martes, 12 de marzo de 2024

MIS PRIMEROS DOS TRABAJOS FORMALES, LA PREVIA Y LA LUCHA POR LA VIDA.-


 La ilustración es sólo anecdótica.-

                           El primer trabajo, todo un acontecimiento en otra Argentina, aquella de los años 50 y 60, más marcada por una firme influencia de los padres con la importancia del trabajo en la vida de sus hijos y en la propia de ellos, claro.-

                              Nuestros padres, extranjeros en algunos casos, rendían pleitesía a la posibilidad de trabajar y vivir del mismo; progresar en esa senda y la férrea prédica ante sus hijos sobre la importancia central en la vida de trabajar y en las condiciones más ventajosas, que permitan vivir  por ese medio,  y progresar en el trabajo y en la vida; la importancia del estudio en el sueño colectivo expresado en aquella obra teatral ( una más en esa línea) que condensa en su título el deseo histórico del progreso a través del estudio, "Mi hijo el doctor" (Florencio Sánchez) resumía en guión los sueños de varias generaciones.- No es el único título en dicho sentido, todo la literatura y dramaturgia desde inicios del siglo XX recrea los valores del trabajo en todas sus formas.-

                       Aquellos padres de los años 50 y 60 educaban y encaminaban sus hijos en los valores del trabajo y su complementación con el estudio, las formas de encarar la vida juvenil y adulta.-

                          Allá marché una tarde de 1959 a un taller en la casa de Agustín en el pasaje Clemente Diez de Medina al 1300 mano impar, taller de aparado de calzado.- Eran dos horitas de tareas simples "para aprender el oficio" y los sábados toda la mañana.

                       Le siguieron tareas similares en otros talleres de calzados en el barrio, donde florecían los talleres del rubro; luego un taller de electricidad del automóvil en Zañartú casi Doblas, la fábrica de medallas de oro en Centenera y Balbastro, la tintoreria Lacarra en dicha calle en Floresta número 90, y otros trabajitos menores en distintos sitios.-

                         Ya con el título de bachiller y mientras estudiaba periodismo con 18 cumplidos entro por espacio de un año en Casa Rex.- Fue un alumbramiento, Lavalle 1135, otras tres sucursales minoristas a exactos 100 mts. del obelisco cada una de ellas, decenas de empleados, la central estaba en Corientes 889 al lado del Gran Rex, de allí su nombre; españoles, un tal Manuel López su dueño , un potentado que aparecía poco y nada; mayorista de tabacos, artículos de regalos, de cajas musicales, de artículos para fumadores (menos pulmones, se ofrecían todos los chiches), juegos de salón vendidos por miles, miles de naipes, de ajedrez, damas, etc. etc, era otra sociedad, eran proveedores de las innumerables tabaquerías situadas en la ciudad y en las principales ciudades del interior, para lo que contaban con un cuerpo de muy activos representantes.

                   Era un deslumbramiento, tanta actividad, tanta dinamismo; de 8 a 12 hs, vuelta a casa en el 50, y de 14.30 a 18.30, de allí a estudiar en la mismísima calle Corrientes casi Callao.- Maduré enormemente, me codeaba con músicos y autores de tangos en las "librerías de viejo" de la avenida, estudiaba lo que había soñado estudiar, en fin, abrí los ojos de golpe y sin pestañear casi; las tenidas en las pizzerías y bares de Corrientes, era otra persona.-

                     Aprendí mucho del comercio mayorista, el trato con clientes, con proveedores, con compañeros más grandes y ligeros, en fin, era lo que quería entonces.-

                Me fui en diciembre por calentón, cosa de pibe, calenturas tontas que ni siquiera registro hoy, lo buenos que descansé en verano y en marzo a la carga; seguir estudiando y emplearme en Editorial Palermo, la editora de las revistas de turf tan famosas entonces.- 

                    Marzo del 68 y otyra vez a estudiar y conseguir empleo en Editorial Palermo, al editora de las revistas de turf tan famosas entonces junto a su competencia La Fija.- 

                  Se editaba la revista de los chuchos pero se imprimía para terceros una nutrida gama de productos: la famosa revista Pelo del incipiente rock nacional, catálogos de haras y guías comerciales, diarios y revistas zonales, etc.- Alli aprendí mucho, era una empresa editorial integrada cada etapa de elaboración del rubro gráfico: redacción, linotipia, tipografía, impresión, encuadernación, laboratorio  fotográfico y laboratorio de chapas de impresión, era una editorial verticalmente integrada de acuerdo a la tecnología disponible entonces; estaba entusiasmadísimo y aprendí mucho también.- Duré un año también alli.- Luego tuve diversos trabajos pero sería largo incursionar.-

              En resumen, el primer trabajo, el segundo también en mi caso, fueron centrales en mi formación, aprendí mucho en ellos en todo sentido, los recuerdo con cariño y éstas líneas son una prueba.-mc

                   


domingo, 4 de febrero de 2024

EL OJÍMETRO: COMO SE VIVÍA ANTAÑO Y HOY LA MUERTE DE UN SER QUERIDO.- NOTA DIECISEIS.-


                                                         El ojímetro no es más que una mirada de un supuesto buen observador sobre fenómenos sociales; en éste caso, aspectos de la vida diaria de los habitantes de un barrio porteño, nuestro barrio de Parque Chacabuco.- Una mirada común sobre aspectos comunes algunos y no tanto otros.- Sin apelar a estadísticas o miradas con el auxilio de marcos teóricos o ensayos sobre la vida en la ciudad que son valorados, pero en éste caso recurrimos a la memoria y a la observación tal cual se dan, espontáneamente y lo más directas posible.-

                     La última etapa de una vida es objeto de cierto olvido voluntario y se dice a veces, vivimos como si nunca nos alejaremos de éste mundo, como si fuésemos a ser eternos.-
                    El contraste con otra época es notorio; sólo alcanza con repasar conductas, frases y situaciones vividas ante la pérdida de un ser querido en tiempos idos; recordando o consultando con quienes lo hayan vivido.-
                      Hoy los velatorios son casi una antigualla; tienden a desaparecer; no se observan en la calle los cortejos tan comunes en otros tiempos.- Hoy se recurre a la cremación y los cementerios son una pieza de museo.-
                     En éstas líneas sólo describiremos, sin expresar consideraciones de valor u opinión de lo que está o no, del "deber ser" o evaluaciones semejantes,  es un tema muy personal y de la esfera íntima de una familia y de las personas.-
                     Los velorios antaño en el barrio eran  un acontecimiento.- Lo acompañaba previamente una colecta a cargo de una o más vecinas que recaudaban una contribución para encargar ua ofrenda floral para el difunto/a: la cual ostentaba una banda con una frase repetida: "tus amigos del barrio" o "Los vecinos del barrio", o frase por el estilo .-Los velorios se hacían generalmente en la misma casa del difunto y la presencia para los vecinos, familiares y conocidos era un imperativo.- Se instalaban unas urnas en el ingreso donde había unas tarjetas de la empresa de pompas fúnebres y una lapicera para señalar por escrito la presencia de cada familia o individualmente de los presentes.-
                       Un empleado de la empresa vestido de riguroso luto recibía a los concurentes, orientaba a los visitantes y ostentaba un nombre algo hiriente: era el lacayo (sirviente en pretéritos sistemas de poder).- Existían las plañideras, mujeres encargadas y contratadas a tal fin para llorar al difunto, práctica muy antigua y mencionada su existencia desde la antigüedad en la Biblia.-
                        Los vecinos se acercaban en distintos horarios de acuerdo a la disponibilidad, casi siempre cada delegación familiar incluía los niños de la misma.- Algo caído en desuso  a partir de los años 80 cuando se evitaba la concurrencia de niños al velorio.-
                        Capítulo aparte algunos derivados del acontecimiento general de la muerte de una persona; los velorios eran escenario de relatos de humor entre los presentes en  algunos casos, los famosos chistes de velorios, casi un género en la especie.- También un derivado lúdico, los allegados solían jugar a la quiniela la edad del occiso, la fecha, o el 47, en la jerga señalado como "el difunto", o el 48 "el muerto que habla".- También alguna señal relacionada con un número que era asimilado para apostar en los juegos de azar.-
                       Generalmente el lapso del evento se extendía por lo menos una madrugada, cuando no dos.- Los más directos del difunto o los familiares pasaban la noche acompañando a los deudos.- El cortejo incluía hasta los años 70 una carroza tirada por caballos negros y otras unidades portacoronas algunas y transportando los deudos mas directos del occiso hacia el cementerio.-
                             Las flotas de carrozas fueron reemplazados aproximadamente hacía fines de los años 60.- Como dato anecdótico digamos que cada carroza era mencionada como una yunta, por los caballos que la impulsaban, posteriormente cuando pasaron a ser vehículos automotores siguióse llamando yunta a cada coche mortuorio.-
                  El momento del cierre del féretro era el más dramático con los deudos en primer plano; partía el cortejo realizando una vuelta a la manzana del domicilio del difunto, ayudando  la generalización de la información sobre lo sucedido y a quien/quienes.- Se acostumbraba servir cafe o algún refresco, o alguna copa alcohólica a los presentes en el velorio; cuando se generalizaron las salas velatorias para el acto respectivo, se agregaron algunas novedades como servir refrigerios, etc.-
                    En las ceremonias  mortuorias de antaño se sacaban fotos del acto; del difunto en su sitio y de los presentes, también del momento de la partida y  de las ceremonias llevadas a cabo en el cementerio.- Hace añares ha caducado ésta práctica tan especial, donde quedaban registradas escenas únicas en la vida de una familia.-
                     Había de acuerdo a la actividad del occiso o a instancias de él en vida o de algún familiar el agregado de alguna representación artística, musical casi siempre que coincidía como decíamos con la actividad y/o voluntad del difunto.-
            Particular impresión causaban las pompas dedicadas cuando el difunto era un niño/a.- Carroza blanca y féretro del mismo color.- Cuando algún cortejo recorría las calles con una situación como la descripta despertaba hondo pesar a su paso, se conociese o no al fallecido.-
                        El ingreso a alguno de los cementerios de un nuevo habitante implicaban tediosos trámites a cargo de la empresa o cocheria interviniente.-
                    Otro personaje de otros tiempos era el "lechuza", alguien en alerta cuando una persona se hallaba en situación terminal en algún nosocomio oficial y pasaba el dato a cambio de una comisión  a una cochería, que así trataba de vender su servicio; la proliferación de las obras sociales hicieron si no desaparecer, por lo menos, desalentar la tarea de personaje muy deleznable.-
                    Completaba esta etapa hacía el destino final una misa de cuerpo presente en la capilla del cementerio, de rito católico; hoy con la proliferación de creencias e interpretaciones de estos sucesos, se han alterado los ritos y costumbres.- 
                 La visita al cementerio es otro capítulo que ha variado enormemente.- Hoy los cementerios parecen sitios abandonados, escasa presencia de deudos y abandono casi total de las instalaciones.- Otrora la visita de los deudos más directos era regular y   extendida en el tiempo, hoy es casi nula.- mc
Foto: imagen de una acera y casas en un sitio del barrio Parque Chacabuco, foto propia.-mc

domingo, 21 de enero de 2024

OJÍMETRO: COMO COMEMOS LOS PARQUECHACABUQUENSES......NOTA QUINCE.-


                             Como comemos?..... ningún misterio, comemos con la boca y el sistema digestivo todo y aún más, comemos con la vista, con la mirada, con los aromas y los sonidos,  con la glotonería que encuentra en nuestros sentidos  la puerta de ingreso a nuestro ser más íntimo; por allí empieza todo en nuestra relación con la comida; comemos con los sentidos, todos, alertas  y predispuestos, como agentes sensuales que nos transportan a sensaciones placenteras; más allá de obviedades, comemos como todos los porteños y gran parte de los argentinos, aunque la pregunta más pertinente sería:qué comemos ?.-

                   No es distinta a la del resto de los porteños y a la de la mayoría de los argentinos.- El clásico asadito dominguera, pastas largas o cortas o rellenas alternando y pizzas y empanadas varias,pollos y  también milanesas y otras comidas que entran de moda y perviven o no, según las épocas.- No olvidemos al clásico puchero con sopa incluída.-
                    La carne, la  dichosa carne, y la carnicería es el gran centro de atracción del vecino del barrio y del argentino standard.-
                    De chiquitos nos acostumbramos a visitarlas, cuando hacíamos los famosos "mandados" de la casa.- A observar y habituarnos a ver a esa media res que fue entera en algún momento y tuvo vida, era un vacuno placentero pastando en la pampa húmeda.-  Olores fuertes en verano y gotas de sangre y trozos de tejidos y de grasa del animal en el piso de la carnicería.-Hoy corren aires "animalistas" y son multitud quienes entienden que deben respetarse vida y condiciones de las mismas en  esos animalitos sacrificados en el altar del placer carnívoro que tanto nos cuesta erradicar; y se nos presenta la gran alternativa, el intringulis perfecto, la saciedad y el placer de un buen trozo de carne vacuna o los postulados de respeto a la vida animal y  a la condición de "sintiente" de todo semejante animal que comparte el mundo con nosotros; sufre y ama como cualquier animal hombre.-
                      Las pastas, las pizzas, pescados y otras comidas que integran nuestro menú particular comparten recuerdos de mediodías y cenas en casa de la abuela/nonna, con palo de amasar, tallarines,  ravioles caseros, pastas rellenas en general, tucos memorables, andanada de pizzas caseras la más de las veces con variedad de sabores donde la originalidad desafía a la rutina de la grande de muzzarella.-
                     Que bebemos los vecinos?..hubo épocas y épocas, hoy la cerveza en plural con tantas variedades es la reina del beber; lejanas aquellas èpocas cuando existía una o dos marcas y la humilde botella de litro o la especial de 3/4, hoy es una jungla de marcas y colores, de sabores y marketing sobre todo.- Una auténtica jungla.- 
                      Las gaseosas siempre vigentes con sus variedad de marcas y gustos.-
                       El clásico vino común de mesa en botellas de 930 cm3 o en damajuanas vigentes hasta anteayer; sólos compitiendo con alguna marca de "vino reserva" en botellas de 3/4 .- También es una jungla de marcas y marketing con sus "sabores" y "sensaciones" que parecen diseñados por émulos de grandes de la literatura universal.- Leer las etiquetas es para reírse por la desfachatez de las descripciones y las adjetivaciones, o para sentirse "un poco(o definitivamente) tonto" por no lograr sentir lo mismo al haber bebido el brebaje portante en la lujosas y originales (la mayoría de las veces) botellas.- Complejo sentir lo mismo que sintió el escriba marketinero que escribió el texto que leemos en las no menos lujosas y resplandecientes etiquetas.-
                   Los postres y el helado corren las mismas vicisitudes que los rubros anteriores.- 
                     El porteño y el vecino del barrio es enormemente sibarita, le encanta saber y degustar; es clásico pero con inquietudes de saber y probar novedades. modas, conocer algunas "mentiritas" de la gastronomía imperante, dejarse llevar por modas y novedades (aparentes casi siempre).-
                 El circo gastronómico está abierto y no cierra por feriados ni por vacaciones.- Esta semana me enteré que en un restó muy cool de Palermo ofrecen empanadas (hasta allí nada del otro mundo), pero con un nombre exótico y dentro de una envase de vidrio de los de mermeladas, con la tapa incluída, se debe abrir el envase y deslizar la empanada hacia el exterior, ah, y el precio de dicha "novedad" es un  premio a la "originalidad" exhibida.- Nada nuevo bajo el sol, buen provecho.- mc
              Foto: Senillosa al 1800, cuadra de mi nonna allá lejos y hace tiempo.- Foto propia.-mc
                     

martes, 16 de enero de 2024

SOCIO-OJÍMETRO; EL DEPORTE EN EL BARRIO; FÚTBOL, PASIÓN DE MULTITUDES.- NOTA CATORCE.-


                                            La Argentina moderna, la nación del siglo XX en adelante es profundamente futbolera y aún más amante de las competencias que se generan a partir de las prácticas deportivas.-

                         Sería ocioso enumerar las pruebas de tan arraigada cualidad.- Miles de clubes deportivos ocupan todo el territorio nacional, y las disciplinas numerosas y de notables ascendencia sobre la población.- 
                        El fútbol y el espíritu barrial corrieron de la mano allá lejos y hace tiempo.- Hoy es casi imposible ver chicos en las calles jugando "a la pelota".- Hay otros imperativos,otros presupuestos,  otro ambiente, otra ciudad y otro barrios.- Antaño, con calles semidesiertas, con escaso tránsito y nulo estacionamiento eran una invitación a transformar ese paisaje en una canchita para "jugar a la pelota".- Cruzados los arcos, uno en cada vereda, usando el cordón para las paredes y los gritos de algunos vecinos refractarios al fútbol y al bullicio que generaban los chicos del barrio en la previa, partido y post.- Algún vidrio roto, un pelotazo a algún abuelo/ a y la intolerancia de algún solitario vecino que no comulgaba con las pasiones populares.- El "pan y queso", los arcos señalados con ropa en la calzada, las gambetas, las cargadas, algún planchazo y alguna peleíta que nunca faltaba.- Y los espectadores, hasta "el botón de la esquina" se arrimaba a gozar de las gambetas y los bríos de los jugadores.- Algún vecino que llama a la "poli" y el "autito" o la "lancha" que arrima su presencia provocando por lo menos la suspensión del partido.- Una vez se animó "la ley" y secuestró la pelota....qué habrá sido de aquella pelota?, por lo menos es memorable en la memoria, era una Pulpo mediana, todo un atropello para un gérmen del futuro campeón mundial.- Escenario de intensos "desafíos" entre "barrios", en realidad de cuadra contra cuadra; sólo eran interrumpidos cuando pasaba algún carro tirado por caballos y estos nos dejaban un "regalito", era cuestión de retirarlos con cuidado y dejar expedito nuevamente "el campo de juego", en realidad, la mismísima calle, de adoquines o asfalto.-
                            Parque Chacabuco tiene y tuvo varios clubes deportivos.- Sobresale por tamaño y trascendencia San Lorenzo de Almagro, que además es de Boedo y tiene en Parque Chacabuco nutrida grey de acólitos desde siempre.-
                            Hinchas, socios, directivos, jugadores y deportistas en general han sido y son del  barrio.- 
                         Una vista a la ligera por las calles del barrio en días de partidos o en días comunes permite apreciar la presencia de tantos jóvenes y no jóvenes con camisetas azulgrana a toda hora y circunstancia.-
                      En el barrio no sólo hay hinchas del Casla, también de clubes vecinos de importancia como Huracán y Ferrocarril Oeste, y hasta del recientemente ascendido Deportivo Riestra; e hinchas de los más variados clubes de Buenos Aires y el GBA y el país todo.-
                    Hay un hecho notable y digno de señalar.- Un equipo de muralistas del barrio de Boedo viene desde hace años reciclando y poniendo en valor muros y rincones de Boedo y de Parque Chacabuco con sus obras de reivindicación del espíritu sanlorencista con historia y hazañas y  "milagros" del encumbrado club.-
El grupo es de Boedo donde tiene muchas obras, aunque no le va en saga la cantidad y calidad que se observa en Parque Chacabuco.- Una clara muestra es la imagen que ilustra éstas líneas, sita en la ochava noreste de Saraza y Senillosa, pleno Parque Chacabuco.- Es un caso único en la ciudad, ningún barrio tienen tantos murales de adhesión y recreación de la historia de un club como San Lorenzo en los barrios de Boedo y Parque Chacabuco.- Y una característica saliente, la casi totalidad de los murales se hallan entre Boedo y José María Moreno, comprendiendo un sector que corresponde a los barrios de Boedo y de Parque Chacabuco;  de alguna manera, la zona de mayor proximidad al  espacio donde se levantaba el viejo Gasómetro y hoy constituye el predio recuperado luego de casi 40 años de extrañamiento  por el club San Lorenzo, y del que algunos sectores del club azulgrana sostienen el sueño de construir allí un nuevo estadio.-
                Otros clubes del barrio donde se practican deportes y actividades sociales son el Chacabuco, Peñarol Argentino, Miraflores, Crisol-Telégrafo Unidos, Colón entre otros y los desaparecidos como el Moreno de la calle Zañartú y el mítico Club Social y Ciclista Picheuta de la calle Zelarrayán; otro que ya no existe pero fue de fecunda presencia en el barrio fue el Club Caballito Sur, con su sede, un modesto garage en el pasaje Clemente Diez de Medina al 1300, vereda impar, funcionando en la mismísima casa del Chino Monti, alma mater del recordado clubcito de barrio que animó con sus planteles de fútbol el potrero de Somellera y Agustin de Vedia, donde hoy se posa el barrio Juan XXIII.-
                    Obvio mencionar el polideportivo del parque, hoy reducido en su aporte pero que en los años de esplendor, cuando aún la autopista no se había "tragado" el gran gimnasio cerrado, parte de la pista de atletismo y la cancha que funcionaba en el interior del óvalo, por aquellos años 40 a 70 inclusive, el parque era una fiesta del deporte amateur con los vecinos como protagonistas y la ciudad de anfitriona.-
                   Es justo mencionar que muchos terrenos y espacios debajo de la autopista son locales con actividades deportivas regenteadas privadamente.-mc
                          Foto: mural en Saraza y Senillosa del arquero Agustín Mono Irusta, figura consular en la historia del azulgrana.-, foto propia.- mc

jueves, 11 de enero de 2024

SOCIO-OJÍMETRO: LOS BARES DEL BARRIO, "SOBRE SUS MESAS QUE NUNCA PREGUNTAN" NOTA TRECE.-


                                                     Los bares son una institución desde siempre en la ciudad toda; parece ser, viene la tradición de los sitios semejantes desde siempre en España; la humanidad guarda devoción por los bares, esos lugares de encuentros no pactados entre gentes que si pacta encuentros.- Es decir, se reúnen generalmente conocidos en grupo  con grupos de desconocidos; la comunión humana a su máxima potencia.- Las tabernas de los caminos de todas las épocas en España y Europa toda, son el antecedente de éste culto argentino y porteño del bar.- Y han sido sus gestores involuntarios precisamente españoles preferentemente de Galicia y Asturias, los clásicos "gallegos de la esquina".- El tango está repleto de bares con sus acólitos, sus "vagos", su "filosofía de estaño", sus amores y odios, sus gatos y los infaltables "gallegos", aún algunos sin serlo.-

               El barrio de Parque Chacabuco consta aproximadamente de 200 manzanas, calculo un promedio de 0.5 bares ( o restarante, o lechería, o fonda, incluyamos también las pizzerías con servicio de mesas y permanencia en el local) por manzana, arrojando un total de 100 locales en períodos de 5 años.-

                     Es un fenómeno nada despreciable de abordar.- Encima no es un local comercial  standard donde un vecino concurre hace una compra y hasta la próxima visita; en el bar se permanecen horas, algo muy común décadas pasadas, hoy "recortadas" esas presencias por otros imperativos vitales llamados trabajo, familia y otros.-

                    Incluyamos en la caracterización los eminentemente bares y cafeterías, además las lecherías que antaño florecieron, por rubro y clientela afín, y los restaurantes  fondas y pizzerías con rasgos comunes en servicios y parroquianos.-

                  Hoy los bares son más elegantes y suntuosos, son empresas multisocietarias, integrantes de cadenas en calidad de franquicia y otras combinaciones comerciales que han redundado en locales remozados, con climatización, modernos y actualizados arquitectónicamente.- Esto es más o menos sabido y es una redundancia citarlos, más bien hablaremos de los viejos bares y locales afines que florecieron en otros tiempos aunque algunos de los actuales tienen las formas de aquellos que nos interesa analizar.-

                 "Aquellos bares" eran regenteados por españoles acompañados generalmente por sus familias.- Estaba el bar y detrás, hacia el interior una pieza donde convivían el titular con esposa e hijos en algunos casos ( no faltaba alguna madre o suegra o ambas de los baristas) , o sea un bar con vivienda, así se los promocionaba para su contratación.- Era una situación de virtual hacinamiento en la mayoría de los casos; cuando progresaban esos "gallegos" compraban el local y ampliaban la vivienda o se mudaban para una vida más acorde a las necesidades.-

                      Los locales eran generalmente de construcción entrada en años; un baño con sus carencias constructivas para los parroquianos al que se accedía generalmente atravesando un patio donde daban los ambientes de la vivienda del barista, esposa e hijos que se cruzaban con los parroquianos, y un baño de la familia, habilitado para damas cuando alguna necesitaba de ello.- La esposa del barista habitualmente ayudaba con las funciones propias del bar, más siendo en algunos casos restaurante o fonda.-

                   El baño para parroquianos era un dechado de disfuncionalidad y huelgan palabras para denostarlos por dejadez y abandono en la mayoría de los casos.-

                    Estos bares y/ restaurantes tipo fondo tenían algunos de ellos un sector dedicada a "salón familias" o "reservado", ya que sino expresamente, si en los hechos el bar era frecuentado sólo por hombres.-

                      Ese "reservado" debía tener entrada independiente desde la vía pública, y se hallaba enmarcada con alguna mampara o separador con macetas que ornamentaban y creaban un ambiente distinto al del resto del local.- La idea era que accedan familias y sobre todo parejitas para lo que el ambiente de discreción y privacidad era imperativo.- Aunque no siempre se lograba el objetivo, era común que los parroquianos "ficharan" a las damas que llegaban al reservado y se turnaran para buscar el atajo y fisgonear a las visitantes con nulo disimulo.- Todo esto hoy es historia pero es válido traerlo a consideración.-

                       Algunos bares tenían un anexo de venta de productos de almacén, es decir, eran bares y almacén conjuntamente, con alguna comunicación interna para que sea considerado uno sólo local; el almacén atendido por la esposa del barista con ayuda de los hijos u otro familiar.- Había una habilitación municipal que regulaba esta doble actividad.- En el barrio recuerdo uno sólo, en la esquina de Beauchef y Zelarrayán esquina noreste, donde hubo hasta hace unos años un restaurante y parrilla,  en la ochava el almacén y sobre la otra arteria la entrada al bar, comunicados internamente por una puerta.-

                     Los bares y sus anexos de almacén son toda una revelación por los tiempos que corren; existieron en plenitud allá lejos y hace tiempo, aunque no eran mayoría tuvieron su época de esplendor plasmada en tangos; la obra de Manzi nos brinda testimonio en tangos de los años 40, a saber: en "El último organito" (1949) habla de las luces de luna y de  almacén que se mezclan en la esquina.- En "Sur" (1948) cita textualmente "Sur, una luz de almacén..." una de sus letras enumerativas.- Y agrega más ampliamente en "Barrio de tango" (1942) cuando enriquece el panorama al expresar:  "Un coro de silbidos allá en la esquina/ el codillo llenando el almacén..." claramente el bar es también almacén.- Eran actualizaciones o versiones urbanas de las clásicas pulperías, donde copas y artículos de primera necesidad se despachaban al unísono.- 

                         Los locales gastronómicos hoy son totalmente distintos, para bien de sus usuarios y para los que los regentean.-mc

Foto: el parque visto desde Santander y Faraday.- Foto propia.-mc


                    

                      
























domingo, 7 de enero de 2024

SOCIO-OJÍMETRO: EL AVANCE DEL CEMENTO ES ARROLLADOR EN EL BARRIO ....NOTA DOCE.-


                                   La foto es elocuencia de una realidad sino predominante, si anunciadora del futuro inmediato del barrio de Parque Chacabuco.- Las mastodónicas moles de cementop que "arrollan" las viejas construcciones de otros tiempos.-

                              La esquina es Directorio y Viel, en pleno barrio.- Zona antaño de casa bajas, negocios y algún taller.- Hoy la "racionalidad inmobiliaria" está saturando el suelo, el paisaje y los servicios con terribles moles de departamentos con o sin cocheras que surgen como hongos después de una tormenta.-

                           El panorama es desolador y la marea de cemento avanza preferentemente desde el límite con Caballito, a manera de una prolongación del paisaje de ese barrio donde el cemento "se ha devorado" al Caballito residencial para dar paso a una gigantesca mole de cemento y hierro con habitantes que sufren las consecuencias: nulo estacionamiento para sus vehículos, saturación en redes de electricidad, gas y cloacas, aceras desbordadas con elementos varios, hasta tramos de calles con la nueva moda, boliches florecientes ocupando parte de la calzada impunemente restando espacio a automovilistas y a  peatones; pérdida de la noción de barrio con sus redes de convivencia resentidas;  avance de formas de relación basadas en el individualismo más visceral con su carga de indiferencia por el prójimo.- El vecindario es un conglomerado de pares paga-impùestos y paga-expensas sin conexión entre si más allá de su condición de consorcistas en una sociedad cada vez más ombliguista.-

                        El avance es desde Directorio  desde el límite con Caballito y luego con el límite del barrio de Flores.- Llega ésta avanzada con fuerza hasta Eva Perón y hasta Asamblea, luego decrece  aunque es cuestión de tiempo.- Ya en Asamblea mismo se observan viejas casas muy fuertes y establecidas con sus carteles de "en venta", y una famosa inmobiliaria con carteles que anuncia "futuros emprendimientos" con  la historia conocida.-

                   La foto que vemos es un ejemplo, alguna casita todavía resiste entre moles de cemento esperando ser "tumbada" más temprano que tarde.-

                   Los organismos competentes  apuestan al cemento sin atenuantes, numerosas denuncias de abnegados ciudadanos fueron derrotadas sin remedio con la complicidad judicial cajoneando o enfriando planteos.-

                  El gran imán publicitario en estos emprendimientos es la proximidad del parque.- El Chacabuco es la mitad del proyectado por Carlos Thays, entre la autopista y los institutos educacionales y otros construídos en pleno parque sobre Eva Perón a lo largo de décadas, quedó reducido en algunos sitios a simples pasajes peatonales; que es en algunos sitios a lo que ha quedado representado  el parque que conocimos en otro tiempo.-

                       La marea es incontenible por lo visto, esto acentúo las característica del barrio.- De barrio fabril hasta los años 80 aproximadamente con factorías y trabajadores a ciudad dormitorio.- Dífícil se revierta la tendencia y éste barrio ya no es el que conocimos, para bien o para mal.-

                    Además, el parque se muestra saturado de vecinos en días lindos de fin de semana; multitudes recorren sus senderos como si fuera la calle Florida en los años 70 y 80, época de su esplendor; y sin embargo se lo sigue incluyendo como el gran gancho publicitario para seguir metiendo parejitas jóvenes en sus departamentos que vienen de otros barrios a "disfrutar" del parque y su barrio.- 

                  El barrio que conocimos y vivimos hace 40 años y más ya está en retirada; las personas no son las mismas ni de la misma estirpe; no era un edén todo aquello, tampoco lo es el actual y el futuro es una incógnita.. Seamos optimistas sin embargo, pensemos que no tod está perdido en éste rincón de la ciudad.-mc

Foto: Directorio y Viel.- Foto propia.-mc

                   


              


jueves, 4 de enero de 2024

SOCIO-OJÍMETRO: PIECITAS DEL FONDO EN ALGÚN INQUILINATO.- NOTA ONCE.-


                                          Son memorables las historias de "aquellos refugios" que abundaron en la ciudad en algún tiempo y obviamente en nuestro barrio de Parque Chacabuco.- La letrística tanguera abunda en citas e historias referidas a esas piecitas llamadas allí bulin, o más modernamente bulo.-

                         En ciertas casas de familia, abundantes en pequeños ambientes había alguna piecita "de huespedes", amigos o familiares que necesitaban pernoctar por alguna u otra razón fuera de su domicilio.-

                       El barrio tuvo una importante cantidad de los llamados "conventillos", casas de ciertas dimensiones que habían pasado de moda, o quedado anticuadas y eran dedicadas a alquiler de sus múltiples ambientes.- 

                        El potencial cliente era el migrante interno y el migrante del exterior.- Cuando la explosión de la llegada de nutridas oleadas inmigratorias provenientes de Europa la capacidad  de alojamiento se vió holgadamente rebasada y durante decenios.- Pensemos que las oleadas inmigratorias comenzaron hacia 1860 y alcanzaron su apogeo hacia la veintena de  1900 a1920.- El migrante del interior también fue un habitué de los conventillos, sucvesivas oleadas del interior del país en procesos económico-sociales lanzaron decenas de miles de migrantes internos a la gran ciudad.-Las casas de antiguas familias que quedaban obsoletas fueron dedicadas al alquiler por piezas a los nuevos habitantes de la ciudad; éste fenómeno se extendió al conurbano sur especialmente, Avellaneda y Lanús tuvieron inquilinatos a la altura de los barrios más densamente poblados de la ciudad.- El proceso de renovación edilicia encontraba una última extracción rentística en la figura del viejo conventillo porteño.-

                      Se alquilaban por pieza generalmente, más alguna improvisada cocina, en casos compartida entre varios inquilinos, y el baño si, generalmente era uno para todos los habitantes.- Podemos sin esfuerzo imaginarnos el hacinamiento que significaba vivir en esas viviendas.- El tema es otro en éste caso.-

                    Entre tantas piezas y piecitas las había con un sólo morador.- En los fondos generalmente, construídas sobre terrenos libres en algunos caso y muy precariamente, con maderas y chapas de reciclaje en la mayoría de los casos.

                      Había jóvenes que vivían en otros sitios del barrios o la ciudad y alquilaban éstas piezas para ser utilizadas como "bulin" (aposento, cuarto, pieza, del italiano jergal bolin y bulin, relacionado con cama.- Según "Diccionario lunfardo" de José Gobello 1980.-).- El término está incorporado a nuestra lengua rioplatense.- Eran esas piezas arrendadas en conventillos o inquilinatos algo más formales por una persona, varón generalmente, y utilizada para reunirse con amigos y también en ocasiones con mujeres.- 

                    Las letras de tango son particularmente descriptivas de como funcionaban éstas locaciones en la ciudad de antaño.-

                  Todo el rosario de relaciones y situaciones imaginado que rodea la vida de los jóvenes caben en un bulin.- Allí se cantaba, se tomaba mate, se jugaba a las cartas, a los dados, se divertían, se amaba cuando cabía la ocasión.- El Tango "El bulin de la calle Ayacucho" podría situarse en la Buenos Aires hasta los años 70 en cualquier otro barrio de la urbe.-

                La misma caracterización podría hacerse para piezas en casas más formales habitada por una familia ampliada.- Alguna de ellas las clásicas casas chorizos donde habitaban familias ampliadas, con un jefe e hijos, donde se a medida que se casaban iban ocupando las piezas disponibles.-

                       La decadencia de éstas formas de convivencia llegó hacia fines de los años 60 e inicios de los 70.- Cuando las normas sobre alquileres variaron ostensiblemente y desaparecieron la gran mayoría de los viejos conventillos porteños, dando lugar a otras formas.-

                     Los bulines y los bulo ( palabra derivada de bulin, de uso más o menos reciente y no estudiada suficientemente), estos último referidos generalmente a departamentos más formales en edificios de departamentos; hay barrios (Monserrat. Boedo, San Cristóbal) donde abundan los "bulos", son departamentos comunes pero su diferencia nominal alude a ser utilizados para citas amorosas del titular o algún amigo.- Es de suponer que hoy mismo Parque Chacabuco cuenta con departamento en esa situación.- mc

Foto: frente de una planta superior en una antigua casona de la avenida Cobo.- Foto propia.-mc