jueves, 7 de diciembre de 2023

EL SOCIO-OJIMETRO: PARECERSE AL VECINO AUNQUE NO SE QUIERA.-NOTA DOS.-


           Como buen barrio porteño, Parque Chacabuco es polifacético y heterogéneo; es moderno y antiguo, hosco y solidario, parecido a si mismo y diferente a la vez.-

                    Tiene de vecinos a otros cuatro barrios porteños y a tantos se parece en algunos sentidos.- Más bien la zona en común o limítrofe es permeable al estilo y a la gente del vecino; a la vez esos  otros cuatro barrios, también son influídos y comparten rasgos con sectores del barrio parquechacabuquense; vamos al grano.-

             Caballito comparte Directorio con nuestro barrio; hoy por hoy ese tramo de la misma muestra   una avenida uniforme que  está siendo invadida por edificios de departamentos que se implantan y crecen con voracidad sin igual  en la mayoría de los casos, sobre solares donde  hasta no hace mucho existían casitas antiguas tipo chorizo o similares.-  A diario es un infierno  de camiones sacando demoliciones y trayendo materiales nuevos, una invasión de camiones-peras  con cemento elaborado, ruidos ensordecedores y cortes del tránsito que generan embotellamientos históricos.- El rasgo se extiende a Zuviría y aún más, ya pisan Asamblea con demoliciones y cemento al por mayor.- La marea  de cemento es imparable, parece ser; no hay código urbano ni amparo judicial que pare esto.-

              Boedo, con avenida La Plata de por medio, le contagia un aire barrial y clásico a la parte del barrio lindera, en algunos casos hasta JM Moreno.- Es una zona calma y conserva el clima sereno y cansino del barrio de siempre.-

              Con Flores, en su límite con nuestro barrio con Carabobo de por medio, subsisten un tipo de viviendas mas bien unifamiliar, con garage, con algo de verde y la tranquilidad que no tiene el resto del barrio vecino.- Otra realidad es el límite con Flores a la altura de Camilo Torres y Riestra.- Limítrofe con Flores Sur, el sector de éste se transfirió al nuestro fielmente; palpable en  el color, el aspecto edilicio y el diario vivir de sus habitantes en ese denso sector del barrio vecino que comprende los barrios Rivadavia I y II, el barrio Illia y el barrio Padre Ricciardelli, conocido también como villa 1-11-14.- Se observa en los locales comerciales una uniformidad y estilo con los del sector adyacente de Flores; las casas otro tanto, muchas de ellas habitadas por ex vecinos o por familiares de vecinos de la villa 1-11-14.- Los estilos edilicios (no estilo más bien) observan similitud con los de Flores Sur.- 

                El límite con Flores es muy variado; está el sector conocido como barrio coreano a partir de Carabobo y Castañares, que se extiende hacia uno y otro barrio con viviendas, locales específicos (restaurantes. etc) y talleres textiles regenteados por la colectividad coreana.- Sobre Carabobo y en otras calles se hallan varias iglesias cristianas provenientes de Corea, también un importante colegio integral sobre Asamblea casi Carabobo.-

                 Con Nueva Pompeya es la influencia más notoria en nuestro barrio, desde el límite hasta bien entrado Parque Chacabuco hay un color común, casas bajas, algunas modernas y suntuosas, talleres, galpones, mayoristas, algunas factorías y el clima general de dejadez en algunos frentes y veredas.-Hasta Saraza aproximadamente aparece un contiunum con Pompeya.- Ex corralones convertidos en garages, en inquilinatos o depósitos de mercaderías.- También ex-fábricas abandonadas o convertidas en centros logísticos o en viviendas de departamentos como el caso de la ex Volcan, remozado el edificio primitivo; viviendas colectivas a partir del solar de la fábrica de cocinas Laurenz en Centenera al 1800, algunas fábricas que subsisten y un comercio en general sin renovación en sus propuestas específicas y en las edilicias.-

                    Estas influencias no quitan la existencia de un color específico del barrio, es un tema opinable donde se ubicaría y los rasgos de ese tópico.-Resumiendo, el barrio posee rasgos de sus barrios aledaños.- La pregunta que cae sola: hay un rasgo típicamente parquechacabuquense?, hay un color local, distinto a los de los barrios vecinos?... pregunta para un próximo socio-ojímetro.- mc

Foto: avenida Cobo y Emilio Mitre, en Parque Chacabuco.- Foto propia.-mc

miércoles, 6 de diciembre de 2023

EL SOCIO-OJIMETRO DEL BARRIO.......NOTA UNO.-


 Estrenamos un integrante más del barrio...el socio-ojimetro del barrio de Parque Chacabuco......un vecino más, de mirada inter y sobre todo intra-barrial; sin pretensiones desmedidas, sólo una mirada entre miles que observa el hoy y el ayer de su "pago chico" y lo vuelca sin pretender otra cosa que ser una mirada más, aceptando disensos y críticas a sus dichos.-

                     A ojimetro porque no se basa más que en una mirada sin datos fehacientes, sin estadísticas que avalen sus dichos, sólo recurriendo al ojo social que todo vecino y más aún todo ciudadano tiene de su entorno en éste caso vecinal.-

                 Va el primero como ejemplo y orientación: el barrio con sus límites conocidos que no es ocioso reiterar aquí: Directorio, La Plata, Cobo, Centenera, Riestra, Camilo Torres, Curapaligüe, Castañares, Carabobo.- Observo dos partes más o menos nítidamente diferenciadas del barrio en su conjunto; el corte es Asamblea, igual es relativa ésta diferenciación, pero es la  primera ojimensura de la que hablamos al principio.-

                  De Directorio a Asamblea y de este a oeste hay un barrio que tiene cierta homogeneidad y hasta rasgos similares a Caballito, su vecino inmediato; de Asamblea a Riestra un sector del barrio distinto, más parecido a su vecino Nueva Pompeya.- No es un corte absoluto, hay rasgos que trascienden  el límite, hablamos en general y como tendencia general.- Esto lo sabrán y tendrán en cuenta en su trabajo las inmobiliarias; la diferencia está en el estilo de casas, en las características de sus comercios, sus servicios, su gente en general.- 

                    Reitero, es una apreciación personal y "a ojo", sin ánimo de polémicas y menos de sembrar prejuicios, sólo observando sin mucho elemento más.- Además de hoy, sobre todo extendido en el pasado la  observación, veremos en detalle éstas "postales" del barrio que irán surgiendo recurriendo a la memoria y las vivencias que brotarán sin duda no sólo en quien esto escribe.-mc

Foto: "Sembradora", emplazada en la plazoleta Gutierrez de Eva Perón y Emilio Mitre.- Foto propia.-mc

               

domingo, 15 de octubre de 2023

"MADRE"


 "Madre"...marzo de 1988.-

Hoy te llevaré rosas de nuestro jardín,

y cada una de ellas

 en su espontánea perfección

tendrán algo tuyo, Madre.-

Sueños firmes y hondos,

broncas azules, y viejas

alegrías perennes,

dichas vividas y no olvidadas.-

Cada pétalo, en su milagro

de color, de ternura,

de anónima perfección,

serán tu alegría, eterna,

tu visceral pertenencia;

serán el sol y la vida

que nunca faltaron,

el recuerdo tenue

anclado en nuestras vidas,

la soledad sin futuro.- mc

Foto: 1980, en La Verna, santuario de San Francesco, Assisi.- (Umbría.Italia)

María Luisa con sus hijos Luis y Mario.-

martes, 3 de octubre de 2023

BARILOCHE A LA VISTA.- Nota 4.-


                                    Y finalmente el objetivo primario en la mira...... Bariloche con su orla de magia y ensueño.- Ya en aquellos años 60 era muy famosa y deseada la ciudad rionegrina recostada sobre la cordillera.- Destino hacia mediados del siglo XX de mieleros, lentamente pasa a ser la ciudad del estudiantado y la juventud.-

                      Finalmente llegaban aquellos 6 mochileros del Instituto Nueva Pompeya y que pronto serían 5, la retirada de Luis por el "mal de la nostalgia" quedó en ese exclusivo caso, siendo que todos extrañaban, no existían llamados telefónicos al estilo actual y la correspondencia vía postal con algunas líneas era el único vínculo con la familia en cada  cada uno.-
                   Un Isotta-Fraschini transformado en una inmensa coctelera fue el transporte elegido por economía para llegar a la meta programada, y la ruta de ripio y polvo el escenario de esa experiencia que incluyó un fugaz paso por El Maitén y por El Bolsón, ya visitada profusamente por juventudes  que adhería al ideario hipppie.-
                  Bariloche, Centro Cívico, ruta al Llao-Llao y un rincón junto al lago Nahuel Huapi a 1500 mts. del centro, mas allá del hotel Vuriloche y frente al Vivero Stein.- Una entrada en chanfle y el sitio elegido ya con algo de experiencia en el trance de "mochileriar" por el sur.- Bajo dos árboles y protegido por ellos el acampe de las dos carpas, sitio para las mochilas dentro de las mismas y algunos cacharros y otros objetos fuera de aquellas carpas "caseras" producto de la necesidad.-
                Y a ocupar el tiempo.-Largas caminatas por el centro comercial, por algunos barrios ya medianamente populosos, la plaza de la ciudad, conversaciones con vecinos ocasionales.- Algún viaje en micro de corta distancia al famoso hotel, conseguir frutillas y grosellas en las propias plantas, pescar truchas de invalorable recuerdo e inolvidable sabor, recoger leña, un bien siempre escaso y tarea que era aliviada con el "hurtillo" de piezas de dicho elemento de un pequeño depósito de las mismas en una galería del Centro Cívico perteneciente a la policía de Río Negro (gracias muchachos !!, la necesidad tiene cara de hereje a veces....) , escuchar en la Spica celeste forrada en cuero emisoras de radio de la ciudad, sentados en un árbol trunco en el ingreso al escenario elegido anotar patentes de autos que pasaban por la ruta, jugar a adivinar qué marca de autos asomaría de uno y otro lado, soportar algunos días de lluvia, viento y frío en el encierro de la carpa, disfrutar de sol y buen clima otras veces, exponer al sol luego de días de humedad y lluvia mochilas y bolsas de dormir al sol, preparar la comida de olla mayormente utilizando arroz, o polenta o fideos, zambullir  caballas o mejillones para saborizar la monotonía del menú.- Lavar utensilios, alguna ropa ligera que llevaba mismo destino, en fin, las tareas simples y rutinarias de la vida que  también es vida; y aburrirse, compartir silencios, momentos de soledad colectiva entre los 5 mochileros del colegio de Nueva Pompeya.-
                    Caminar por las calles del centro, cruzarse con algunos egresados mochileros y no mochileros, entablar alguna ocasional conversación con chicas coetáneas en clima de la época, visitar alguna iglesia que encontraban al pasar en las caminatas.-Maravillarse por la naturaleza andina en sus paisajes únicos para bonaerenses.-
                  Un domingo de esparcimiento en la ciudad.- En circuito callejero frente al lago, una carrera de autos locales donde sobresalía un taxi Chevrolet 400 que los restantes días llevaba y traía pasajeros barilochenses.- Era el de mayor hinchada y ganador finalmente de la curiosa competencia en plena ciudad .-
                       Eran otros tiempos, el viaje de egresados con destino a Bariloche luego viró a ser una extensión de la vida en las grandes ciudades.- Viajar mas o menos confortablemente, hospedaje en hoteles  de variadas estrellas y diversión programada: boliches, bebidas, bailes.- Alguna excursión a las maravillas que ofrece la zona pero muy distinto a los viajes aquellos "artesanales".- 
                  Lenta y ansiosamente se acercaba la fecha de la vuelta a casa; en medio de la satisfacción por la empresa asumida llegaba el turno de la vuelta al barrio, la casa, la familia.-
                 Como buen viaje de regreso de vacaciones un insoportable tedio, que ocultaba si la satisfacción por la conclusión sin inconvenientes serios y acumulando una experiencia  única.-
                  La entrada a Buenos Aires luego de soporíferos dos días de viaje en el Roca desde Bariloche a Constitución, la ropa sucia, un hambre de "comida hogareña" y los bolsillos flacos sin remedio.- La conclusión de la etapa educativa secundaria y un porvenir planificado e impredecible.- 
                          Constitución, entrando de espaldas al camino desandado parece mas grande que nunca, gigantesca y atractiva, inabarcable, sorprendente, acorde con el destino primero de Buenos Aires gran capital de las pampas.- Un cartel que todavía retumba por lo contradictorio: una flecha y la frase "trenes hacia adentro", apuntando a los andenes, inversamente un cartel "trenes hacia afuera" apuntando hacia la inmensidad; podría interpretarse exactamente al revés, "tenes hacia adentro" del país, y "trenes hacia afuera" los que apuntan a los bordes y más allá el exterior.- Fin del viaje, comenzará otra vida para cada mochilero del colegio de Nueva Pompeya.- mc
P.D. : la imagen muestra a 3 de los 6  viajantes: Roberto, dardo y Javier.- Magistral recuerdo sobre un vagón del trencito de la Trochita, indicando de Esquel a Ing. Jacobacci, imagen de los inicios del viaje, cuando fueron de Ing. Jacobacci en Río Negro a Esquel en Chubut.- mc


lunes, 2 de octubre de 2023

BARILOCHE, VIAJE DE EGRESADOS Y MOCHILERISMO.-Nota 3.-


                   Loa años 60 fueron muy específicos.- Cambiaron muchas cosas en el mundo; como es habitual analizando una década, para bien y para regular (para no ser negativos),en éste caso  se sucedieron el Concilio Vaticano II, la Guerra Fría entre las superpotencias y su extensión a los aliados de una y otra dimensión, la descolonización en Africa. Asia y América, el mayo francés, Cuba y la exportación de su revolución al subcontinente latinoamericano,las crisis de las dictaduras latinoamericanas, entre otros vectores superestructurales; las industrias culturales en sus distintas expresiones llegaron a todos los rincones y a variados sectores sociales; se sucedieron cambios en el mundo político mundial, en la economía y las artes, el cuestionamiento de todo lo dado,  pocos decenios fueron escenario de cambios tan abruptos y radicales.- Nos tocó ser testigos y protagonistas activos o no de todo ese mundo en ebullición, signos de una época y de las generaciones que vivieron ese proceso tan vasto y complejo.- Los 60 fue escenario de una incipiente globalización de las artes y culturas devenidas masivas y con el aditamento "popular": el rock representó un fenómeno universal y multifacético, las artes vivieron un impulso renovador como pocas veces antes.- No serían los salones literarios los antros exclusivos de la literatura, las esquinas y los barrios son ámbitos de creación y renovación; los grandes coliseos incorporan artistas populares a sus programaciones, las artes plásticas no se exponen excvusivamente en las galerías y museos, las calles serán escenarios masivos y legitimadores de nuevas corrientes y sus cultores.- Es ésta quizás de las más importantes contribuciones a la democratización de la vida en el siglo XX.-

                   Los viajes de fin de curso comienzan a ser una costumbre, hoy una ley tácita, aunque entonces, en los 60,  eran sólo una tendencia  unida a un fenómeno muy típico de aquellos tiempos también, el mochilerismo.- El hippismo como filosofía y practica ofrece modelos  que hallan correlación creciente en numerosos expresiones juveniles.- Tenían mochilerismo y hippismo algunos puntos de coincidencia, aunque todo era muy nuevo y embrionario.-

                     Excursionistas, viajantes y turistas hubo siempre, cambió la masividad y las características del viajero/mochilero de manera  radical respecto a algunos rasgos típicos.- Se viaja con la casa y la cama a cuestas, simbolizadas en la carpa y la bolsa de dormir, una mochila reemplaza al equipaje standard.- Se prescinde de hoteles y traslados en medios suntuosos o modernos.- Se alternan viajes en medios económicos con auto-stop, o sea "a dedo".- Se acampa en sitios ad hoc o simplemente en plena naturaleza, sin los elementos de confort de los que se goza en casa.-Se porta poco dinero, tal vez una libreta universitaria en algunos casos, que facilita acceder a comedores gratuitos o económicos en institutos educacionales nacionales o del extranjero.-

                   Esta combinación de viaje de egresados con mochilerismo era la marca distintiva en el grupo de egresados del Instituto Nueva Pompeya que nos ocupa.- Luego, hasta hoy, ha cambiando y los viajes de egresados son más acordes con los del turismo clásico: hotel, traslados en medios rápidos, excursiones, viajes al exterior como opción, eventos sociales diversos, otros costos, lógicamente.-

                    El grupo del INP no tenía relación ni siquiera informativa con el colegio, era un emprendimiento absolutamente independiente del mismo.-

                   En la imagen de portada vemos a Mario en una toma algo defectuosa y recostado sobre un farol en plena plaza central de Bariloche, donde se halla el monumento a Julio Argentino Roca.- Es imagen de enero de 1967 y pueden divisarse en el fondo autos del momento como un Dauphine y un Isard.-Era un grupo de 6 compañeros afines que se llevaban bien y nada más, no eran todos iguales, distintos caracteres que sin embargo en la convivencia funcionaban com un sólo hombre; no se registraron problemas de convivencia,  menos aún peleas.- 

                    Era un grupo que había tenido una experiencia anterior similar; con todo el curso, en septiembre de 1966 habían organizado un campamento exploratorio en San Miguel del Monte frente a la laguna.-Había salido perfecto el experimento aunque luego a Bariloche fueran sólo 6 de los 17 alumnos del curso en total.-

                  También, el grupete de 6 junto a otros compañeros habían "fundado" un club el 9 de julio de 1964, en realidad un equipo de fútbol llamado pomposamente Club Atlético Nueva Pompeya, el CANP, de recordada existencia toda vez que se conserva un cuaderno con los datos mencionados y aún más, datos de reuniones y tratamiento de temas, más síntesis de partidos, tabla de goleadores y comentarios de los partidos, más un ranking de desempeño futbolístico de sus integrantes.- Pruebas de la compatibilidad entre los muchachos gestada y puesta a prueba con sus frutos en el viaje realizado en 1967.-

                      Siguiendo el hilo del relato están por llegar a Bariloche luego de la experiencia campamentera en el Parque Los Alerces en Chubut.- 

                         Ya más duchos, en Bariloche llegan con una experiencia breve que les permite encarar la principal etapa con otro talante.- Se permiten "caminar" la zona de manera más provechosa; ver, charlar con vecinos y   no cometer errores que en otro momento entorpecieron las tareas más simples y básicas con la pérdida de tiempo y materiales ( y fondos) que en ésta etapa se hallan subsanadas.-

                    En la nueva etapa hubo una defección.- Luis, afectado desde el principios del viaje con el extrañamiento de su familia decide volverse solo a casa; para lo cual no encuentra reparos del resto y retorna antes de tiempo a su casa en Valentin Alsina.- La dotación queda reducida hasta la vuelta en febrero a 5 mochileros en tren de "viaje de estudios", como eufemísticamente se mencionan en algunos casos estos viajes.-mc

                 

martes, 26 de septiembre de 2023

PARQUE LOS ALERCES, PRIMERA ETAPA DEL VIAJE DE EGRESADOS EN 1967.- Nota dos.-


                                   Los Alerces, Parque Nacional en Chubut, un paraíso en medio de la precordillera en un compendio de lagos, flora y fauna únicos y a disposición de quien se disponga a visitarlo, y hacia allí enfilamos, era nuestra primera etapa; lagos Futalaufquen, Menéndez, Verde, Rivadavia, Cisne y Kruger más  otros más pequeños.- Allí arribamos y acampamos a metros de un arroyo con la inocencia propia de primerizos y sin nivelar  el terreno convenientemente;  y la primera y segunda noche una torrencial lluvia nos inundó las carpas, encima alguna bolsa de dormir confeccionada con tela no suficientemente impermeable ocasionó los inconvenientes imaginables.- Extrañar la casa propia era natural apenas salimos de ella, ahora con problemas era lamento y decepción, estábamos en el baile y debíamos bailar, "sarna con gusto....".- Hacía frío ahora e allí, había sido un típico enero porteño y el frío dolía cada noche cuando bajaba el sol y ni hablar con lluvia. También el aburrimiento, experiencia imposible de evitar con un ritmo de vida desusado.- Se comía bien, polenta o arroz o fideos con mejillones o caballa o paté de lata; algunas galleta de agua y agua del arroyo, fresca y pura, pero agua y nada más.-
                     De día el grupo a caminar; era todo deslumbramiento, arroyos, cascadas, lagos, el pequeño puerto llamado Limonao, los frutos de la zona convertidos en mermeladas y  alguna excursión por los lagos con algo de fondos al inicio de la experiencia toda.- La visita a la oficina donde se administra el parque nacional a efectos de conseguir información y registrarnos; el frente del sitio ilustra éstas líneas con la imagen de Mario de riguroso atuendo invernal.-
                                            Algunos días en el Futalaufquen y el levantamiento del campamento de dos carpas y 6 mochileros rumbo al lago Verde; un par de días allí a la vera del lago y se oye  hablar de otro lago, cercano, llamado Rivadavia, con una sola pobladora entonces y sólo accesible por una picada de 8 kilómetros y con el inconveniente de un arroyo/río particularmente caudaloso, el Colihue.-
                            Mientras tanto aparecían algunos personajes  de la fauna mochileril recorriendo caminos y picadas, escalando alturas  y viviendo esencialmente.- Surgió  un tal Willy, un alemanote argentino ducho en la montaña que dormía sus noches con la espalda descubierta y al sereno en noches de frío y humedad intensos.- 
                         Cuadraba ya animarse al lago Rivadavia, entonces sin acceso por camino alguno, sólo a través de una picada con frondosa vegetación y cursos de agua.- Picada laboriosa y el Colihue tan mentado; sólo un arroyo de unos 10 metros de ancho aunque en esa mañana con un caudal inusitado de agua que llegaba a algo más de la cintura, y lo más notable, correntoso como no imaginábamos.- El cruce fue precavido, con una soga atada de orilla a orilla y tomando de ella cargando pertenencias: mochilas, carpas y demás elementos.- Con los borceguíes alejados del agua y Mario que resbala sobre el lecho de piedras de flora acuática y cae al curso; la mochila y el calzado que son arrastrados por la corriente indómita; un par de los excursionistas adelantan camino por el borde del arroyo y logran interceptar mochila y borceguíes; quedaba secarlos y agradecer que no haya sido peor el corolario de éste primer inconveniente serio.-
                    Llegamos al Rivadavia, lago inmenso y sin población en sus orillas; aparentemente sólo una pobladora con algunos animales que correteaban libres por los alrededores.- Muy solitaria la señora a la que no logro verse siendo que tratose  de encontrarla para ver alguien tal vez muy solitaria, fue imposible dar con ella.-Muy cercano al límite con Chile se escuchaban radios de aquel país con claridad  y nitidez; la Spica celeste cumplió su misión acabadamente.-Soledad absoluta, sólo un bote con alguna persona relacionada con la pobladora ( no tan sola la esquiva pobladora) oteando los movimientos con poco disimulado estilo.- Dos días y no se justificaba más la presencia allí; sólo una bacanal una noche a partir de la pesca de 6 robustas truchas en el lago y posterior paso  por la parrilla hasta aqui virgen de uso; , manjar de dioses en pleno paraíso silvestre.- Eran 6, y 6 las truchas.- No fue el último menú gratificante; el mediodía siguiente unos pollitos silvestres a la parrilla completaron dos jornadas de grata suspensión de aquellas comidas de olla tan sustanciosas y aburridas con arroz, o fideos o polenta, más alguna caballa aceitosa o mejillones tristes de latita.-
                  La vuelta a lago Verde (el reflejo de la foresta circundante le da ese color al lago), la cima del monte El Petizo  esperaba inmutable, fueron cinco a su encuentro, menos Mario, el resto vivió la experiencia del escalamiento del renombrado cerro lugareño.-
                El lago Cisne, una joyita, pequeño, en altura, un rincón del paraíso de Los Alerces.- Vuelta a Esquel para partir a Bariloche.- Partiría el viejo Isotta-Fraschini por la mañana, llegamdo a la ciudad  por la noche; ocupábase  el tiempo en recorrer parte de una ciudad muy incipiente por aquellos años 60, muy pequeña aunque llegaron a un salon danzante;  sirvió para distraerse  un poco, escuchar música, y conocer cara a cara a los jóvenes de aquel rincón de la patria.-
                  Por la mañana, sin dormir, sólo aguantando la salida del día tomarían  el vetusto bondi Isotta-Fraschini made in Italia que supo en la segunda guerra transportar soldados italianos al frente y servir en algunas líneas de colectivos en Buenos Aires hacia inicios de los años 50.- Los famosos Isotta "caja de zapatos" sirvieron durante años desde su llegada al país en las líneas 402, 403, 404, 405 y 407 entre otras, hoy se aprestaba a desandar el ripio hasta Bariloche, pasando por El Maitén y El Bolsón, ya entonces muy famosa sobre todo la segunda localidad por ser destino de juventud cercana al hippismo vernáculo.- mc
                    

                 

1966, INP Y UN VIAJE DE EGRESADOS "ARTESANAL" Nota uno.-


                                      Fin de cursos y Bariloche: la meta deseada de generaciones de egresados desde hace 60 y más años, hoy es una auténtica industria sin chimeneas que involucra a miles de egresados, sus solidarios padres que solventan parte o totalmente el presupuesto, y miles de agentes turísticos que dan vida al fenómeno del "viaje de fin de curso".- 

                     Aquellos bachilleres egresados del Instituto Nueva Pompeya de 1966 idearon "su" viaje de egresados en época cuando esa práctica era inhabitual y no ostentaba el carácter imperativo que luego se impondría hasta hoy, en que constituye un derecho adquirido y arranca aún con los niños del jardín.- Fueron 6 aquellos "adelantados" y la tarea revistió más artesanía e improvisación que modelos a imitar.- Fueron 6 y sus nombres Dardo, Juan Carlos, Federico, Luis, Roberto y Mario.- Un ideario y un impulsor que sobresalió del resto, Dardo Abel Campominosi a quien recuerdo el más activo promotor proponiendo el itinerario y la necesidad  de "fabricarnos" los elementos básicos del viaje, de allí lo de "artesanal".- Habíamos consultado precios en un local de rezagos militares de Alsina apenas traspuesto el puente, y aquellos precios nos embarcaron en la aventura de fabricarnos los elementos nosotros mismos.-
                 El viaje se iniciaría en Plaza Constitución con el FFCC Roca hasta Ingeniero Jacobacci en Río Negro, el transbordo a La Trochita hasta Esquel ya en Chubut, 15 días allí y luego a Bariloche en un desvencijado Isotta-Fraschini sobre rutas de ripio.- Fueron 40 días hasta retornar desde Bariloche a Constitución.-
                   Se fabricaron las 6 mochilas partiendo del armazón de caños, la mochila propiamente dicha de tela, las dos carpas de "tela de avión" en color blanco y con sobretecho, también las bolsas de dormir.- Se movilizaron talleristas y bolsillos propios y de familiares.- Cantimploras y "cuchillo de monte", y comida, la necesaria para 6 jóvenes y con un denominador: hidratos en forma de polenta, fideos y de arroz elegidos por su bajo costo, más latas de caballa y de mejillones, alguna latita de paté más algunos paquetes de galletitas y algo de dinero para matizar con otros alimentos en cada etapa del viaje.-
                       El viaje se extendería desde el 7 de enero hasta mediados de febrero de 1967; partiendo desde los andenes a la izquierda de la parrilla de egresos en Constitución, con encuentro en la puerta de la calle Hornos; parece  verse el auto del padre de Dardo, y llegando a la partida en  Estanciera (de mi hermano Luis) en una tarde-noche de calor típica de la fecha.- 
                    No eran los únicos, era un convoy de cerca de 8 vagones (de aquellos con asientos rebatibles y acolchados en color marrón) casi exclusivamente con mochileros empeñados en  desentrañar  a esa Patagonia casi desértica entonces y plena de interrogantes.- En los 60 esa porción de la Argentina era un sueño y un misterio; a partir de esos años se promovió intensamente la radicación de población y el desarrollo por razones de estado.-
                 Partiriamos con la polenta y las latas de caballa a eso de las 7 de la tarde, llegando a la mañana siguiente a Bahía Blanca, cumplimos 24 horas en pleno desierto rionegrino y arribamos a Ingeniero Jacobacci a las 11 de la noche, allí esperaba el trencito de La Trochita, una joya de principios de siglo con 5 ó 6  vagones de madera, casi de juguete, bajitos, de trocha angosta y una estufa a leña gigantesca que ocupaba la parte media en cada vagón, necesaria e imprescindible por el frío y para recorrer los entonces 501 kms. del recorrido, con 450 curvas, y recorriendo la estepa chubutense pletórica de fauna típica en llamas y otros animales, hasta llegar, después de 15 horas a Esquel, ciudad del oeste chubutense, donde luego de casi 48 hs. se cumplió  la primera etapa en viajes del recorrido final.- De Allí en camión al Parque Nacional Los Alerces, y la sorpresa de ver picos nevados por doquier (por primera vez en mi caso), auténtica sorpresa para jóvenes porteños duchos en calles de adoquín, cordón y asfalto.
                      El viaje había sido animado con algunas partidas de truco y de chinchon, sandwiches, una tarta de acelga más algunas frutas, y de entorno a través de las ventanillas del Roca la provincia de Buenos Aires, monótonamente verde y plana, más Río Negro, igual aunque de arbustos y aridez y serpenteando algunos animalitos ágiles y sorprendidos con la maquinaria civilizatoria del Roca, en medio de tormentas leves pero continuas de polvo que penetraban ropa y pulmones.- Sonaba alguna guitarra en medio del viaje, y un clima y espíritu mochilero en auge en la sociedad argentina de entonces que encontraba otra manera de viajar y conocer.- Alguna película (sobre mochileros) que reflejaba el nuevo fenómeno y la patria amplia y generosa que recibía los nuevos heraldos de las ciudades.-
                    Eran épocas sin teléfonos fijos casi, una rareza enmendada parcialmente con cartas para comunicarnos con la familia; si de una radio Spica que llenaba los momentos huecos con emisiones de radios locales en cada caso y hasta Radio Concepción de Chile acercados a la frontera cuando estuvimos acampando en lago Rivadavia.- Eso si, una maquina de fotos marca Gevaert  de baquelita rigurosamente de color negra, (préstamo de mi cuñada Tina), que produjo algunas fotos como la que ilustran éstas líneas, donde se enumeran de izquierda a derecha a Dardo, Federico, Juan Carlos, Luis y Roberto, más Mario detrás de cámara haciendo click.- El escenario es a orillas del lago Nahuel Huapi, muy cerca del centro, en el camino al Llao-Llao y en una entrada al lago frente al vivero Stein.-
                     Llegados a Esquel y camino a Los Alerces, nuestro itinerario indicaba lago Futalauquen con su puerto Limonao como primer destino para los excursionistas (término en desuso), y un rincón silvestre y desierto para acampar al lado de una lujosa posada que recibió esos días a un ministro del gobierno nacional asomado a una ventana, no era otro que aquel famoso luego canciller en el conflicto por Malvinas en 1982, otra historia lejana e imposible de predecir entonces, era 1967.- mc