La imagen es algo deficiente por la manipulación obligada en Internet, pero es valiosa en tanto es la manera de acercar a aquellos pibitos de la primera división en el Calasanz de 1955 a1961.- Imagen enviada por Guillermo Audi, uno de aquellos estudiantes que compartió años de escuela y que hoy tratamos de reunir transcurridos casi una vida.- Ese día de la primavera concurrimos en ómnibus a la quinta san Agustin, ubicada (aún) en Canning, partido de Esteban Echeverria (hoy partido de Ezeiza), tomando la Riccheri, recuerdo bien, luego el trébol, donde enfilamos hacia la la 205 y Canning; pasando el paso a nivel conocido entonces como "del aeropuerto" por conducir al ministro Pistarini (hoy el cruce con un túnel inaugurado hace una semana), se llega a Canning, sobre la derecha, queuna vez dividido el municipio en 1995 quedó del lado de Ezeiza (vivo a minutos del lugar).-
Es probable sea del 21 de septiembre de 1959, cursantes entonces del cuarto grado primera división con Marta Fulco de docente y en la piscina que vemos en aquel verano anticipado con algunos nombres que trataré de develar solicitando me ayuden a identificar a todos los observados.-
En el agua son 18 pibes, y de izquierda a derecha reconozco a : Alberto Alvarez; Colombano; Botana; Caldeiro; 3ro. s/id.; Abraham; Capelli; Audi; Belleze; 10o.S/id.; Capece,Carboni (semitapado); Baldomir; 14o.s/id.; 15o.S/id.; Barrera, Cordomí y Almeida.-
Salvo error u omisión, espero ratificación o rectificación de mis compañeros de entonces.- mc
viernes, 30 de junio de 2017
miércoles, 28 de junio de 2017
AQUELLAS RABONAS POR LA ESTACIÓN CABALLITO
Valiosa imagen de la estación Caballito no muy actual y fiel a aquel escenario de nuestras rabonas en los años de la primaria ya avanzada.- Las rabonas son nada edificantes, pasibles de condena y para nada a emular o a incluir como apologéticas circunstancias de la vida de estudiante alguno; allá lejos parecían inevitables, hoy es distinto y no sé muy bien sus equivalentes si leves o gravosos respecto a aquellas prácticas desaprobadas por los mayores que las conocían desde dentro ( a las rabonas) sin duda también.-
Práctica de estudiantes primarios pero en etapa avanzada del ciclo inicial, o sea, advenían allá por quinto o sexto grado, no antes.- Tenían su aura de aventura y de atrevimiento, de prueba y desafío, al doble standard del orden escolar y el orden o mandato familiar.-
Estando el Calasanz justo en un extremo del éjido del barrio Caballito, enfrente Boedo, cerca Almagro,cerca Parque Chacabuco y más allá Flores, el norte visto las alternativas a considerar se ponía en la avenida Rivadavia y a la altura de Caballito, donde se daban algunas condiciones de atracción sin igual: estación ferroviaria del Sarmiento, cancha de Ferro,extensos terrenos ferroviarios circundantes como una pampa en plena ciudad, Rivadavia, la gran avenida, la más larga del mundo, una multitud en constante y febril ajetreo que aseguraba, salvo un milagro, el anonimato y la remotísima chance de ser detectados por algún familiar directo o amigo de la familia que descubriría así nuestra deslealtad al saber y a nuestra familia haciendonos "la rata" sin vergüenza alguna...... No hubo milagro y transcurrían nuestras mañanas sin sobresaltos y descubriendo aquello que la escuela no podría nunca develarnos por más tecnología que aún hoy torna irremplazable la experiencia de libertad de una rabona, o rata con su dosis de riesgo y de imprevisibilidad.- Como todo lo censurado tiene una cuota de atracción irresistible al marcar límites a los que nos acercamos en puntas de pie y hasta con extraño e incierto regocijo, mezcla de vergüenza, culpa, arrojo, debilidad ante la indecente propuesta de algún mentor (infaltable) que incita al "vamo' que no pasa nada".-
El experimento constaba de no muchos participantes; las sospechas de maestras y administradores despertaban a partir de las ausencias concomitantes: "estos ayer tramaban algo, seguro...una rata..." frase imaginada en aquellos cancerberos de nuestras frágiles existencias".- La conciencia y la culpa son protagonistas todo el tiempo, antes, durante y después del hecho, hasta que se extingue dando paso a un estado de satisfacción donde el acopio de una experiencia fuera del régimen curricular, nos infla el pecho de orgullo y "sabiduría".- Y hasta es pasible de incorporar la falta a nuestro curriculum vitae; y ufanarnos que, después de todo, haber hecho "aquello" en su momento, ni antes ni después, haberlo(a) conocido a su debido tiempo cuestión de cerrar ese casillero ni un año antes ni uno después.- Asignatura aprobada de la puerta del colegio hacia afuera.-
Caballito tenía entonces (1960-61) una estación bien vetusta, no coincidiendo con el barrio en si, pletórico de edificios de cierto lujo, algunos en plena construcción; primer contraste.-
Era la primera estación y en superficie del Sarmiento que arrancaba en Once, hasta allí circulaba en "trinchera", en un paisaje de varias vías encajonadas y rodeadas de paredes, túneles y puentes de ladrillos a la vista de reminiscencias londinenses, y aunque desconociéramos este detalle, parecía otro país esa gigantesca obra al alcance de nuestra vista y por aquellos años.-Me animo a calificar ese gigantesco tajo en la bonaerense capital del Plata, y junto al paisaje de la estación Constitución desde el puente de la calle Ituzaingó, las dos obras ferroviarias más espectaculares por lo menos en lo visual que nos legaron sus hacedores en ésta parte del planeta.-
Hablemos del peligroso "tercer riel" del Sarmiento que no recuerdo tuviéramos en cuenta en aquellas riesgosas excursiones por galpones y talleres aledaños a la estación.-
Pero era así, no reconocerlo hoy sería una tontera, era muy peligrosa aquella aventura atemperada por la ignorancia de entonces y por la gracia que nos permite hoy reconocernos indemnes, sanos y salvos.-
A la altura de Campichuelo, pegado a las vías aún bajo nivel, creí siempre haber observado una especie de pequeño grupo de casas con balcones mínimos, algo menos que un barrio, casitas todas iguales y con rezongonas matronas asomadas a las ventanas que nos miraban con fastidio justificado; sería el sitio un lugar de diario y perpetuo desfilar de rateros, evadidos circunstancialmente de la diario obligación escolar.-
Práctica de estudiantes primarios pero en etapa avanzada del ciclo inicial, o sea, advenían allá por quinto o sexto grado, no antes.- Tenían su aura de aventura y de atrevimiento, de prueba y desafío, al doble standard del orden escolar y el orden o mandato familiar.-
Estando el Calasanz justo en un extremo del éjido del barrio Caballito, enfrente Boedo, cerca Almagro,cerca Parque Chacabuco y más allá Flores, el norte visto las alternativas a considerar se ponía en la avenida Rivadavia y a la altura de Caballito, donde se daban algunas condiciones de atracción sin igual: estación ferroviaria del Sarmiento, cancha de Ferro,extensos terrenos ferroviarios circundantes como una pampa en plena ciudad, Rivadavia, la gran avenida, la más larga del mundo, una multitud en constante y febril ajetreo que aseguraba, salvo un milagro, el anonimato y la remotísima chance de ser detectados por algún familiar directo o amigo de la familia que descubriría así nuestra deslealtad al saber y a nuestra familia haciendonos "la rata" sin vergüenza alguna...... No hubo milagro y transcurrían nuestras mañanas sin sobresaltos y descubriendo aquello que la escuela no podría nunca develarnos por más tecnología que aún hoy torna irremplazable la experiencia de libertad de una rabona, o rata con su dosis de riesgo y de imprevisibilidad.- Como todo lo censurado tiene una cuota de atracción irresistible al marcar límites a los que nos acercamos en puntas de pie y hasta con extraño e incierto regocijo, mezcla de vergüenza, culpa, arrojo, debilidad ante la indecente propuesta de algún mentor (infaltable) que incita al "vamo' que no pasa nada".-
El experimento constaba de no muchos participantes; las sospechas de maestras y administradores despertaban a partir de las ausencias concomitantes: "estos ayer tramaban algo, seguro...una rata..." frase imaginada en aquellos cancerberos de nuestras frágiles existencias".- La conciencia y la culpa son protagonistas todo el tiempo, antes, durante y después del hecho, hasta que se extingue dando paso a un estado de satisfacción donde el acopio de una experiencia fuera del régimen curricular, nos infla el pecho de orgullo y "sabiduría".- Y hasta es pasible de incorporar la falta a nuestro curriculum vitae; y ufanarnos que, después de todo, haber hecho "aquello" en su momento, ni antes ni después, haberlo(a) conocido a su debido tiempo cuestión de cerrar ese casillero ni un año antes ni uno después.- Asignatura aprobada de la puerta del colegio hacia afuera.-
Caballito tenía entonces (1960-61) una estación bien vetusta, no coincidiendo con el barrio en si, pletórico de edificios de cierto lujo, algunos en plena construcción; primer contraste.-
Era la primera estación y en superficie del Sarmiento que arrancaba en Once, hasta allí circulaba en "trinchera", en un paisaje de varias vías encajonadas y rodeadas de paredes, túneles y puentes de ladrillos a la vista de reminiscencias londinenses, y aunque desconociéramos este detalle, parecía otro país esa gigantesca obra al alcance de nuestra vista y por aquellos años.-Me animo a calificar ese gigantesco tajo en la bonaerense capital del Plata, y junto al paisaje de la estación Constitución desde el puente de la calle Ituzaingó, las dos obras ferroviarias más espectaculares por lo menos en lo visual que nos legaron sus hacedores en ésta parte del planeta.-
Hablemos del peligroso "tercer riel" del Sarmiento que no recuerdo tuviéramos en cuenta en aquellas riesgosas excursiones por galpones y talleres aledaños a la estación.-
Pero era así, no reconocerlo hoy sería una tontera, era muy peligrosa aquella aventura atemperada por la ignorancia de entonces y por la gracia que nos permite hoy reconocernos indemnes, sanos y salvos.-
A la altura de Campichuelo, pegado a las vías aún bajo nivel, creí siempre haber observado una especie de pequeño grupo de casas con balcones mínimos, algo menos que un barrio, casitas todas iguales y con rezongonas matronas asomadas a las ventanas que nos miraban con fastidio justificado; sería el sitio un lugar de diario y perpetuo desfilar de rateros, evadidos circunstancialmente de la diario obligación escolar.-
Ferro Carril Oeste, en aquellos años en vísperas del apogeo que lo catapultó hacia 1980 a los primeros planos con campeonatos y cantidad récord de socios, con sus maderas y esa visera de cemento que desafía la ley de gravedad.- Los extensos terrenos del ferrocarril, una estación y alrededores típicos de una estación hecha por quienes la hicieron en su momento.-
Primera Junta, esa placita sin verde, tan pequeña y tan conocida, con algo de vereda, demasiado poca plaza para tanta fama, gastada por la turba inofensiva e incesante que discurre serena y convencida a su yugo diario, o la vuelta a casa; un puesto de diarios y revistas como los de entonces, atiborrado de publicaciones y fieles observantes leyendo títulos en actitud casi religiosa como frente a un santuario, con rostros impresos en líbelos diversos: invitando a la rebelión, a la abnegación, al pago de obligaciones, alguna señorita pulposa de ojos castaños y piel blanca, gesto somnoliento y con anguloso escote que remite al teorema de Thales, no era otra que Isabel Sarli, asomandose a través de las revistas de entonces, un sueño colectivo que con sus inexpresiva mirada te la "dejaba picando" (frase mas bien actual) para entrar con pelota y todo: cosa de pibitos¡¡¡
Yerbal, sus puentecitos peatonales,el subte A y el asomarse a sus bocas, el camino de ingreso de los coches del subte a la entraña de la ciudad en la esquina con Emilio Mitre, donde el metro se zambullía para su diario oficio "subterráneo", el extraño fin de la avenida Parral contra las vías a punto de emerger llegando a la estación Caballito, los laburantes con sus "monos" rumbo a casa luego de la jornada, los comercios arracimados en la avenida,en las paralelas y en las adyacentes, era un espectáculo para aquellos pibitos de 10 u 11 años, porteños, chicos de colegio religioso y familias preocupadas por su educación que circunstancialmente rateándose, que sin ser un suceso ni medianamente edificante era una anécdota casi imprescindible por aquellos años de fines de los 50 e inicios de los 60.-
Primera Junta, esa placita sin verde, tan pequeña y tan conocida, con algo de vereda, demasiado poca plaza para tanta fama, gastada por la turba inofensiva e incesante que discurre serena y convencida a su yugo diario, o la vuelta a casa; un puesto de diarios y revistas como los de entonces, atiborrado de publicaciones y fieles observantes leyendo títulos en actitud casi religiosa como frente a un santuario, con rostros impresos en líbelos diversos: invitando a la rebelión, a la abnegación, al pago de obligaciones, alguna señorita pulposa de ojos castaños y piel blanca, gesto somnoliento y con anguloso escote que remite al teorema de Thales, no era otra que Isabel Sarli, asomandose a través de las revistas de entonces, un sueño colectivo que con sus inexpresiva mirada te la "dejaba picando" (frase mas bien actual) para entrar con pelota y todo: cosa de pibitos¡¡¡
Yerbal, sus puentecitos peatonales,el subte A y el asomarse a sus bocas, el camino de ingreso de los coches del subte a la entraña de la ciudad en la esquina con Emilio Mitre, donde el metro se zambullía para su diario oficio "subterráneo", el extraño fin de la avenida Parral contra las vías a punto de emerger llegando a la estación Caballito, los laburantes con sus "monos" rumbo a casa luego de la jornada, los comercios arracimados en la avenida,en las paralelas y en las adyacentes, era un espectáculo para aquellos pibitos de 10 u 11 años, porteños, chicos de colegio religioso y familias preocupadas por su educación que circunstancialmente rateándose, que sin ser un suceso ni medianamente edificante era una anécdota casi imprescindible por aquellos años de fines de los 50 e inicios de los 60.-
viernes, 23 de junio de 2017
NUESTROS UNIFORMES EN AQUELLOS AÑOS 1955 A 1961.-
En los siete años de mi primaria en el Calasanz usamos yo y mis compañeritos el uniforme que según este anuncio mas o menos reciente es el mismo al de entonces entre los años 1955 a 1961.-
Delantal a cuadritos blancos y negros con solapa, puños y tapitas de bolsillos, más el cinturón,en color azul marino.-
Y con esa indumentaria íbamos y veníamos al Calasanz diariamente,con sol o no, cuando llovía cubiertos con algún piloto en mi caso con sombrero y todo (debía caminar casi 5 cuadras para abordar el 402, 25 ó 135, que me devolvían a casa).-
La uniformidad era estricta y recuerdo se compraban aquellos delantales en una casa del ramo en la avenida Belgrano a la altura del departamento policial.- Hacía allí era inevitable peregrinar.- El piloto pintón con sombrero de ala lo habíamos comprado en una casa adecuada en la esquina de La Rioja y avenida Independencia.-
Había otro elemento clave, los zapatos; sin establecerse obligatoriedad alguna recuerdo la mayoría lucíamos los famosos Gomycuer de Grimoldi.- Eran de cuero generalmente en color negro y el fondo era de goma con rayas horizontales antideslizantes.- Y durísimos.-
Esos timbos eran zapatos para ir y venir al Calasanz y por algunas horas, las del recreo, botines de fúltbol; resistiendo la pegada a la pelota, el contacto con las piernas del ocasional "adversario" y los rayones sobre el áspero piso del recreo del colegio; era imposible se levantara la suela de goma; eso si,al volver a casa la obligada "repasada" con pomada para evitar los gritos y conservaran su exterior (del zapato) lozanía y brillo.- Capítulo aparte los días de intensa lluvia, la vuelta a casa haciéndolos "navegar" con nuestros pies dentro sobre el torrente de agua acumulada en la calle Senillosa y la avenida que era una "palangana".- Siempre resistiendo aquellos estoicos Gomycuer que sólo defeccionaban cuando una estirada les impedía calzar nuestros pies de pibes entre 6 y 12 años de edad.-
También parte del uniforme obligatorio era el saco azul y pantalón gris para las ocasiones festivas, para la testimonial foto grupal del curso, para cuando tomábamos nuestro primera comunión, etc.- No había exigencia para el lugar de compra, generalmente, se observa viendo hoy mismo las fotos grupales, eran sacos de nuestros hermanos mayores, o de algún primo, o familiar o vecino que nos lo facilitaba para esas ocasiones excepcionales.- Lindo recuerdo seguramente vivo en muchos a partir de ésta evocación personal.-mc
Delantal a cuadritos blancos y negros con solapa, puños y tapitas de bolsillos, más el cinturón,en color azul marino.-
Y con esa indumentaria íbamos y veníamos al Calasanz diariamente,con sol o no, cuando llovía cubiertos con algún piloto en mi caso con sombrero y todo (debía caminar casi 5 cuadras para abordar el 402, 25 ó 135, que me devolvían a casa).-
La uniformidad era estricta y recuerdo se compraban aquellos delantales en una casa del ramo en la avenida Belgrano a la altura del departamento policial.- Hacía allí era inevitable peregrinar.- El piloto pintón con sombrero de ala lo habíamos comprado en una casa adecuada en la esquina de La Rioja y avenida Independencia.-
Había otro elemento clave, los zapatos; sin establecerse obligatoriedad alguna recuerdo la mayoría lucíamos los famosos Gomycuer de Grimoldi.- Eran de cuero generalmente en color negro y el fondo era de goma con rayas horizontales antideslizantes.- Y durísimos.-
Esos timbos eran zapatos para ir y venir al Calasanz y por algunas horas, las del recreo, botines de fúltbol; resistiendo la pegada a la pelota, el contacto con las piernas del ocasional "adversario" y los rayones sobre el áspero piso del recreo del colegio; era imposible se levantara la suela de goma; eso si,al volver a casa la obligada "repasada" con pomada para evitar los gritos y conservaran su exterior (del zapato) lozanía y brillo.- Capítulo aparte los días de intensa lluvia, la vuelta a casa haciéndolos "navegar" con nuestros pies dentro sobre el torrente de agua acumulada en la calle Senillosa y la avenida que era una "palangana".- Siempre resistiendo aquellos estoicos Gomycuer que sólo defeccionaban cuando una estirada les impedía calzar nuestros pies de pibes entre 6 y 12 años de edad.-
También parte del uniforme obligatorio era el saco azul y pantalón gris para las ocasiones festivas, para la testimonial foto grupal del curso, para cuando tomábamos nuestro primera comunión, etc.- No había exigencia para el lugar de compra, generalmente, se observa viendo hoy mismo las fotos grupales, eran sacos de nuestros hermanos mayores, o de algún primo, o familiar o vecino que nos lo facilitaba para esas ocasiones excepcionales.- Lindo recuerdo seguramente vivo en muchos a partir de ésta evocación personal.-mc
lunes, 19 de junio de 2017
VIOLENCIA POLÍTICA EN LA ARGENTINA; CAUDILLOS YDOCTORES.-
Tango emblemático en la carrera de Agustin Magaldi que lo graba en 1933 y de sostenido éxito en la trunca carrera del cantor, e instituído como parte indisoluble de su más alambicado repertorio.- Letra dura, que musicalizan el dúo Magaldi-Noda siendo la letra del payador y poeta criollo Luis Acosta García, nacido en Cnel. Dorrego (PBA) en 1895 y fallecido en Buenos Aires en 1933; una corta existencia para un exponente del clásico trovador bonaerense finisecular y de principios del siglo XX, proto-tanguero en cuanto el canto y la poesía criollos confluyeron con otras manifestaciones y otros factores al fenómeno inacabado (y para siempre) del tango rioplatense.-
Payador bonaerense con arraigado espíritu de cuestionamiento y crítica del orden social de entonces, abrevaba Acosta García en la acendrada poética payadoril ligando la temática amorosa con la preocupación por la vida del habitante de la campaña, en el rico período de contacto campo-ciudad en pleno crecimiento demográfico y dinamismo integratorio con las sucesivas oleadas inmigratorias que alteraban equilibrios y patrones establecidos.- El payador en tanto artista popular era el animador en vivo desde las tertulias mas reducidas al escenario más formal; eran artistas nacidos en el llano más visceral poniendole letra y cadencias a las desventuras y alegrías del hombre del campo y de las orillas.- Acosta García fue uno de ellos, su estirpe arraigaba y corría codo a codo a la presencia por eso años de José Bettinotti, Nemesio Trejo, Andrés Cepeda, y Gabino Ezeiza entre muchos otros.-
"Dios te salve m'hijo" musicalizado por Magaldi -
Noda, relata en detalle las alternativas vividas en un pueblo no especificado donde se enfrentan en época prelectoral sectores políticos opuestos, hay un caudillo y un doctor.-Un joven grita a favor de uno de los contendientes, y un grupo adversario terminan "sepultando sus puñales" en el cuerpo del infortunado.- Un viejito acomoda el cuerpo yacente y apostrofa inutílmente: "se lo dije tantas veces....no haga juicio a los discursos del Doctor ni del patrón.."
El "viejito" no es otro que el padre del occiso, que luego retorna a su casa y debe encontrar un argumento destinado a la madre del desgraciado muchacho arrasado por la patota vil.- "El cachorro se ha ido lejos/ se arreglo con una tropa..".y recomienda a la desventurada madre: "..arrodíllese y le reza, pa´que Dios no lo abandone/ y suplique por las almas...que precisan luz y paz."-
Letra tremendamente dramática de gran difusión en la interpretación del autor grabando con guitarras en 1933; en 1947 será materia de D'arienzo-Laborde, y luego dos versiones de un mismo intérprete con dos formaciones distintas: en 1955 Julio Sosa con Francisco Rotundo, y el mismo cantor en 1961 con Leopoldo Federico; denotando éste último detalle la segura predilección por éste tango por parte del Varón del Tango, que le imprimió un tono gauchesco en su segunda versión, y sirvió para la perennidad de "Dios te salve m'hijo"; un aporte de Sosa de gran valor y nada casual, ya que constituyeron su repertorio otros tangos y canciones criollos evocadoras de ese tiempo y situaciones inmediatamente anteriores a la consolidación del tango.-
Pensemos que la letra surgió en un momento de arraigada práctica fraudulenta en la política argentina en 1933, lo relatado por el autor no era excepcional y sólo lo limitado de la divulgación de hechos por el estilo explica la no trascendencia de hechos semejantes que eran moneda corriente en la campaña y aún en el actual Gran Buenos Aires entre sectores ligados al poder oligárquico por un lado, y los sectores del radicalismo que reclamaban elecciones limpias.- Sin ser tajantes (no es objeto de éstas líneas) aquel tiempo exhibia dos países en pugna y las consecuencias de los enfrentamientos imaginables.-
Luis Acosta García, el payador autor de la letra considerada, fue un exponente de la variedad de influencias que constituían el mundo de la payada y su cultores; rebelde y contestatario dejó en éste testimonio de su pensamiento y su época.-
La violencia política en la Argentina tomó caminos múltiples hasta hoy mismo, cuando han cambiado escenarios y temática pero subsisten básicamente la intolerancia y el irrespeto de la ley.- mc
Payador bonaerense con arraigado espíritu de cuestionamiento y crítica del orden social de entonces, abrevaba Acosta García en la acendrada poética payadoril ligando la temática amorosa con la preocupación por la vida del habitante de la campaña, en el rico período de contacto campo-ciudad en pleno crecimiento demográfico y dinamismo integratorio con las sucesivas oleadas inmigratorias que alteraban equilibrios y patrones establecidos.- El payador en tanto artista popular era el animador en vivo desde las tertulias mas reducidas al escenario más formal; eran artistas nacidos en el llano más visceral poniendole letra y cadencias a las desventuras y alegrías del hombre del campo y de las orillas.- Acosta García fue uno de ellos, su estirpe arraigaba y corría codo a codo a la presencia por eso años de José Bettinotti, Nemesio Trejo, Andrés Cepeda, y Gabino Ezeiza entre muchos otros.-
"Dios te salve m'hijo" musicalizado por Magaldi -
Noda, relata en detalle las alternativas vividas en un pueblo no especificado donde se enfrentan en época prelectoral sectores políticos opuestos, hay un caudillo y un doctor.-Un joven grita a favor de uno de los contendientes, y un grupo adversario terminan "sepultando sus puñales" en el cuerpo del infortunado.- Un viejito acomoda el cuerpo yacente y apostrofa inutílmente: "se lo dije tantas veces....no haga juicio a los discursos del Doctor ni del patrón.."
El "viejito" no es otro que el padre del occiso, que luego retorna a su casa y debe encontrar un argumento destinado a la madre del desgraciado muchacho arrasado por la patota vil.- "El cachorro se ha ido lejos/ se arreglo con una tropa..".y recomienda a la desventurada madre: "..arrodíllese y le reza, pa´que Dios no lo abandone/ y suplique por las almas...que precisan luz y paz."-
Letra tremendamente dramática de gran difusión en la interpretación del autor grabando con guitarras en 1933; en 1947 será materia de D'arienzo-Laborde, y luego dos versiones de un mismo intérprete con dos formaciones distintas: en 1955 Julio Sosa con Francisco Rotundo, y el mismo cantor en 1961 con Leopoldo Federico; denotando éste último detalle la segura predilección por éste tango por parte del Varón del Tango, que le imprimió un tono gauchesco en su segunda versión, y sirvió para la perennidad de "Dios te salve m'hijo"; un aporte de Sosa de gran valor y nada casual, ya que constituyeron su repertorio otros tangos y canciones criollos evocadoras de ese tiempo y situaciones inmediatamente anteriores a la consolidación del tango.-
Pensemos que la letra surgió en un momento de arraigada práctica fraudulenta en la política argentina en 1933, lo relatado por el autor no era excepcional y sólo lo limitado de la divulgación de hechos por el estilo explica la no trascendencia de hechos semejantes que eran moneda corriente en la campaña y aún en el actual Gran Buenos Aires entre sectores ligados al poder oligárquico por un lado, y los sectores del radicalismo que reclamaban elecciones limpias.- Sin ser tajantes (no es objeto de éstas líneas) aquel tiempo exhibia dos países en pugna y las consecuencias de los enfrentamientos imaginables.-
Luis Acosta García, el payador autor de la letra considerada, fue un exponente de la variedad de influencias que constituían el mundo de la payada y su cultores; rebelde y contestatario dejó en éste testimonio de su pensamiento y su época.-
La violencia política en la Argentina tomó caminos múltiples hasta hoy mismo, cuando han cambiado escenarios y temática pero subsisten básicamente la intolerancia y el irrespeto de la ley.- mc
viernes, 9 de junio de 2017
CHIMENTANGO, NADA NUEVO BAJO EL SOL.-
Los chimentos no son invento de hoy, y se remontan a cuando el hombre comenzó a articular palabras.-
Tampoco el tango es excepción:
"La orquesta (Troilo) es fabulosa, Roberto Goyeneche, pese a su ligero descuido en el vestir....."
"..Pichuco hace años descuida fundamentalmente a sus cantores....sin preocuparse en la elección de los mismos..y encasillándolos en un mismo repertorio...."
"No se justifica en modo alguno la inclusión de Elba Berón en la orquesta del autor de "Sur"...
"En "Calle Corrientes" (el programa radial de Roberto Gil) está el maestro Canaro con su quinteto, dicen "los entendidos" (no estaba Piazzolla) que sale al aire más que bien...".- Fina o no tanto ironía sobre Piazzolla y sus capacidades.-
"Julio Jorge Nelson (afamado difusor de tangos) anda bien en el hipódromo platense, cambió hace muy poco su vehículo por un flamante Fiat 1100.-"
"Roberto Rufino, perdido entre papeles en su local de la galería Callao se dedica a crear "slogans" para los productos que representa.."
Nada nuevo bajo el sol.- Pasamos revista a párrafos de una columna llamada "Chimentando junto a un farol porteño" aparecidos en la revista "Tanguera" de marzo de 1961, editada en Buenos Aires y sin firma del autor de la columna ni de créditos de la publicación.- Revista que anuncia su salida semanal a partir de éste número con notas a gente de tango y publicación de letras de tangos del momento.-
No todo pasado fue mejor y todo se reedita insalvablemente.-
Recuerdo en aquellos lejanos días se editaban numerosas revistas por el estilo; sobre todo conteniendo las letras de los éxitos del momento que eran el gancho primario y servían para promocionar las actuaciones de los artistas del tango, también las grabaciones a la venta, y en algunos casos las partituras para utilidad de los intérpretes.- mc
Tampoco el tango es excepción:
"La orquesta (Troilo) es fabulosa, Roberto Goyeneche, pese a su ligero descuido en el vestir....."
"..Pichuco hace años descuida fundamentalmente a sus cantores....sin preocuparse en la elección de los mismos..y encasillándolos en un mismo repertorio...."
"No se justifica en modo alguno la inclusión de Elba Berón en la orquesta del autor de "Sur"...
"En "Calle Corrientes" (el programa radial de Roberto Gil) está el maestro Canaro con su quinteto, dicen "los entendidos" (no estaba Piazzolla) que sale al aire más que bien...".- Fina o no tanto ironía sobre Piazzolla y sus capacidades.-
"Julio Jorge Nelson (afamado difusor de tangos) anda bien en el hipódromo platense, cambió hace muy poco su vehículo por un flamante Fiat 1100.-"
"Roberto Rufino, perdido entre papeles en su local de la galería Callao se dedica a crear "slogans" para los productos que representa.."
Nada nuevo bajo el sol.- Pasamos revista a párrafos de una columna llamada "Chimentando junto a un farol porteño" aparecidos en la revista "Tanguera" de marzo de 1961, editada en Buenos Aires y sin firma del autor de la columna ni de créditos de la publicación.- Revista que anuncia su salida semanal a partir de éste número con notas a gente de tango y publicación de letras de tangos del momento.-
No todo pasado fue mejor y todo se reedita insalvablemente.-
Recuerdo en aquellos lejanos días se editaban numerosas revistas por el estilo; sobre todo conteniendo las letras de los éxitos del momento que eran el gancho primario y servían para promocionar las actuaciones de los artistas del tango, también las grabaciones a la venta, y en algunos casos las partituras para utilidad de los intérpretes.- mc
jueves, 8 de junio de 2017
AQUEL ECHARPE DE YEMA SIGUE FIRME CADA INVIERNO EN LO SUYO.-
Un echarpe, un simple echarpe cargado de historia; en aquellos años 60 se lo llamaba también bufanda, pero le decíamos en casa echarpe y evitábamos el por entonces algo fi-fi bufanda, pero era uno y otro; echarpe, recuerdo, era una denominación más de barrio-barrio hablar de echarpes y no bufandas, que sonaba a modernoso entonces, hoy ya no; por eso insisto cuando lo ando mimando a partir de su apelativo primario.-
Es de principios de los 60, entonces era algo o mucho más voluminoso, en color gris más vivo (hoy se le han agregado amarillentos bordes como apergaminados detalles que delatan el paso del tiempo sobre su textura aún vigorosa), luego el tiempo como a las personas, los va encogiendo para quedar algo apelmazado y olvidado; me acompañó en los fieros fríos
aquellos en la primaria, secundaria y universidad; siempre con la misma respuesta cálida y bienhechora,cuidándolo al como elemento candidato al extravío; paraguas y echarpes están al tope de los objetos perdidos y me imagino las empresas de colectivos podrían dar testimonio de ello: la cara del empleado de línea que recibiera tal consulta sería epopéyica.-
Lana de primera la materia original y las manos prestas de Yema; señora italiana de cierta edad, amiga de la familia que semanalmente pasaba por casa; con un plus entre amigos y conocidos: era "paesana" de Toscana en Italia y confidente o algo así de la nonna; de familia medianamente adinerada en épocas de Mussolini, debió emigrar junto a su esposo, una hija en Venezuela, otra en Argentina y un vozarrón que todavía nos resuena; tejedora compulsiva aunaba gusto y dedicación y las pruebas las tuvimos durante décadas, salvándose del olvido éste humilde echarpe, casi una "pieza menor" en su variada y prolífica producción, con sus agujas veloces que acompasaban su verba inalterablemente italiana y altisonante con contenidos sabiamente críticos hacia casi todo......gente de antes.-
Yema vivía en la calle Viel, casi Cobo, en lo que hoy conocemos como un ph, junto a su hija argentina, esposo de ésta e hija de ambos, dueña de los ojos verdes no ya más bellos, si más extráñamente verdes entre la infinita escala de verdes existentes o que he observado en años.-
A su manera y adecuada a los tiempos Yema era una promotora cultural; su amiga, doña Benedetta (mi nonna) acostumbraba concurrir por lo menos una vez al año al Colón en compañía de toda la familia; se sacaban las entradas(alquinado un palco) con anticipación en el mismo teatro; bien,Yema se ocupaba de ir a "hace la cola" para la compra de entradas y como recompensa también concurría al magno escenario porteño integrando la comitiva; eran todas ellas dilettantes de la ópera y fieles oyentes de radio Del Estado o Nacional, también la municipal 710 am de entonces, irradiando noche y día música clásica entre sinfónica y óperas, también radioteatros de los clásicos en español, ibéricos y nacionales.-
Yema integraba una grey de hijos de la Toscana de buen pasar escapados durante la era del Duce; recuerdo a Nella, otra tanita colosal y "pieza única" habitante del pasaje Timbúes de Boedo,pasaje mentado por poetas del barrio.-
El echarpe sigue engrosando su foja acumulando inviernos; y en éste de 2017 me acompaña fatalmente apelmazado, con un par de agujeritos que no hacen más que hablar de una impecable trayectoria; tampoco nosotros estamos igual a ayer siquiera, seguimos poniendo el hombro para que se repose sobre el mismo el querido echarpe tejido por doña Yema.-mc
Es de principios de los 60, entonces era algo o mucho más voluminoso, en color gris más vivo (hoy se le han agregado amarillentos bordes como apergaminados detalles que delatan el paso del tiempo sobre su textura aún vigorosa), luego el tiempo como a las personas, los va encogiendo para quedar algo apelmazado y olvidado; me acompañó en los fieros fríos
aquellos en la primaria, secundaria y universidad; siempre con la misma respuesta cálida y bienhechora,cuidándolo al como elemento candidato al extravío; paraguas y echarpes están al tope de los objetos perdidos y me imagino las empresas de colectivos podrían dar testimonio de ello: la cara del empleado de línea que recibiera tal consulta sería epopéyica.-
Lana de primera la materia original y las manos prestas de Yema; señora italiana de cierta edad, amiga de la familia que semanalmente pasaba por casa; con un plus entre amigos y conocidos: era "paesana" de Toscana en Italia y confidente o algo así de la nonna; de familia medianamente adinerada en épocas de Mussolini, debió emigrar junto a su esposo, una hija en Venezuela, otra en Argentina y un vozarrón que todavía nos resuena; tejedora compulsiva aunaba gusto y dedicación y las pruebas las tuvimos durante décadas, salvándose del olvido éste humilde echarpe, casi una "pieza menor" en su variada y prolífica producción, con sus agujas veloces que acompasaban su verba inalterablemente italiana y altisonante con contenidos sabiamente críticos hacia casi todo......gente de antes.-
Yema vivía en la calle Viel, casi Cobo, en lo que hoy conocemos como un ph, junto a su hija argentina, esposo de ésta e hija de ambos, dueña de los ojos verdes no ya más bellos, si más extráñamente verdes entre la infinita escala de verdes existentes o que he observado en años.-
A su manera y adecuada a los tiempos Yema era una promotora cultural; su amiga, doña Benedetta (mi nonna) acostumbraba concurrir por lo menos una vez al año al Colón en compañía de toda la familia; se sacaban las entradas(alquinado un palco) con anticipación en el mismo teatro; bien,Yema se ocupaba de ir a "hace la cola" para la compra de entradas y como recompensa también concurría al magno escenario porteño integrando la comitiva; eran todas ellas dilettantes de la ópera y fieles oyentes de radio Del Estado o Nacional, también la municipal 710 am de entonces, irradiando noche y día música clásica entre sinfónica y óperas, también radioteatros de los clásicos en español, ibéricos y nacionales.-
Yema integraba una grey de hijos de la Toscana de buen pasar escapados durante la era del Duce; recuerdo a Nella, otra tanita colosal y "pieza única" habitante del pasaje Timbúes de Boedo,pasaje mentado por poetas del barrio.-
El echarpe sigue engrosando su foja acumulando inviernos; y en éste de 2017 me acompaña fatalmente apelmazado, con un par de agujeritos que no hacen más que hablar de una impecable trayectoria; tampoco nosotros estamos igual a ayer siquiera, seguimos poniendo el hombro para que se repose sobre el mismo el querido echarpe tejido por doña Yema.-mc
martes, 6 de junio de 2017
EPIDEMIA DE POLIO EN 1956 Y LA ESCUELA ANTONIO ZINNY.-
Fue una auténtica tragedia la epidemia de poliomelitis de 1956 en Buenos Aires y algunos sitios del país.-
Cifras actualizadas hablan de 6.000 afectados de distinta gravedad; costando la vida a muchos niños de entonces o dejando secuelas irreversibles de distinta discapacidad.-
Eramos aquellos pibitos nacidos en 1948 y 1949, alumnos del Calasanz en primero superior 1ra. división en aquel 1956, potenciales víctimas como toda una generación de entonces, desde meses de vida a preadolescentes , desvelando a padres y maestros ante una epidemia casi desconocida en su origen y tratamiento; se organizaron en los barrios pintadas de troncos de árboles y cordones utilizando cal, y se realizaban limpiezas de terrenos y sitios donde se presumía podría alojarse el agente de tan grave enfermedad.- Una auténtica "gesta" que nos embargó en inigualable espíritu solidario a vecinos de la cuadra y de más allá; como una guerra a un enemigo invisible pero letal en su accionar; la difusión de los casos aterrorixaba al más sereno e indiferente.-
El vacunarse preventivamente era prioritario y los alumnos de aquel primero superior, e imagino del Calasanz todo ( y más aún,del país en general), eramos citados (en nuestro caso) en la escuela pública Antonio Zinny, situada en la calle Salas en el barrio Caferatta, en Parque Chacabuco.- En la escuela situada en la no menos famosa manzana ovalada del pintoresco barrio citado en un famoso tango a partir de una "ventanita" y un conventillo allí existentes, fantasía o realidad en la letra de don Pascual Contursi.-
Entrábamos por el acceso principal y nos atendían en la sala cuyo ventanal daba al frente del curioso edificio dela escuela.-
No fue sólo en la oportunidad de la epidemia de polio de 1956, posteriormente concurríamos a recibir vacunas como la antivariólica (viruela),contra la difteria, la BCG y otras..todo un acontecimiento que incluía la ida al Zinny y "retírense a sus domicilios luego de ser atendidos" ,casi la mejor parte para aquellos chicos que fuimos el centro de atención y desvelo de nuestras familias y educadores ante tan grave acontecimiento.-mc
Cifras actualizadas hablan de 6.000 afectados de distinta gravedad; costando la vida a muchos niños de entonces o dejando secuelas irreversibles de distinta discapacidad.-
Eramos aquellos pibitos nacidos en 1948 y 1949, alumnos del Calasanz en primero superior 1ra. división en aquel 1956, potenciales víctimas como toda una generación de entonces, desde meses de vida a preadolescentes , desvelando a padres y maestros ante una epidemia casi desconocida en su origen y tratamiento; se organizaron en los barrios pintadas de troncos de árboles y cordones utilizando cal, y se realizaban limpiezas de terrenos y sitios donde se presumía podría alojarse el agente de tan grave enfermedad.- Una auténtica "gesta" que nos embargó en inigualable espíritu solidario a vecinos de la cuadra y de más allá; como una guerra a un enemigo invisible pero letal en su accionar; la difusión de los casos aterrorixaba al más sereno e indiferente.-
El vacunarse preventivamente era prioritario y los alumnos de aquel primero superior, e imagino del Calasanz todo ( y más aún,del país en general), eramos citados (en nuestro caso) en la escuela pública Antonio Zinny, situada en la calle Salas en el barrio Caferatta, en Parque Chacabuco.- En la escuela situada en la no menos famosa manzana ovalada del pintoresco barrio citado en un famoso tango a partir de una "ventanita" y un conventillo allí existentes, fantasía o realidad en la letra de don Pascual Contursi.-
Entrábamos por el acceso principal y nos atendían en la sala cuyo ventanal daba al frente del curioso edificio dela escuela.-
No fue sólo en la oportunidad de la epidemia de polio de 1956, posteriormente concurríamos a recibir vacunas como la antivariólica (viruela),contra la difteria, la BCG y otras..todo un acontecimiento que incluía la ida al Zinny y "retírense a sus domicilios luego de ser atendidos" ,casi la mejor parte para aquellos chicos que fuimos el centro de atención y desvelo de nuestras familias y educadores ante tan grave acontecimiento.-mc
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