lunes, 28 de agosto de 2023

125 AÑOS DEL INP Y UNA INVITACIÓN A ALUMNOS, EX-ALUMNOS Y AMIGOS DEL COLEGIO.-

          Estamos de cumpleaños aquellos alumnos (nunca se pierde la condición) del INP, Instituto Nueva Pompeya de las calles Fournier y Esquiú en el barrio de Nueva Pompeya.- 

            Fundado en 1898 cumple éste 2023 sus primeros 125 años y habrá celebración; nos lo anuncia su directora Arelisa Guadalupe Romero y el equipo de producción del aniversario.-

               Fue elegido éste aniversario en el evento organizado anualmente por el GCBA conocido como La Noche de los Museos, para lo que el colegio se halla abocado a armar un museo que evoque sus 125 años de presencia en el barrio de Pompeya.-

                Covocada aquella jornada museística para el 23 de septiembre de 2023, tendrá en el museo del INP la oportunidad de mostrar elementos que hacen a su historia; cponvocando a alumnos y ex-alumnos, familiares,  vecinos y amigos del colegio a acercar testimonios de variada índole que recreen la gesta de los 125 años del funcionamiento de la institución: fotos, documentos, uniformes, y todo antecedente digno de representar al colegio y sus distintas camadas de estudiantes.- Acercando el material al colegio en horario matutino, y fijándose como tope el 4 de septiembre para la recepción del material, que será perfectamente identificado y celosamente custodiado hasta el momento posterior del evento con su devolución y agradecimiento por el gesto representado.-

                   También se recibirán elementos similares referidos al Santuario de Nuestra Señora de Nueva Pompeya, fotos y otros testimonios útiles de divulgar a la comunidad.-

                   Con el agradecimiento e invitación al evento programado para el 23 se septiembre en el marco de la Noche de ls Museos, auspiciado por el GCBA, quedan todos invitados a colaborar y participar.- Gracias.-mc
                                

domingo, 30 de julio de 2023

BACHILLERES 1962-1966, CONTEXTOS Y VIAJE DE FIN DE CURSO.-


                            Eran tiempos aquellos de los inicios de los 60 en que se consideraba cumplida la tarea formativa  completándose  el ciclo escolar  primario; por lo menos en los estratos intermedio-bajos de la sociedad al que pertenecíamos la mayoría de los alumnos en aquel  1962 que iniciábamos el secundario en el INP.- El secundario era una oportunidad que en caso negativo, sería la antesala de la incorporación al mercado laboral.- Aunque la mayoría hacíamos con la cursada alguna actividad remunerativa en talleres o comercios de nuestros barrios. Ese era en general el contexto familiar de la mayoría de los alumnos; el contexto general, el barrial y el nacional era muy rico y algo diremos al respecto.- 

               Pompeya, el centro, es decir Esquiú y Sáenz y alrededores estaba plagado de pizzerías, un feliz escenario que nos dispondríamos a disfrutar, aún con nuestros flacos bolsillos.- Muchísimos comercios de ropas y de todo tipo, la feria sobre la calzada en Roca entre Sáenz y Centenera, el club Unidos de Pompeya, la feria de pájaros en la estación, el ferrocarril. sus vías, terraplén y estación.-
                  Tiempos de golpes de estado que entronizaban gobiernos militares, particularmente 1962, año de nuestro primer año secundario, cuando  el desconocimiento de las elecciones del mes de marzo precipita la salida del presidente constitucional, don Arturo Frondizi.- En septiembre del mismo año, el enfrentamiento entre azules y colorados en varios sitios de la ciudad ocasiona víctimas fatales y grandes daños en parques y sitios de la capital; absortos porteños y el país todo del enfrentamiento interno entre fuerzas armadas encargadas de la defensa ante un ataque externo.- Más luego,en 1966 el derrocamiento del presidente legal, don Arturo Umberto Illia, y su reemplazo por la dictadura de Onganía.-
              Época en 1962 de radicales "Del pueblo" e "intransigentes", de peronistas proscriptos; de socialistas de Palacios, a quien llegué a ver "dirigiéndose al pueblo" desde un estrado, ante abigarrada concurrencia en la esquina de Roca y Centenera; de los bonos del "Empréstito 9 de Julio"  obra magna del ministro Alvaro Alsogaray, con grandes anuncios en los negocios de ropa proclamando su "aceptación" para la compra; sobre Esquiú entre Fournier y Tilcara la comisaría 34a, al lado de la cual funcionaba un activo comité del Partido Socialista, proximidad que me causaba extrañeza, ya entonces y sobre todo en aquel trempo, relacionando a la izquierda y a la policía como términos antagónicos.-
               Y Manzi; Homero Manzi había escrito "Sur" no hacía mucho, en 1948, era casi "un tema nuevo", unido a su equivalente "Barrio de tango" de 1941, temas como el resto del repertorio tanguero que sonaban omnipotentes en las radios de la ciudad, medio electrónico casi monopólico en los hogares porteños en tiempos de mínima participación de música extranjera.- 
              Los domingos, volviendo de misa "obligatoria, con lista en mano a cargo del propio P. Carlos Naselli) volviendo a casa caminando para comprar alguna golosina y "pasear" por el barrio, todavía plagado de corralones con sus inquilinos, caballos y carros, con su terraplén, sus vías y ferrocarril "que silba su adios", con la esquina de Tabaré y Centenera mencionada por Manzi, con el "percal" imaginado en alguna silueta femenina en algún zaguán, todos elementos que veía en la realidad  y había  mentado poéticamente por Manzi en sus obras.- Más adelante sabría que ese fiel letrista de los barrios había nacido en Añatuya (Santiago del Estero), que fue pupilo durante dos años en el Colegio Luppi de Esquiú y Lanza (hoy Homero Manzi) mientras vivía con su familia en Boedo, avenida Garay casi Danel, y que había recreado en  versos sus vivencias en tiempos de pupilo y que todavía existían en Pompeya por aquellos iniciales años 60.- También que sería como un faro en aquel adolescente (yo) afecto a las letras (ajenas).-
                    En 1966, terminando el secundario a varios nos asaltó una sensación  contradictoria: cinchando y bregando para que pase el tiempo y arribar al fin del bachillerato y sin embargo cada día del tramo final era una pérdida mas que ganancia.- Pasaban horas y días fatalmente veloces y el vacío de perder un ámbito, unos amigos y una rutina ahondaba una incipiente angustia por el final.-
                    Habíamos planificado un viaje de fin de curso, que eran novedad por entonces; es decir, no existían tan generalizados como fue muy pronto; un gran negocio y una experiencia especial del egreso.- No existían las empresas o eran imperceptibles, aquellas dedicadas a la organización de los viajes de fin de curso.- Habíamos previsto una campaña por fondos para el viaje y estadía; consistía básicamente y como inicio la realización de una "velada danzante" en el anexo del club Unidos de Pompeya de la calle Ventana, donde funcionaba la biblioteca del club.-Rotundo fracaso resultó por lo menos en lo económico. Fin de la "recepción de fondos" por esa vía y fin del proyecto todo.-
              Hacia septiembre, en ocasión de un feriado largo, viajamos por nuestra cuenta y en el ferrocarril Roca; 16 alumnos con dos carpas, una grande y una pequeña para las provisiones y para dos "guardianes" de las mismas; partiendo de Constitución y con destino final luego de tres horas en San Miguel del Monte, distante 115 kms. de la partida.- Fue una experiencia positiva, esa ciudad no era lo que es hoy; acampamos en unos terrenos aledaños al club Independiente, y con la laguna a merced, para la pesca y algún viaje con lanchas de alquiler.- Fueron casi 5 días, antesala  o ensayo general de la ida "por las nuestras" a Bariloche y Esquel en enero de 1967, aunque sólo fuimos de la partida 6 alumnos del total de 16 que finalizamos el curso de la tercera promoción de bachilleres del INP, esa será otra historia.- MC
Nota: el distintivo, eso es, del encabezamiento fue una idea de algunos compañeros que tomando placas de acetato (de viejas radiografías, tal vez) las pintaron con pintura esmalte color anaranjado, y fijaron unas letras y calavera sobre las superficie.- En esa época no eran muy común llevar distintivos de un curso al egresar, menos la generalización o facilidad de encargarlos en algún sitio, es decir,  no existía casi la industria del egresado (hasta  de jardincito, nadie queda afuera) expresada en viajes. ropa, distintivos, etc.etc.

jueves, 27 de julio de 2023

LA COLONIA DEL PARQUE CHACABUCO EN AÑOS 50: CANCIONES Y MATE COCIDO.-

                ..Esta será una visión personal y casi íntima de mi paso por la colonia de verano del parque Chacabuco.

                     Habré arrancado hacia el verano de 1953 ó 1954, enseguida las fiestas de fin de año, breve interrupción, y luego hasta marzo, cuando comenzaba el ciclo escolar como de costumbre; eran sólo 3 meses, y con las interrupciones citadas, más que no era obligatorio ni se tomaba lista, no se tomaba en cuenta el presentismo. Eran vacaciones y el objetivo brindar esparcimiento y sobre todo pileta con la piscina del parque.- Hacia allí íbamos.-

             Se llegaba cerca de las 8.30 hs. un desayuno frugal de mate cocido con un trozo de pan con chicharrones, otras veces alguna factura, o pan con manteca.- Si el día asomaba muy caluroso enfilábamos a la piscina, desnudos desfilábamos ante las miradas de alguna doctora o idónea en el tema. revisaban pies, boca y genitales,  luego el  paso por la ducha fría en breve escaramuza, y a la pileta.- Tirándose o bajando por la escalerita en la parte menos profunda, uno 80 cms, tendría la altura del agua allí.-

              Creo les habrá pasado a todos, o a casi todos.- La sensación de opresión y encierro virtual que sentía a veces, no siempre, en la colonia, luego en la primaria y hasta en la secundaria.- Creo no era grave, y que en algún momento el formar parte de un grupo semicerrado como un curso, con obligaciones y alguien llevando la voz cantante habrá generado esa sensación de opresión y encierro.-

             Cuando no la piscina por estar cerrada o no hacía suficiente calor, jugábamos al futbol en pleno césped, o jugábamos al dinenti (así lo conocíamos, escuché que algunos lo llaman ainenti o payana) con cinco piedras de canto rodado (eran duras y brillosas, se resbalaban fácil de la mano y con su dureza rebotaban una con otra) o más convenientemente habíamos fabricado unas ideales para el dinenti; eran piedras levemente rojizas, porosas, abrasivas y sumamente livianas, eran restos de los bloques que usaban para edificar las gradas en esa misma época ( me parece ver los operarios construyendo las gradas) del polideportivo del parque.- Allí estaban como sobrantes esos trozos más voluminosos de éstas piedras rústicas ( su nombre técnico), se seleccionaban y se les daba forma limándolas con otras piedras más duras, se las lijaba y quedaban listas para su uso en el dinenti.- Se armaban grandes tenidas; se acumulaban puntos valiendo 10 puntos cada piedra recogida con éxito, algunos cracks sumaban casi 20.000 puntos, los troncos mirábamos y envidiábamos tanta precisión y dominio.-

         Luego el  almuerzo en esas cuadras con techos de placas de fibrocemento a dos aguas que aún están en pie ( el centro de jubilados con entrada por Curapaligüe) la tarea de recoger las reposeras y camino al parque propiamente dicho, generalmente en la parte que da a la avenida entonces De Trabajo (hoy Eva Perón) y el tedio de las siestas simulando dormir y con el guardapolvos tapándonos la cara.- Una puertita estrecha comunicaba la parte edilicia con el parque en si, y camino al césped.- Luego la merienda, mate cocido con  algo sólido acompañando, y la vuelta a casa.-

            La calzada de Curapaligüe era entonces mucho más angosta.- Las veredas amplias, y el patio de la escuela el triple de superficie del actual.- Cuando hace unos años se asfalta y amplian la calzada, corren la verja de la escuela hacia adentro, ganando cerca de 5 metros que se derivan a la calzada, además se angosta la vereda, agregando ancho a la calzada.- Por lo que la edificación que era el comedero y hoy el centro de jubilados no tenía salida a la calle, era interior y lo recuerdo al fondo del edificio todo.- También se tomaron metros del frente del polideportivo para ampliar la avenida.-

                  El título me permite hablar del clima entre el alumnado ( o veraneante, mas bien)  entre si, y con loas señoritas monitoras.-

                El clima era como entre pibitos de cualquier época con excepciones que no era el caso de éste grupo, un poco  agresivo y también cordial.-  Había peleas a piña limpia, desafíos por nada, enojos por alguna patada jugando a la pelota, por bromas en la pileta; todas tareas a solucionar por las monitoras.-  El marco de éstas rispideces eran las canciones de moda y que se difundían profusamente por radio.-El tango tenía una enorme influencia todavía, estaba en auge la orquesta de Héctor Varela y sus cantores Argentno Ledesma y Rolo Lesica, éste último vecino el barrio.-Los tangops que sde cantaban eran "Silueta porteña", "Fueron tres años", "No me hablen de ella",y un chamamé de una popularidad inusitada, "Merceditas".-  También se silbaba mucho.- Sobre todo ante el aburrimiento a que daban lugar las inacabables siestas.- El inconveniente era que las monitoras no sabían a ciencia cierta quien o quienes silbaban en cada caso.- Era la breve y pobretona vendetta ante la obligada siesta de cada tarde sin falta.-mc

Foto: fuente de los Sapitos actual.-Foto propia.- mc

martes, 11 de julio de 2023

INSTITUTO NUEVA POMPEYA.........1962-1966, y AQUELLOS COMPAÑEROS QUE BUSCARON OTROS RUMBOS.....


                             También fueron parte de aquellas jornadas memorables "del secundario" aquellos que eligieron seguir otros caminos;  también son parte de nuestros recuerdos, aquellos con quienes  comenzamos el primer año en 1962 y completamos en 1966 el quinto año Nacional tercera promoción del colegio.-

              Éramos una multitud de casi 50 alumnos en un colegio nuevo, sin piso en el patio de recreo, sin pulir los pisos de granitos de las aulas, los vidrios de las ventanas recién colocados, sin pintar puertas ni aberturas, revoques nuevos en las paredes y sin pintura todavía, es decir, todo por hacerse, nosotros sobre todo, plena pubertad, originarios de familias de trabajadores independientes y/o de asalariados, una clase media baja en épocas "duras" (vaya definición tan antigua que no dice nada especial, siempre fueron épocas "duras").- Los había muchos del barrio, de Parque Patricios, Parque Chacabuco, Caballito, de Valentín Alsina, Tapiales, Aldo Bonzi, y otros sitios.-

                     Provenientes de escuelas de Capital y  provincia, eramos una variada fauna sesentista de imprevisible futuro.- Sesentistas sin sospechar mucho que podría englobar en el futuro esa generalización, para bien y para mal.- Repasemos algunos apellidos y lo que la memoria aporta antes de imprevistos "apagones".-

        Colzani: un personaje, hacía un arte de su rubia y lacia cabellera, era pintón y sobre todo vestía muy bien; una vez trajo a su hermanita, una rubia interesante que  provocó que fuera tratado "de otra manera" la mayoría de las veces.-

            Baéz: morochito, bien delgado, era de inmediaciones del colegio, nos cruzábamos algunos mediodías al salir cuando ya había tomado otro rumbo.- Medio que nos extrañaba, nos llamaba por apellido, nos tenía muy presente por lo visto.-

            Barbeito: peinado a la gomina, algo desgarbado, parecía más allá de todo, frecuentaba boliches y se ufanaba de sus "levantes".-

                 Oliva: vivía cerca, por Centenera y Tilcara, vestía bien, portaba un lujoso reloj con malla de oro, reservado y serio, amante de la naturaleza luego fue guardafauna, su vocación.-

            Rolandi: retacón y de sonrisa permanente, simpatía pura sin necesidad de hablar siquiera; tomaba el tren Belgrano rumbo al oeste, sería de Marinos del Fournier o Tapiales; lo echamos de menos cuando dejó de venir al colegio.-

          Dinolfo: vecino de Pompeya, el mas despistado del curso, capaz de dar muy bien una lección y de sorprender a profesores y aula toda con un : "no me enteré que había que estudiar eso.."

       Trappatoni:  no muy alto y delgado, y buen atleta, se destacaba en gimnasia y en deportes varios; vivía a metros del club Nueva Era, en la zona de influencia de la esquina Manoblanca.-

             

            Kramer; otro pasajero del Belgrano, rumbo a Bonzi en éste caso; alemanote como indica su apellido, duro jugando al futbol, un choque con él era fatal; muy buena madera.-

        Ventura: retacón y muy morocho, bien gordito también, inspiraba confianza y lamentamos no verlo más.-

         Fernández Roque: muy buen delantero, su fuerte era entrar al área y facturar; creo, tuvo algún futuro como jugador, era su auténtica vocación por lo que recuerdo.-

                    Fusco: personaje impar también; gritón, parecía mayor al resto, tenía un semblante de "estar más allá" del resto; siendo adolescente tenía el aspecto de un cantor de tangos.-

       Susik: rubio, bien peinado siempre, otro representante de la enorme colonia de países del este europeo afincados sobre todo en Valentín Alsina y en alrededores del colegio.-

                 Éramos casi 50, algunos vinieron sólo algunas semanas, los que seguimos nos tenemos más presentes, logicamente.-

             Montemurro: delgadito y de cabello ensortijado, color de cutis propio del mediodía italiano, moreno del mediterráneo, por donde pasaron todas las culturas marineras, invasoras o no; además, era italiano, y dominaba muy escasamente el español; se notaba que en su casa seguían hablando solo en italiano o algún dialecto del sur; despertaba simpatía por el esfuerzo que ponía en hablar y escribir lo mejor que podía en español; un profesor lo tenía mortificado, le rechazaba las carpetas que preparaba, lo corregía a los gritos  cuando daba examen oral, lo mortificaba entre medio de la risa generalizada del curso y las bravatas del profesor que no mencionaré su apellido, pero era de la materia Historia.- Nos reíamos sin pudor pero con vergüenza, una sensación rara que mezclaba risas y compasión; hoy ese profesor sería acusado por lo menos de discriminador y mal docente.-

         El  futuro es siempre una incógnita, hoy y ayer; cuál habrá sido el recorrido de aquellos apellidos que repasamos como "congelados" en 1962, 63,64, es la pregunta del millón que queda sin respuesta por piedad  hacía uno sobre todo.-

                   Era aquella una juvenilia acorde con los tiempos y lugares; bromas, impertinencias, rencores, desplantes antes profesores, cargadas pesadas ante adultos en el rol de docentes, cabronadas del padre Carlos, el factotum entonces en aquel incipiente colegio religioso, los curitas franciscanos con sus textos religiosos y su inocencia visceral por ejemplo, en el caso  del padre Fabian.-   El padre Casiano, diminuto, ojos pequeños y vivaces, barba rala y terco como buen vasco;  gran jugador de pelota a paleta, desafiando y ganando con holgura ante desafíos que se preocupaba por promocionar: dos alumnos con paleta ante él, solo y descalzo, sin paleta, pegándole a la pelotita con su muñeca que le alcanzaban para ganar y manejar el ritmo del partido.- Además, luego, gozaba a sus derrotados.-


         Los alumnos nombrados y otros más fueron desgranándose del original curso que inició la gesta hacia 1962; una gesta que culminó en 1966 con el título de bachilleres, tercera promoción en el novel colegio que sigue escribiendo su historia y la particular de tantos alumnos que pasaron y sin solución de continuidad continúan formándose en sus aulas hoy mismo.- El recuerdo y cariño para todos ellos y para todo aquello tan sano y cálido que vive para siempre.-mc

Foto: de 2016, Mario Carboni, el autor de éstas líneas en la puerta del colegio.-mc


viernes, 9 de junio de 2023

EL "ASAMBLEA" FUE "NUESTRO CINE", AUNQUE TENÍAMOS OTRAS OPCIONES.-


             Veremos las salas que eran opción al "Asamblea", el cine de Parque Chacabuco.- Opción para los vecinos del barrio, muy escasos en número por cierto, tanto los vecinos como las opciones.-Para lo cual tomamos los avisos que cada día ofrecían los periódicos en otros tiempos, épocas de esplendor de los cines de barrio, y también de los periódicos en papel. Para lo cual consultamos en "Clarín" del miércoles 25 de febrero de 1948, y el diario "Pregón", del lunes 11 de noviembre de 1963, periódico de hace años, hoy inexistente.- Las clásicas secciones "cartelera" de los diarios, fueron siempre muy visitadas y guía para elegir "que ver en el cine".-Ante marquemos algunas fechas para darle sentido y explicación a las conclusiones.-

                     El 16 de octubre de 1926 se inaugura el cine-teatro "Asamblea", antes, en 1924 autoriza la municipalidad la construcción de un cine en Asamblea 179, el "Sol de Mayo" (luego "Royal Palace" ), recién en octubre de 1929 se proyecta en la ciudad en el cine-teatro Gran Splendid, la primera película sonora; hasta ese momento las salas, y es de suponer, las dos que mencionamos del barrio, montaban obras teatrales y las proyecciones eran de cine mudo, acompañadas con un pianista que animaba de algunas manera las escenas de suspenso, de terror, de amor y  tristeza, también las escenas  reideras con su instrumento en plena sala.- 
               Observemos como éstas salas, las pioneras y no sólo las vistas, en la ciudad toda, se manifestaban como cine-teatro.- El montaje de obras teatrales y de números musicales eran un rubro fuerte en el mundo del espectáculo porteño.- Las compañías teatrales eran muy fuertes entonces, con numerosos artistas y repertorios tanto  vernáculos como internacionales de resonancia nacional; no sólo actuaban en la ciudad y alrededores, recorrían el país, muy emparentados con el circo criollo y otras manifestaciones.- Aquellos años 20 del siglo XX fueron cuna y desarrollo del grotesco y del sainete, expresiones de honda raíz argentina;
 también el music-hall y el  género revisteril, de gran éxito y trayectoria desde entonces.-
                       Los años 20 fueron de incipiente desarrollo de salas mixtas, de cine-teatros que se multiplicarían en la década siguiente; ya los 40 el cine y las salas exclusivas de cine cubrirían todo el país; sigue la tendencia en los años 40 con la constitución de grandes productoras que vuelcan al mercado sus productos cada vez más espectaculares, con grandes estudios, super producciones y estrellas de resonancia mundial.- El proceso se daba paralelamente en el ámbito regional y en el nacional.-
                     Se multiplican las salas exhibidoras, las cadenas de distribución y el negocio todo alcanza a partir de los años 40 su zénit, entrando en lento declive hacia finales de la década del 60.- Todo éste proceso se plasmó en nuestro barrio con las salas del "Asamblea" (Asamblea 821) y el "Royal Palace"(Asamblea 179)- Se agregará el espectacular edificio del cine "Antártida" en La Plata 1961.-
                  El auge y la declinación general del negocio tuvieron  correlato en el barrio y sus salas.- Y antes de mencionar las salas del barrio aclarar que "el barrio", hasta abril de 1972 fue parte del más amplio Caballito, éramos Caballito Sur, una parte de Caballito, uno de los barrios más extensos de la ciudad por entonces.- En lo que hoy es Parque Chacabuco existieron tres salas, el "Asamblea", el "Royal Palace" y el "Antàrtida".- Curiosamente, cuando se escinde Parque Chacabuco en abril de 1972 esas salas ya no eran lo que fueron, cines.-
                         Anterior a la fecha mencionada los barrios no tenían una delimitación precisa, eran puntos de referencia con contextos encimados con otras referencias barriales.-
                       El habitante de Nuestro Barrio cuales opciones tenía a las tres salas específicamente mencionadas "como las del barrio sin discusión". Eran en primer término las englobadas en las carteleras de los periódicos como las del barrio de Caballito, del que formábamos parte, a saber: el "Libertad Lamarque" en Espinosa 574; el "Odeón", en La Plata 1752; el "Pellegrini" en Gaona 1356; el "Río de la Plata" en Parral y Gaona y el "Primera Junta" en Rivadavia 5336.- Sumemos las salas arriba mencionadas del "Asamblea", "Royal Palace" y el "Antártida".- 
                    El vecino se corría a Boedo donde funcionaban el "Boedo" . "El Nilo", "Cuyo", el "Moderno", el "Follies Boedo" y el "Follies San Juan".- En Pompeya el "Pompeya" de Saenz 946.- En el barrio de Flores la oferta siempre fue generosa: el Avellaneda en la misma calle al 3671; "Continental" de Carabobo 945; el "Fénix", el "Pueyrredón", el "Rex" de Artigas 68, el "San Martín" de Rivadavia 7060, y el "Select" de Alberdi 2941.- de Parque Patricios el "Rivas" en La Rioja 2054.- Todas salas mencionadas en la edición de "Clarín" del 25 de febrero de 1948.-
                    Del diario "Pregón", un matutino de corta vida aparecido en Buenos Aires paralelo al gobierno radical de don Arturo Umberto Illia, en su edición del 11 de noviembre de 1963 aparecen las siguientes salas como opción para el vecino del barrio: pertenecientes a Caballito el "Asamblea", el "Pellegrini", el "Río de la Plata", ya mencionados, agregamos en ésta fecha el "Lezica" de Rivadavia 4622 y el "Moreno" de Rivadavia 5050.- De Parque Patricios los nombrados "Cuyo" y "El Nilo", más el "Gran San Juan" en dicha avenida al 3246, y el "Los Andes" de Boedo 777.- DE Pompeya el "Saenz", en dicha avenida al 459.- De Parque Patricios el mencionado "Rivas", y el tachito (casi un género de cines y salas) "Pablo Podestá, en La Rioja 2153.-Flores fue siempre una zona pródiga en aportes culturales, a los mencionados sumemos el "Coliseo", en Bonorino 36; el "Rivera Indarte" en la calle del mismo nombre al 54; el "San José de Flores" de Rivadavia 7350.- 
                     Hubo algunas salas que no aparecían en las carteleras de los diarios en cada época.- Y también eran opción para el cinéfilo; recuerdo el "El Rosedal" de Caseros y Luna y el "Urquiza" en Caseros entre Urquiza y La Rioja.- "El Cóndor" en Pedro Goyena 131.- Entre otros.-
              La mención en las "carteleras" de los diarios no debemos considerarla como indicador  excluyente que menta cual cine funciona y cual no.- Eran servicios pagos y es probable que sobre todo las salas barriales "economizarían" publicando de acuerdo a criterios selectivos de época y programa ofrecidos.-
                 Estas salas arribando a los años 70 y posteriormente desaparecen como tales;  se convierten en comercios y/o viviendas, o bancos y viviendas  como el Provincia de BA donde funcionaba el "Asamblea" en dicha avenida al 821.-Subsisten aún algunas salas como templos evangélicos como el "Cuyo" de Boedo, y fueron galerías comerciales algunos solares de Flores, etc.-
                  Como datos interesantes consultemos el programa ofrecido en algunos de estos cines; en febrero de 1948 el Asamblea ofrecía 3 filmes en continuado, sin numerar, en algunos casos de menciona el precio de la entrada; ofrece Macbeth con Louis Walcott, "La cabalgata de la risa", y "Las escapadas de Nerón", alertando "prohibida para menores de 14 años.- El mismo día de febrero de 1948 el Odeón de avenida La Plata al 1782 ofrece "Hay que casar a Paulina", "El profesor Cero" y "Cándida" , la mujer del año", todo el programa por módicos 60 centavos.- Otro dato comparativo, la edición del diario "Clarín" de ese día se ofrecía a cambio de 15 centavos.- La edición de "Pregón" del 11/1163 publicitaba al "Asamblea" que ofrecía "Los lanceros negros", "El suspirante" y "La princesa maldita", los niños pagaban $ 30 la entrada al cine.- En la misma fecha, el "Cuyo" de Boedo 853, sala de estrenos, ofrecía "Safari" con Bobo Hope y Anita Ekberg, "La espada del conquistador León" con Jack Palance, y "Un tercio de hombre", menores pagan $30.- En todos los casos figuraban los números telefónicos de la sala y en algunos el precio de la entrada, y aclarando cuando son entradas numeradas, sobre todo cuando eran estrenos y eran mas de tres funciones diarias., como cuando el espectáculo era en continuado.-
                   Una opción para ir "al cine" lo constituían los salones parroquiales.- La iglesia católica tomó como una cruzada pastoral muy importante la instalación de salones donde seproyectaban filmes como una manera de estar actualizados con los usos y costumbre sobre todo de la niñez y la juventud en general. - Salas equipadas con pantallas, proyectores y plateas acordes con las salas comerciales, que compartían con los cines circundantes en la oferta ante un fenómeno como el cinematográfico de resonancia profunda y duradera.- En la zona el cine de la parroquia de Nueva Pompeya en la calle Fournier, el de San Saturnino con ingreso sobre el pasaje Valencia, otro tanto la Medalla Milagrosa e un fenómeno que comprendía casi todas las iglesias de la ciudad.-
                   Lo cierto es que para cuando se delimita nuestro barrio, en abril de 1972, no quedaba ninguna sala cinematográfica en los nuevos límites de Parque Chacabuco.- mc.-
Foto: extraída de la web, muestra el frente del "Asamblea", en cuyo frontispicio de lee claramente Cine-Teatro Asamblea..- Los datos de periódicos consultados es de la colección de diarios y revistas  del autor de la nota.- mc
                       

miércoles, 31 de mayo de 2023

LUGO FOOTBOL CLUB.....EL "SUEÑOS DEL PIBE" DE LOS CHICOS DEL PASAJE LUGO.-

        Lugo es una provincia gallega con multitud de hijos y sus descendientes por éstas costas,  y más cerca, Lugo es un pasaje de sólo 100 metros y que por algunas baldosas es Nueva Pompeya, pero, como los sentimientos no saben de límites estrictos ni hay aduanas en una ciudad libre y polifacética como Buenos Aires, es parte del barrio todo; nunca imaginé no sea del barrio ese pasaje que conozco de tierra y con otros vecinos.-

.- Está entre Daract y Centenera, paralelo a Cobo y a Somellera, recuerdo una muy activa carpintería en el cruce con Centenera, y enfrente, en la otra esquina el almacén de Juan, recuerdo a la farmacia  de Juancito en Lugo y Daract, y algunos vecinos como Vicente el peluquero, esposa e hijos.-

                 El caso es  que tuvo un incipiente Lugo Footbol Club, fundado por don Ramón Quiros, que aparece con anteojos oscuros en la foto, y claramente era el alma mater de aquel sueño, el club propio para el barrio, fundado en 1963, y que planeaba funcione al 1194 de la misma nomenclatura.- En la foto aparece un chico de 8 años, a manera de mascota, hijo de Ramón, también algunas caras muy frecuentadas en el pasaje, como Mito, mecánico famoso del barrio, ubicado entre los hincados, el segundo contando desde la derecha.- Otro aspecto complementario de Ramón; solía organizar corsos en carnaval en el pasaje tendiendo a juntar fondos y sobre todo conciencia entre los vecinos de la necesidad de asfaltar el Lugo.-

                 La camiseta acorde con la tecnología de las fotografía predominante en aquel tiempo (1964), camisa en negro con detalles en blanco en puños y cuellos, también en el frente en la hilera vertical de botones, otro tanto el detalle del escudo del club.-

          Jugaron en las dos canchas del potrero mayor del barrio, donde hoy se levanta el barrio Juan XXIII, la perpendicular a Somellera y la paralela a Riestra.-

                    El Lugo Footbol Club fue un sueño de chicos y padres (como Ramón Quiros, su artífice) aunque trunco por el fallecimiento en 1967  del fundador.- Vaya nuestro recuerdo y homenaje a estos impulsos fundacionales como el de Ramón y al sueño de los pibes aquellos a quienes vemos inocentes y sin la pena que inexorable echaría por la borda aquellos planes que anidaban en Ramón y que hoy son recuerdo vivo y sin olvido alguno.- En Definitiva, otro club del barrio que animó tardes de sueños de potrero por los años 60 y se engarza a aquellos clubes, con o sin sede, que funcionaron en el barrio alguna vez.-

PD: datos y foto proporcionados por Gimena Quiros, nieta de Ramón, a quien no conoció (el papá de Gimena es la mascota de 8 años de la foto), y a quien agradecemos infinitamente.- mc


domingo, 7 de mayo de 2023

FRUSTRADO ELECTRICISTA DE AUTOS, LOS BURROS Y BENDIX NO ERAN PARA MI....


Taller mecánico de José Marenghi, así ostentaba en gran cartel el frente del taller ubicado en Zañartú entre Senillosa y Doblas, pleno Parque Chacabuco.- Don Marenghi era un señor grueso, amable y de buena voluntad siempre, además buen mecánico de autos; y bien organizado en su taller, contaba con un camión  de auxilio, dotado de una pluma para remolcar vehículos hasta su taller, recuerdo pintado con sus datos sobre un fondo verde agua, no cualquier taller tenía remolque propia para sus clientes.-
El taller, ubicado enfrente del paredón de la actual Edesur sobre la calle Zañartú, tenía adelante un taller de electricidad del automóvil, cuyo propietario era Egidio Iorio, un muchacho entonces de unos 35 años, un joven, a quien recurrió mi tío Godofredo que vivía en la otra cuadra casi av. La Plata, para "colocarme" un verano de vacaciones estudiantiles para "que no ande callejeando", y de paso "aprender un oficio".-
La intención de mi tío era buena, pero no comulgué finalmente con la chance de aprender el oficios de electricidad del automóvil.-
Era un tallercito mínimo, adosado al de Marenghi, el mecánico, y tenía buena clientela que acudía a reparar el burro, el Bendix, a cambiar lamparitas, en fin, todo el oficio del electricista de automóviles....
Mi tarea era limpiar piezas con kerosene o nafta, a cebar mate, a alcanzarle a Egidio las herramientas, a barrer, hacer algún mandado a comprar yerba, azúcar, galletitas, en pocas palabras, una tarea secundaria por demás pero útil para aprender para un pibito de 11 años durante las vacaciones de verano.-
El fin era familiarizarme con las herramientas, las piezas eléctricas del automotor, algo lógico y bien encaminado.-
Cobraba unos manguitos que recuerdo eran 120 pesos moneda nacional, cada sábado al mediodía, y volviendo a casa recalaba sin falta en un despacho de pan y facturas de Viel y Zañartú, la compra era algo monótona, invertía casi todo lo ganado esa semana en gomitas masticables de eucalipto.-
Pasaban los días
 y no era mi vocación los bendix, burro de arranque, alternadores, lamparitas, cables, fichas y otros artículos imprescindibles para ser electricista del automóvil, o por lo menos ayudante..... no había caso, no aprendía.... hubo un final abrupto....
Una tarde cae un jeep Ika tipo carrozado de una panadería-confiteria, no recuerdo cual del barrio; eso si, de la puerta trasera, abriéndola, aparecía una estantería completa con facturas recién horneadas.- Lo imaginable....primero una medialuna de grasa, después un pan de leche, un sacramento, un vigilante, una bolita, otra bolita, estaban sabrosísimas.... no estaba sólo, me acompañaban en la laboriosa tarea dos o tres mecánicos del taller del fondo, el de Marenghi.... todo parecía una diablura mas o menos lógica   entre muchachitos de un taller.....
Por la tarde, al finalizar casi la jornada de trabajo cayó el panadero, y la hecatombe, el trabajo  no estaba hecho y ni siquiera empezado..... no aceptó explicaciones de Egidio, el dueño del taller de electricidad, eso si, pataleó el panadero ; "se morfaron casi la mitad de 30 docenas (exagerado el hombre) de facturas......
Todo terminó de la manera imaginado, el taller de Egidio Iorio se quedó sin ayudante, es decir, se quedó sin mi, y yo sin laburo.....los burros de arranque  no eran para mi....mc