto o en la vereda directamente para la recolección a cargo de los responsables de dicha tarea.- El observar y cuantificar el uso de las mismas daba una idea cabal de las compras que esos vecinos hacían o no en los locales que entregaban esos artículos y eran utilizados como bolsas para residuos.- Las mismas empresas sobre todo, hacían ese recuento y se enteraban así entre otras cosas hasta donde se extendía la zona de sus clientes, los propios y los de las competencias.- Eso se sabía auscultando las noches de los barrios.- Recorriendo y detallando, como podemos hacer cualquiera de nosotros.-

                  Otra práctica era observar los autos dejados en la vía pública en horario nocturno.- Aunque una porción importante se guardaban en garages, igual servía esa observación, ese socio-ojímetro de un aspecto de la conducta vecinal, sus vehículos automotores, sus modelos, año, y otros datos a cuantificar.-

                    Y aquí vamos a lo más importante de dicha observación.- Viendo los vehículos se tomaba conocimiento de la ocupación de muchos vecinos, de qué vivían finalmente, si no de todos, si de muchos vecinos y sus familias.-

                  De madrugada se dejaban en la vía pública para "dormir", vehículos de transporte de mercaderías y/ personas; numerosos taxis, micros escolares y de personal, camiones, camionetas y colectivos; sus dueños o trabajadores eran vecinos que los tenían en las puertas de sus casas, luego de haber trabajado o a punto de hacerlo la mañana siguiente a las denominadas "armas de trabajo".-

                Esta experiencia hoy es un tanto improbable; los taxis "duermen" bajo techo, los camiones y camionetas tal vez si se ven, y los colectivos lo hacen en los garages de las compañías correspondientes.-

                 El nuestro fue un barrio de fleteros, camioneros, colectiveros, remiseros y taxistas; hasta los años 90 era probable la observación que detallamos, hoy en día como decimos arriba poco probable por los cambios mencionados.-

                 Fue un barrio de choferes básicamente.- Hoy es otro el perfil laboral del vecino.- Como decimos en nota anterior, abundan los profesionales, empleados calificados, empleados en entes o empresas estatales, comerciantes medianos y chicos, subocupados, changuistas y toda la variedad imaginalbe en un barrio porteño que como casi todos han perdido el perfil fabril de otras décadas en medio de transformaciones que también hemos analizado en notas anteriores.-mc

Foto: panorama avenida Castañares altura Picheuta; foto propia.- mc

                   

                  


           




domingo, 17 de diciembre de 2023

SOCIO-OJÍMETRO: CLASES SOCIALES EN PARQUE CHACABUCO.- NOTA CINCO.-


 Argentina es una país de capas medias, más allá de los cambios que sobrevendrán a partir de la situación planteada a finales de éste 2023; en el país, la pirámide social que ubica las clases sociales observa una franja mas que generosa en su estrato medio.- Además el argentino individualmente se auto-percibe de clase media,. Aunque debamos pensar     que más que clase media debemos hablar de "capas medias", término más adecuado en tanto los extremos de ese sector "clase media" presentan grandes diferencias, por lo que capas medias dice más estratos similares  que hablar de "una clase", se trata de  capas o estratos muchos de los cuales sin muchos aspectos en común.-

                  El barrio Parque Chacabuco no es excepción a la tendencia mayoritaria.- Es un barrio de capas medias, y más en detalle, un barrio de "clase trabajadora", de ciudadanos que trabajan en relación de dependencia o independientes y en las más variada gama de ocupaciones, es un barrio de "laburantes" esencialmente.- Esto es hoy y siempre fue así en la vArgentina moderna; aunque en décadas pretéritas esa clase trabajadora era esencialmente clase obrera, o sea, asalariados fabriles en empresas medianas y aún grandes, del barrio y de los barrios vecinos.- Alba, Envases Centenera, Suchard,  Ferrarini, Royal, La Gioconda,  Volcán, El Orden, Cocinas Laurenz, CBS Columbia, Envases Miranda,  Nobleza de Tabacos, y un sinnúmero de factorías medianas y chicas que ocupaban la mano de obra de tantísimos vecinos del barrio.- Fuimos testigos de algunas industrias profusamente desarrolladas en el barrio; la del calzado fue la principal, un amplio espectro de pymes que se desenvolvieron en variedad de especializaciones, la industria del calzado fue un baluarte en el concierto laboral del barrio.- Hubo numerosas fábricas de calzados cubriendo toda la variedad de  demanda de ese artículo básico en una sociedad.-
                    Los empleados públicos fueron y son un sector muy presente en el barrio.- Empleados municipales hoy del gobierno autónomo de la ciudad, fueron y son tradición transmitida de padres a hijos.-
                  Transportistas de cargas o de pasajeros también fueron/son  una porción importantes de los vecinos del barrio.- Camioneros, fleteros, colectiveros y taxistas son una fracción  importante de la mano de obra del barrio.- 
                Fuimos testigos de cuando sonaban las sirenas de salida en algunas fábricas, las calles circundantes se poblaban de uniformes color azul de los obreros de aquellas fábricas que supieron animar el paisaje lugareño.-
                     Cambiaron los métodos industriales, se crearon parque industriales, se revolucionó el mundo fabril;  hoy el barrio es más parecido a un "gran dormitorio" que a una "gran factoría". En aquel tiempo también descansaban los vecinos y hoy también trabajan sus habitantes- Pero variaron uno y otro factor.- Esto hizo variar la tipología del vecino arquetípico.- Esta transformación fue nacional, se crearon promociones industriales en distintas provincias y los traslados de las plantas predominantemente radicadas en el AMBA fue un movimiento que hizo cambiar la historia en esos remotos sitios del país, y por añadidura repercutió en barrios de las grandes ciudades.-
                   Hoy las tareas predominantes de los  habitantes son variadas;  comerciantes, profesionales, técnicos, docentes, empleados públicos, empleados de servicios.- 
                  De barrio fabril de grandes factorías y en pymes localizadas en el barrio y  con mano de obra intensiva mutó el paisaje a barrio de actividades múltiples localizadas mayormente fuera del ejido local.- Un barrio donde sus habitantes viven, descansan y se relacionan con variados parámetros deportivos, artísticos y de esparcimiento, en el entorno barrial y sobre todo en el externo al mapa del barrio.- Este rasgo es otro resultado de las nuevas condiciones.- El porteño de décadas pretéritas "no salía casi del barrio", allí residía, trabajaba, estudiaba y tenía su entorno social de amistades, familia y esparcimiento en clubes locales.- Se constituían nuevas familias a partir de ese rasgo endocéntrico, desde ya hablamos como tendencia general no como regla absoluta.- Hoy esa barrera entre barrios está rota, claramente expresada en la pérdida de pertenencia barrial en las nuevas generaciones, lo "del barrio" es cosa de gente mayor; muchos jóvenes ni siquiera saben en cual barrio viven, sus límites ni sus rasgos más característicos.- La globalización cultural llegó a la minúscula fracción que constituye un barrio.-
                      Otro rasgo social muy marcado y extendido a toda la ciudad lo constituye el crecimiento del sector "adulto mayor" o "jubilados y pensionados".- La elevación de la expectativa vital y el cambio del perfil de la mal llamada "clase pasiva", visibiliza notoriamente  a ese sector numéricamente importante y cualitativamente muy activo.- 
                   Repasamos sólo algunos rasgos muy notorios de la óptica de clases sociales del barrio; es evidente que se trata en general de capas medias de rica práctica social de variada estratificación dentro del rango medio, acorde con los cambios visibles en la ciudad y en el país en términos de décadas.-mc