martes, 26 de septiembre de 2023

PARQUE LOS ALERCES, PRIMERA ETAPA DEL VIAJE DE EGRESADOS EN 1967.- Nota dos.-


                                   Los Alerces, Parque Nacional en Chubut, un paraíso en medio de la precordillera en un compendio de lagos, flora y fauna únicos y a disposición de quien se disponga a visitarlo, y hacia allí enfilamos, era nuestra primera etapa; lagos Futalaufquen, Menéndez, Verde, Rivadavia, Cisne y Kruger más  otros más pequeños.- Allí arribamos y acampamos a metros de un arroyo con la inocencia propia de primerizos y sin nivelar  el terreno convenientemente;  y la primera y segunda noche una torrencial lluvia nos inundó las carpas, encima alguna bolsa de dormir confeccionada con tela no suficientemente impermeable ocasionó los inconvenientes imaginables.- Extrañar la casa propia era natural apenas salimos de ella, ahora con problemas era lamento y decepción, estábamos en el baile y debíamos bailar, "sarna con gusto....".- Hacía frío ahora e allí, había sido un típico enero porteño y el frío dolía cada noche cuando bajaba el sol y ni hablar con lluvia. También el aburrimiento, experiencia imposible de evitar con un ritmo de vida desusado.- Se comía bien, polenta o arroz o fideos con mejillones o caballa o paté de lata; algunas galleta de agua y agua del arroyo, fresca y pura, pero agua y nada más.-
                     De día el grupo a caminar; era todo deslumbramiento, arroyos, cascadas, lagos, el pequeño puerto llamado Limonao, los frutos de la zona convertidos en mermeladas y  alguna excursión por los lagos con algo de fondos al inicio de la experiencia toda.- La visita a la oficina donde se administra el parque nacional a efectos de conseguir información y registrarnos; el frente del sitio ilustra éstas líneas con la imagen de Mario de riguroso atuendo invernal.-
                                            Algunos días en el Futalaufquen y el levantamiento del campamento de dos carpas y 6 mochileros rumbo al lago Verde; un par de días allí a la vera del lago y se oye  hablar de otro lago, cercano, llamado Rivadavia, con una sola pobladora entonces y sólo accesible por una picada de 8 kilómetros y con el inconveniente de un arroyo/río particularmente caudaloso, el Colihue.-
                            Mientras tanto aparecían algunos personajes  de la fauna mochileril recorriendo caminos y picadas, escalando alturas  y viviendo esencialmente.- Surgió  un tal Willy, un alemanote argentino ducho en la montaña que dormía sus noches con la espalda descubierta y al sereno en noches de frío y humedad intensos.- 
                         Cuadraba ya animarse al lago Rivadavia, entonces sin acceso por camino alguno, sólo a través de una picada con frondosa vegetación y cursos de agua.- Picada laboriosa y el Colihue tan mentado; sólo un arroyo de unos 10 metros de ancho aunque en esa mañana con un caudal inusitado de agua que llegaba a algo más de la cintura, y lo más notable, correntoso como no imaginábamos.- El cruce fue precavido, con una soga atada de orilla a orilla y tomando de ella cargando pertenencias: mochilas, carpas y demás elementos.- Con los borceguíes alejados del agua y Mario que resbala sobre el lecho de piedras de flora acuática y cae al curso; la mochila y el calzado que son arrastrados por la corriente indómita; un par de los excursionistas adelantan camino por el borde del arroyo y logran interceptar mochila y borceguíes; quedaba secarlos y agradecer que no haya sido peor el corolario de éste primer inconveniente serio.-
                    Llegamos al Rivadavia, lago inmenso y sin población en sus orillas; aparentemente sólo una pobladora con algunos animales que correteaban libres por los alrededores.- Muy solitaria la señora a la que no logro verse siendo que tratose  de encontrarla para ver alguien tal vez muy solitaria, fue imposible dar con ella.-Muy cercano al límite con Chile se escuchaban radios de aquel país con claridad  y nitidez; la Spica celeste cumplió su misión acabadamente.-Soledad absoluta, sólo un bote con alguna persona relacionada con la pobladora ( no tan sola la esquiva pobladora) oteando los movimientos con poco disimulado estilo.- Dos días y no se justificaba más la presencia allí; sólo una bacanal una noche a partir de la pesca de 6 robustas truchas en el lago y posterior paso  por la parrilla hasta aqui virgen de uso; , manjar de dioses en pleno paraíso silvestre.- Eran 6, y 6 las truchas.- No fue el último menú gratificante; el mediodía siguiente unos pollitos silvestres a la parrilla completaron dos jornadas de grata suspensión de aquellas comidas de olla tan sustanciosas y aburridas con arroz, o fideos o polenta, más alguna caballa aceitosa o mejillones tristes de latita.-
                  La vuelta a lago Verde (el reflejo de la foresta circundante le da ese color al lago), la cima del monte El Petizo  esperaba inmutable, fueron cinco a su encuentro, menos Mario, el resto vivió la experiencia del escalamiento del renombrado cerro lugareño.-
                El lago Cisne, una joyita, pequeño, en altura, un rincón del paraíso de Los Alerces.- Vuelta a Esquel para partir a Bariloche.- Partiría el viejo Isotta-Fraschini por la mañana, llegamdo a la ciudad  por la noche; ocupábase  el tiempo en recorrer parte de una ciudad muy incipiente por aquellos años 60, muy pequeña aunque llegaron a un salon danzante;  sirvió para distraerse  un poco, escuchar música, y conocer cara a cara a los jóvenes de aquel rincón de la patria.-
                  Por la mañana, sin dormir, sólo aguantando la salida del día tomarían  el vetusto bondi Isotta-Fraschini made in Italia que supo en la segunda guerra transportar soldados italianos al frente y servir en algunas líneas de colectivos en Buenos Aires hacia inicios de los años 50.- Los famosos Isotta "caja de zapatos" sirvieron durante años desde su llegada al país en las líneas 402, 403, 404, 405 y 407 entre otras, hoy se aprestaba a desandar el ripio hasta Bariloche, pasando por El Maitén y El Bolsón, ya entonces muy famosa sobre todo la segunda localidad por ser destino de juventud cercana al hippismo vernáculo.- mc
                    

                 

1966, INP Y UN VIAJE DE EGRESADOS "ARTESANAL" Nota uno.-


                                      Fin de cursos y Bariloche: la meta deseada de generaciones de egresados desde hace 60 y más años, hoy es una auténtica industria sin chimeneas que involucra a miles de egresados, sus solidarios padres que solventan parte o totalmente el presupuesto, y miles de agentes turísticos que dan vida al fenómeno del "viaje de fin de curso".- 

                     Aquellos bachilleres egresados del Instituto Nueva Pompeya de 1966 idearon "su" viaje de egresados en época cuando esa práctica era inhabitual y no ostentaba el carácter imperativo que luego se impondría hasta hoy, en que constituye un derecho adquirido y arranca aún con los niños del jardín.- Fueron 6 aquellos "adelantados" y la tarea revistió más artesanía e improvisación que modelos a imitar.- Fueron 6 y sus nombres Dardo, Juan Carlos, Federico, Luis, Roberto y Mario.- Un ideario y un impulsor que sobresalió del resto, Dardo Abel Campominosi a quien recuerdo el más activo promotor proponiendo el itinerario y la necesidad  de "fabricarnos" los elementos básicos del viaje, de allí lo de "artesanal".- Habíamos consultado precios en un local de rezagos militares de Alsina apenas traspuesto el puente, y aquellos precios nos embarcaron en la aventura de fabricarnos los elementos nosotros mismos.-
                 El viaje se iniciaría en Plaza Constitución con el FFCC Roca hasta Ingeniero Jacobacci en Río Negro, el transbordo a La Trochita hasta Esquel ya en Chubut, 15 días allí y luego a Bariloche en un desvencijado Isotta-Fraschini sobre rutas de ripio.- Fueron 40 días hasta retornar desde Bariloche a Constitución.-
                   Se fabricaron las 6 mochilas partiendo del armazón de caños, la mochila propiamente dicha de tela, las dos carpas de "tela de avión" en color blanco y con sobretecho, también las bolsas de dormir.- Se movilizaron talleristas y bolsillos propios y de familiares.- Cantimploras y "cuchillo de monte", y comida, la necesaria para 6 jóvenes y con un denominador: hidratos en forma de polenta, fideos y de arroz elegidos por su bajo costo, más latas de caballa y de mejillones, alguna latita de paté más algunos paquetes de galletitas y algo de dinero para matizar con otros alimentos en cada etapa del viaje.-
                       El viaje se extendería desde el 7 de enero hasta mediados de febrero de 1967; partiendo desde los andenes a la izquierda de la parrilla de egresos en Constitución, con encuentro en la puerta de la calle Hornos; parece  verse el auto del padre de Dardo, y llegando a la partida en  Estanciera (de mi hermano Luis) en una tarde-noche de calor típica de la fecha.- 
                    No eran los únicos, era un convoy de cerca de 8 vagones (de aquellos con asientos rebatibles y acolchados en color marrón) casi exclusivamente con mochileros empeñados en  desentrañar  a esa Patagonia casi desértica entonces y plena de interrogantes.- En los 60 esa porción de la Argentina era un sueño y un misterio; a partir de esos años se promovió intensamente la radicación de población y el desarrollo por razones de estado.-
                 Partiriamos con la polenta y las latas de caballa a eso de las 7 de la tarde, llegando a la mañana siguiente a Bahía Blanca, cumplimos 24 horas en pleno desierto rionegrino y arribamos a Ingeniero Jacobacci a las 11 de la noche, allí esperaba el trencito de La Trochita, una joya de principios de siglo con 5 ó 6  vagones de madera, casi de juguete, bajitos, de trocha angosta y una estufa a leña gigantesca que ocupaba la parte media en cada vagón, necesaria e imprescindible por el frío y para recorrer los entonces 501 kms. del recorrido, con 450 curvas, y recorriendo la estepa chubutense pletórica de fauna típica en llamas y otros animales, hasta llegar, después de 15 horas a Esquel, ciudad del oeste chubutense, donde luego de casi 48 hs. se cumplió  la primera etapa en viajes del recorrido final.- De Allí en camión al Parque Nacional Los Alerces, y la sorpresa de ver picos nevados por doquier (por primera vez en mi caso), auténtica sorpresa para jóvenes porteños duchos en calles de adoquín, cordón y asfalto.
                      El viaje había sido animado con algunas partidas de truco y de chinchon, sandwiches, una tarta de acelga más algunas frutas, y de entorno a través de las ventanillas del Roca la provincia de Buenos Aires, monótonamente verde y plana, más Río Negro, igual aunque de arbustos y aridez y serpenteando algunos animalitos ágiles y sorprendidos con la maquinaria civilizatoria del Roca, en medio de tormentas leves pero continuas de polvo que penetraban ropa y pulmones.- Sonaba alguna guitarra en medio del viaje, y un clima y espíritu mochilero en auge en la sociedad argentina de entonces que encontraba otra manera de viajar y conocer.- Alguna película (sobre mochileros) que reflejaba el nuevo fenómeno y la patria amplia y generosa que recibía los nuevos heraldos de las ciudades.-
                    Eran épocas sin teléfonos fijos casi, una rareza enmendada parcialmente con cartas para comunicarnos con la familia; si de una radio Spica que llenaba los momentos huecos con emisiones de radios locales en cada caso y hasta Radio Concepción de Chile acercados a la frontera cuando estuvimos acampando en lago Rivadavia.- Eso si, una maquina de fotos marca Gevaert  de baquelita rigurosamente de color negra, (préstamo de mi cuñada Tina), que produjo algunas fotos como la que ilustran éstas líneas, donde se enumeran de izquierda a derecha a Dardo, Federico, Juan Carlos, Luis y Roberto, más Mario detrás de cámara haciendo click.- El escenario es a orillas del lago Nahuel Huapi, muy cerca del centro, en el camino al Llao-Llao y en una entrada al lago frente al vivero Stein.-
                     Llegados a Esquel y camino a Los Alerces, nuestro itinerario indicaba lago Futalauquen con su puerto Limonao como primer destino para los excursionistas (término en desuso), y un rincón silvestre y desierto para acampar al lado de una lujosa posada que recibió esos días a un ministro del gobierno nacional asomado a una ventana, no era otro que aquel famoso luego canciller en el conflicto por Malvinas en 1982, otra historia lejana e imposible de predecir entonces, era 1967.- mc
                              
                        
                       

domingo, 24 de septiembre de 2023

EL INSTITUTO NUEVA POMPEYA Y SUS 125 AÑOS DE VIDA.-


                      Sus 125 años de existencia encuentran al colegio pleno y vigoroso.- Enmarcado en la Noche de los Museos impulsada por el GCBA, se llevó a cabo el sábado 23 desde las 18 hs el cumpleaños del querido colegio que supimos transitar varias generaciones de estudiantes en primaria y/o  secundaria.-

             Concurrí acompañado por dos compañeros de entonces, promoción de bachilleres de 1966, los hermanos de la vida Juan Carlos Blanco y Antonio Mónaco.-

               Una tarde-noche pletórica de emociones de intensidad  superlativa.- Recuerdos, anécdotas, profesores, el padre Carlos Naselli, nosotros mismos y los compañeros que compartimos cinco años de nuestras vidas que se inscribieron  indelebles en nuestra memoria y personalidad.- El trabajo organizativo de meses plasmado en algunas horas plenas de reconocimientos y emociones sin par.- La obra de su directora, srta. Guadalupe Romero, que le imprimió a la celebración su sello de dedicación y trabajo, de vocación y entrega a todas luces evidente en cada detalle y en el todo de ésta inolvidable convocatoria.-

            De cinco aulas  en 1962 en la sección secundaria en planta baja y sin terminar, una dirección y sala de profesores, un módico kiosco, y un patio de tierra aún, más una cancha de paleta prexistente, más una vivienda en los fondos y enmarcándola un eucalipto gigantesco, de esos mínimas instalaciones a lo que es hoy, señalan el crecimiento que hoy disfrutan cientos de alumnos y familiares.-

                    Recuerdos vivos del padre Carlos Naselli poniéndose el colegio al hombro, en sandalias y sin medias en pleno invierno "de los de antes" y defendiendo cada ladrillo y cada balde de arena y bolsa de cemento que cimentarían materialmente lo que es hoy el colegio.- Cinco años exactos y cuando egresamos en 1966 se oían crepitar materiales y herramientas con la planta alta en proceso de finalización .- Memoria sonora que habla del progreso del colegio secundario en su etapa iniciática.-

              Anoche hubo música, coros, exposición de fotos, indumentaria y una atmósfera emotiva inigualable.- Colaboramos con algunas fotos de la promo 1966 que nos enaltece y nos liga aún más con nuestro entrañable Instituto Nueva Pompeya, capítulo sin par en nuestras vidas particulares  y que vive serenamente en  cada hora de nuestra quehacer diario.- 

                Los padres Carlos, Fabian, Casiano, y otros que no recordamos sus nombres, los profesores, los administrativos y nuestros compañeros, los que seguimos en la huella y sobre todo el requiem para los fallecidos, que han partido y viven en nosotros en cientos de recuerdos imborrables, constituyen el núcleo de buena parte de nuestras vidas.- mc

Foto: gentileza Antonio C. Greco.- mc

domingo, 17 de septiembre de 2023

BARRIO PARQUE CHACABUCO, CAMINANDO SU GEOGRAFÍA.-


Avenidas del barrio

Carabobo, Curapaligüe, José M. Moreno, La Plata, Eva Perón,Castañares, Centenera, Directorio, Asamblea, Vernet, Cobo, Riestra.- (doce avenidas)

Calles del barrio:

Dávila, Pumacahua, Achával, Thorne, Miró, Puan, V. Martinez, Hortiguera, Emilio Mitre, Cachimayo, Thompson, San José de Calasanz, Riglos, Beauchef, Viel, Doblas, Senillosa, Zuviría, Tejedor, Estrada, Salas, Santander, Avelino Díaz, Balbastro, Saraza, Zañartú, Zelarrayán, Picheuta, Albarracin, Salvigny, Somellera, Juan XXIII, Mom, Agustin de Vedia, Crespo, Miraflores, Camilo Torres y Tenorio, Recuero, Primera Junta, Baldomero F. Moreno, Gregorio de Laferrere, Francisco Bilbao.- (cuarenta y dos calles).-

Pasajes del barrio: Plácido Martinez, Valencia, Oceanía, Ucacha, La Galera, Clemente Diez de Medina, Zapala, Craig, Butteler, Querol, La Capital, El Artesano, Caperucita, El Zonda, Montedinero, Asia, Faraday, Caballito, Provincias Unidas, Joaquín Gómez Somavilla, Juan de Castro, Bel Ville, Igualdad, República, Fraternidad, De las Artes, Del Buen Orden, De las Ciencias, Del Comercio, De la Industria, De las Garantías, Del Progreso.- (treinta y dos pasajes)

Sub-barrios

Simón Bolívar, Butteler, Juan XXIII, Emilio Mitre y Cafferata.- (cinco sub-barrios).- 

Total arterias : 86.-


PATIOS DE MI BARRIO.......


"Patios de mi barrio"

Patios de mi barrio, de macetas y plantas baratas

con mates generosos, de mano en mano, y espumosos.

Patios de mi barrio,de zaguan, romance y serenata

de algún vals, y de aquel beso lejano y brumoso.-

Patios de mi barrio, de la fresca y el insomnio tenaz

del remanso veraniego, y la charla vana, por charlar.

Patio nocturnal del estío y el sueño fugaz

un tango me pregunta puntual, dónde los puedo encontrar?.

Patio de la casa de mi vieja, simple y vulgar

con mosaicos en damero, de penumbra y claridad.

Escenario fantástico de la ocurrencia sin par

testigo de mis hastíos y de mi soledad.-mc



lunes, 28 de agosto de 2023

125 AÑOS DEL INP Y UNA INVITACIÓN A ALUMNOS, EX-ALUMNOS Y AMIGOS DEL COLEGIO.-

          Estamos de cumpleaños aquellos alumnos (nunca se pierde la condición) del INP, Instituto Nueva Pompeya de las calles Fournier y Esquiú en el barrio de Nueva Pompeya.- 

            Fundado en 1898 cumple éste 2023 sus primeros 125 años y habrá celebración; nos lo anuncia su directora Arelisa Guadalupe Romero y el equipo de producción del aniversario.-

               Fue elegido éste aniversario en el evento organizado anualmente por el GCBA conocido como La Noche de los Museos, para lo que el colegio se halla abocado a armar un museo que evoque sus 125 años de presencia en el barrio de Pompeya.-

                Covocada aquella jornada museística para el 23 de septiembre de 2023, tendrá en el museo del INP la oportunidad de mostrar elementos que hacen a su historia; cponvocando a alumnos y ex-alumnos, familiares,  vecinos y amigos del colegio a acercar testimonios de variada índole que recreen la gesta de los 125 años del funcionamiento de la institución: fotos, documentos, uniformes, y todo antecedente digno de representar al colegio y sus distintas camadas de estudiantes.- Acercando el material al colegio en horario matutino, y fijándose como tope el 4 de septiembre para la recepción del material, que será perfectamente identificado y celosamente custodiado hasta el momento posterior del evento con su devolución y agradecimiento por el gesto representado.-

                   También se recibirán elementos similares referidos al Santuario de Nuestra Señora de Nueva Pompeya, fotos y otros testimonios útiles de divulgar a la comunidad.-

                   Con el agradecimiento e invitación al evento programado para el 23 se septiembre en el marco de la Noche de ls Museos, auspiciado por el GCBA, quedan todos invitados a colaborar y participar.- Gracias.-mc
                                

domingo, 30 de julio de 2023

BACHILLERES 1962-1966, CONTEXTOS Y VIAJE DE FIN DE CURSO.-


                            Eran tiempos aquellos de los inicios de los 60 en que se consideraba cumplida la tarea formativa  completándose  el ciclo escolar  primario; por lo menos en los estratos intermedio-bajos de la sociedad al que pertenecíamos la mayoría de los alumnos en aquel  1962 que iniciábamos el secundario en el INP.- El secundario era una oportunidad que en caso negativo, sería la antesala de la incorporación al mercado laboral.- Aunque la mayoría hacíamos con la cursada alguna actividad remunerativa en talleres o comercios de nuestros barrios. Ese era en general el contexto familiar de la mayoría de los alumnos; el contexto general, el barrial y el nacional era muy rico y algo diremos al respecto.- 

               Pompeya, el centro, es decir Esquiú y Sáenz y alrededores estaba plagado de pizzerías, un feliz escenario que nos dispondríamos a disfrutar, aún con nuestros flacos bolsillos.- Muchísimos comercios de ropas y de todo tipo, la feria sobre la calzada en Roca entre Sáenz y Centenera, el club Unidos de Pompeya, la feria de pájaros en la estación, el ferrocarril. sus vías, terraplén y estación.-
                  Tiempos de golpes de estado que entronizaban gobiernos militares, particularmente 1962, año de nuestro primer año secundario, cuando  el desconocimiento de las elecciones del mes de marzo precipita la salida del presidente constitucional, don Arturo Frondizi.- En septiembre del mismo año, el enfrentamiento entre azules y colorados en varios sitios de la ciudad ocasiona víctimas fatales y grandes daños en parques y sitios de la capital; absortos porteños y el país todo del enfrentamiento interno entre fuerzas armadas encargadas de la defensa ante un ataque externo.- Más luego,en 1966 el derrocamiento del presidente legal, don Arturo Umberto Illia, y su reemplazo por la dictadura de Onganía.-
              Época en 1962 de radicales "Del pueblo" e "intransigentes", de peronistas proscriptos; de socialistas de Palacios, a quien llegué a ver "dirigiéndose al pueblo" desde un estrado, ante abigarrada concurrencia en la esquina de Roca y Centenera; de los bonos del "Empréstito 9 de Julio"  obra magna del ministro Alvaro Alsogaray, con grandes anuncios en los negocios de ropa proclamando su "aceptación" para la compra; sobre Esquiú entre Fournier y Tilcara la comisaría 34a, al lado de la cual funcionaba un activo comité del Partido Socialista, proximidad que me causaba extrañeza, ya entonces y sobre todo en aquel trempo, relacionando a la izquierda y a la policía como términos antagónicos.-
               Y Manzi; Homero Manzi había escrito "Sur" no hacía mucho, en 1948, era casi "un tema nuevo", unido a su equivalente "Barrio de tango" de 1941, temas como el resto del repertorio tanguero que sonaban omnipotentes en las radios de la ciudad, medio electrónico casi monopólico en los hogares porteños en tiempos de mínima participación de música extranjera.- 
              Los domingos, volviendo de misa "obligatoria, con lista en mano a cargo del propio P. Carlos Naselli) volviendo a casa caminando para comprar alguna golosina y "pasear" por el barrio, todavía plagado de corralones con sus inquilinos, caballos y carros, con su terraplén, sus vías y ferrocarril "que silba su adios", con la esquina de Tabaré y Centenera mencionada por Manzi, con el "percal" imaginado en alguna silueta femenina en algún zaguán, todos elementos que veía en la realidad  y había  mentado poéticamente por Manzi en sus obras.- Más adelante sabría que ese fiel letrista de los barrios había nacido en Añatuya (Santiago del Estero), que fue pupilo durante dos años en el Colegio Luppi de Esquiú y Lanza (hoy Homero Manzi) mientras vivía con su familia en Boedo, avenida Garay casi Danel, y que había recreado en  versos sus vivencias en tiempos de pupilo y que todavía existían en Pompeya por aquellos iniciales años 60.- También que sería como un faro en aquel adolescente (yo) afecto a las letras (ajenas).-
                    En 1966, terminando el secundario a varios nos asaltó una sensación  contradictoria: cinchando y bregando para que pase el tiempo y arribar al fin del bachillerato y sin embargo cada día del tramo final era una pérdida mas que ganancia.- Pasaban horas y días fatalmente veloces y el vacío de perder un ámbito, unos amigos y una rutina ahondaba una incipiente angustia por el final.-
                    Habíamos planificado un viaje de fin de curso, que eran novedad por entonces; es decir, no existían tan generalizados como fue muy pronto; un gran negocio y una experiencia especial del egreso.- No existían las empresas o eran imperceptibles, aquellas dedicadas a la organización de los viajes de fin de curso.- Habíamos previsto una campaña por fondos para el viaje y estadía; consistía básicamente y como inicio la realización de una "velada danzante" en el anexo del club Unidos de Pompeya de la calle Ventana, donde funcionaba la biblioteca del club.-Rotundo fracaso resultó por lo menos en lo económico. Fin de la "recepción de fondos" por esa vía y fin del proyecto todo.-
              Hacia septiembre, en ocasión de un feriado largo, viajamos por nuestra cuenta y en el ferrocarril Roca; 16 alumnos con dos carpas, una grande y una pequeña para las provisiones y para dos "guardianes" de las mismas; partiendo de Constitución y con destino final luego de tres horas en San Miguel del Monte, distante 115 kms. de la partida.- Fue una experiencia positiva, esa ciudad no era lo que es hoy; acampamos en unos terrenos aledaños al club Independiente, y con la laguna a merced, para la pesca y algún viaje con lanchas de alquiler.- Fueron casi 5 días, antesala  o ensayo general de la ida "por las nuestras" a Bariloche y Esquel en enero de 1967, aunque sólo fuimos de la partida 6 alumnos del total de 16 que finalizamos el curso de la tercera promoción de bachilleres del INP, esa será otra historia.- MC
Nota: el distintivo, eso es, del encabezamiento fue una idea de algunos compañeros que tomando placas de acetato (de viejas radiografías, tal vez) las pintaron con pintura esmalte color anaranjado, y fijaron unas letras y calavera sobre las superficie.- En esa época no eran muy común llevar distintivos de un curso al egresar, menos la generalización o facilidad de encargarlos en algún sitio, es decir,  no existía casi la industria del egresado (hasta  de jardincito, nadie queda afuera) expresada en viajes. ropa, distintivos, etc.etc.