domingo, 10 de diciembre de 2017

SORPRESA PARA LOS CALASANCIOS DE 5TO. A DE 1960....


                    Si no lo descartamos impunemente  todo lo atesorado vuelve como éste álbum de fotos   confeccionado "con nuestras propias manos" en 5to. grado A del Calasanz, con motivo del día de la madre y para ofrecer a ellas en tan especial día.-
                   Marta Teisseire, la srta. Marta y arduas tardes interminables para llegar, recuerdo, justo a término sin tiempo para otra cosa que llevar el album a casa y entregar en mano a "la vieja" joven por aquellos años por parte de cada uno.- 
          Consistía en dos tapas de madera terciada, a las que calamos más unos separadores para fotos en el interior, una hoja de cartulina color negro y otra de papel apergaminado separando foto a foto.- También un papel afelpado en color verde esmeralda pegado en el dorso de cada tapa de madera.- Conservo como ven en la imagen el album completo y con el interior descripto; confieso si, sin usar, como un recuerdo de un trabajo personal arduo merecedor de la destinataria que quedó, recuerdo bien, "chocha" con el regalo de éste hijo.-
                 La tarea más complicada fue el calado de la madera realizado con sierras muy endebles que magullaron nuestros dedos con la satisfacción del pequeño sacrificio coronado en la sonrisa de mamá.-  
                Sabía que al album lo   tenía en algún lugar , hoy apareció y lo muestro motivando a la memoria de mis compañeros calasancios de entonces.- Nunca se uso el album finalmente; teniendo muchas fotos en un bolsón fabricado por la vieja para el caso (modista ella, había confeccionado uno de excelente factura que también conservo) quedará sin uso pero como muestra concreta de un gesto  ennoblecido seguramente por el trabajo en si, pero sobre todo, transcurrido el tiempo, por la destinataria final del album "hecho con nuestras propias manos"..-mc

martes, 5 de diciembre de 2017

AROMAS Y PERFUMES QUE PERSISTEN EN LA MEMORIA (OLFATIVA).-


                                                          Esta suficientemente estudiado e somos informados de aquello que llamase  "memoria olfativa"; olores y aromas que nos siguen cada día e instante a lo largo de la existencia y generando una empatía  con aquellos efluvios que fueron contorno de situaciones gratas y logramos evocar.- Somos un compendio de recuerdo y de aromas y olores sin más.- Sin complicación, los olores y fragancias que acompañaron los gratos  momentos de una vida ingresan a nuestra memoria  y rinden su fruto cuando se reiteran ocasionando el mismo placer que el recuerdo mismo.- Uno envuelve al otro, son complementarios de alguna manera y lo mismo sucede con los recuerdos adversos.-
      Algunos (fragancias y olores) se pueden evocar a partir de recuerdos localizados en tiempo y espacio; serán en éste caso en Buenos Aires y en lugares digamos públicos, a saber:
             Los fecundos sesenta verán inundarse la calle Carlos Calvo y Virrey Ceballos con los aromas producto de la torrefacción  de café en la planta del lugar de "La Morenita"... Bagley otro caso, con  el intenso olor al hornear  galletitas allá por Montes de Oca casi Caseros, otro tanto Terrabusi en Santiago del Estero y Humberto Primo;Rodó y Murguiondo con aromas a chacinados sazonados convenientemente; invasivo el olor a cebo por Murguiondo y Laferrére, sitio de hornos de cebo, claro, materia prima para las fábricas de jabón; penetrante y hosco olor a harina de carne, que es la molienda de restos de carnes, cebos y huesos, todo un desafío para valientes sobre las avenidas Remedios y/o Garzón, en Mataderos también,y producto de la proximidad del mercado de hacienda y ex matadero del rubro;  otro tanto el aroma que exhalan o exhalaban  laboratorios que procesan/ban vísceras de vacunos tendientes a transformarlas en proteínas para consumo humano mediante medicamentos; había un laboratorio sobre Murguiondo y Tapalqué famoso por la impresión  que generaba a quien pasara inadvertidamente por el lugar.-
 Los olores en contrario y mucho más gratos de una sucesión de parrillas en la avenida Perito Moreno o Justicialista (del 50 al 55 y del 1973 a 1976); auténtico muestrario de las bondades de la pampa y sus especies animales.- Bonafide y la torrefacción de café por Boyacá casi Gaona.-
             La lista es a gusto y experiencia del lector; están los aromas unidos a experiencias propias y limitadas en el tiempo, aprovecho para contar los míos y más personales como es de imaginar.-
                 Molestos aunque tolerables fueron el olor a pinturas provenientes de la fábrica Alba de Centenera y Perito Moreno,erradicada  hace décadas; junto a ella el emporio Centenera, fabricante de envases de lata, con sus efluvios metálicos sabiendo a metal de hojalata y de estaño; y otros más gratos como el perfume que inundaban las esquinas de Roca y Centenera y que escapaban  generosos e impúdicos del frigorífico Tronconi, situado en la esquina sudeste; establecimiento el Tronconi del siglo XIX elaborador de chacinados (el olor que nos desvanecía por los años 60), y que saliendo del secundario de curas de Pompeya a eso del mediodía era un franco y agresivo y provocador "olor a salamines", ni mas ni menos, eso imaginábamos(sin equivocarnos) "dolorosamente"...por lo menos, "habría el apetito" rumbo a casa..aunque a una edad de innecesaria previa al almuerzo diario luego de una mañana de estudio y deporte en el colegio (INP) de la calle Fournier.-

                       Cerca se desparramaba el Riachuelo, que sabemos bien de que se trataba (y trata) su incómodo, aún hoy, sello distintivo.-

 Y un perfume que aún hoy propicia evocaciones más que gratas de la infancia; por el Bajo Flores, Perito Moreno, Varela, y todo ese sector hoy plena ciudad donde confluyen los barrios de Parque Chacabuco, Flores, Soldati y Pompeya, aún  hoy en algunos rincones se  asoman verdes vestigios de una porción dela ciudad que fue semirural hasta casi los años setenta, inundando el aire el aroma a yuyos y flores silvestres típicas del sitio que sin duda son los mismos perfumes que ganaban el aire allá por los 60 y semejando el lugar una breve y entrañable pampa barrial.- Caben en la memoria (ya decididos a evocar la memoria de la memoria olfativa) el aroma de las breves flores de los paraísos de la calle Picheuta, florcillas blancas y violetas, frágiles, fugaces  e inolvidables en las noches de verano por las calles del barrio; las flores amarillas de las tipas de la avenida Cobo otro tanto, que tapizaban la avenida en su momento infaltablemente cada año; los plátanos de Centenera mas bien molestos y muy odiados por sus invasivas "pelotitas de pelusa" que agredían bronquios por doquier.- 
 La imagen de arriba nos remite a las clásicas verdulerias/fruterias; "las naranjas del frutero de la esquina nos tira azahares..." nos dirá Ferrer y es una filigrana lingüistica impar del genial poeta de Buenos Aires en su "Balada para un loco".-La foto es reciente y coresponde a un comercio en Cortona, Italia, un peñon  medieval en la Toscana, ex estado libre allá por quinientos años atrás,donde  las frutas y verduras que exhibe son de hace un mes, lucen generosas y brillantes, en euros y semejantes tal vez a las que se mostrarían cinco siglos atrás en un tiempo menos convulsionado pero de idéntica necesidad de colores y aromas como el actual.-mc
PD: ah.... los tilos en Ezeiza están en flor en diciembre y pletóricos de exhalaciones....mc

  

lunes, 4 de diciembre de 2017

HISTORIA CHICA EN EL VATICANO....

                                  Dos líneas en negro, dos palabras clave en azul y una historia breve e indeleble.-
                     Primeros días de noviembre de 2017 en el Vaticano, avenida Della Conciliazione, que vincula el Castello de Sant' Angelo y la Basílica San Pietro.- Son 600 metros de una gran avenida colmada de turistas siempre y vendedores de casi todo; una mujer joven con un letrerito sobre su pecho indicando ""hablo español" y ofreciendo entradas para los museos vaticanos en la calle misma; la escucho vocear su producto y saco inmediatamente: "tiene acento argentino ésta chica"....."si, soy de Belgrano, me casé con un romano y vivo aquí hace 16 años..."..."mirá me dice...." da vuelta su cartelito con la frase antesdicha y la banderita española y aparece nuestra celeste y blanca..."ésta es la mía"(agrega...)....le consulto por un baño... "ves allí enfrente, en ese bar te facilitan sin problemas el acceso", "pedilo bien..." (tenemos mala fama aún entre nosotros)..."desde ya...gracias hermanita y suerte.." me agregaría "esto es todo del Vaticano....alquilan sus locales" (hay bares, embajadas, hoteles, etc.
               Me cruzo al bar, pido "como se debe" y sin problemas accedo al wc.- 
              Allí encuentro este anuncio que es todo urbanidad y sólo exige traducir minimamente..
"Encontrarlo limpio es un derecho....
Dejarlo limpio un deber.."
             Satisfecho con la frase, foto obligada y a la calle otra vez; el cruce con nuestra compatriota y el agradecimiento sincero al datito y sobre todo a esa frase indeleble desde ese instante y que divulgo de ésta manera.- mc

martes, 28 de noviembre de 2017

UNA PEQUEÑA HISTORIA, UN TEMA VIGENTE MÁS ALLÁ DE LAS FRONTERAS.-

                               Foto propia de marzo de 2016, y una anécdota simple y de vigencia comprobada e internacional.-
                         En la fecha mencionada, saliendo de misa apunto para tomar ésta foto....un señor añejo como uno me dice amigablemente y con evidente deseo de entablar un diálogo mas que nada : "sacándole fotos a las palomas??"..y acompañando con una sonrisa la humorada....
            "No", respondo, me interesa el anuncio porque veo se sigue usando en el Calasanz el mismo uniforme que lucíamos allá por las década del 50 y 60 cuando cursábamos  la primaria....
            Responde el interlocutor: "Y si, yo era de la contra, del Colegio San Antonio de avenida laPlata y Venezuela.....nos teníamos bronca entonces...."
            "Si, recuerdo bien algunos chispazos en la calle cuando nos cruzábamos con "otros delantales" que no sean el nuestro o el de los blancos de las escuelas "del estado"...
recuerdo también la competencia delos maristas,un colegio religioso de Rivadavia y Emilio Mitre, siempre se hablaba aunque eramos de primaria e imagino en la secundaria (que cursé en otro colegio religioso también) se habrá exacerbado el "litigio" entre camaradas...también del cercano San Carlos, de Hipólito Yrigoyen y Gascón...en fin..habría otros....
            Hace días comprobé la vigencia de éstas "broncas" entre pares de alguna manera.... paseando por Sansepolcro, una ciudad chica (16 mil habitantes) en Italia, escucho gritos entre alumnos de un colegio religioso en pleno centro de la ciudad, hostigando a alumnos de otro colegio par que pasaban por las inmediaciones del patio de deportes del primer instituto...me acordé de los relatado sobre lo conversado en la puerta del templo de Calasanz en la avenida La Plata con aquel veterano, como uno, camarada del colegio San Antonio de Almagro....
            Todo cambia aunque algunas tradiciones subsisten dándole color y material para el recuerdo sin edad ni fronteras.-mc
                  
                 

domingo, 26 de noviembre de 2017

VIVIR EN LA CALLE PICHEUTA, UN EJERCICIO NADA BANAL......

                                  Arteria absolutamente secundaria en el nomenclador porteño; una calle más, como hay miles, no cometeré el exceso de calificarla como excepcional en algún sentido ni sobrevalorar su existencia y menos aún a quienes fueron o son vecino de la misma; gente común, muy gente y común en el buen sentido, nada que condicione su existencia(de sus habitantes de hoy y los de otrora) el haber sido o ser vecino hoy de una calle entre miles en una ciudad entre miles en el mundo.-Así abandonamos la superstición de que puede una mínima geografía como es una calle entre miles de un conglomerado urbano condicionar o influir en un designio o destino; aunque, debí encontrar un motivo para hablar de mi calle, en la que me crié, la calle donde estaba mi casa de la infancia y si  bien no determina como decíamos arriba, si es una práctica "nada banal" como titulamos, una manera de hablar de una calle más entre miles que tiene el mínimo logro de haber sido "nuestra calle de la infancia", y ésta si no es un experiencia banal por lo menos para uno, digamos.-
                 Picheuta sufrió amputaciones y subsiste en un despropósito geométrico irredento y  sin solución.- Vamos al tema en cuestión:
            Nacía en Rivadavia (del otro lado Parral), perpendicular y enhiesta en pleno Caballito y rumbeando hacia Pompeya, a mitad de camino entre la plazoleta de Primera Junta y Acoyte-José María Moreno.- Expira su traza al 2000 contra lo que era un blanco y humilde tapial de una casita en la calle Somellera.- Producto de la lógica evolución dirían los sabios de la esquina, esa casita sesentista se transformó en elegante y remodelada al estilo porteño hacía fines del siglo pasado, con alguna escalera a la planta superior (existente entonces pero como acceso a una terraza donde lucía una piecita "como de soltero" o algo así), algún motivo selvático y luces que embellecen y resaltan el deseo de diferenciarse y "adquirir un aspecto propio e intransferible", que no es ni condenable ni mínimamente merecedor de crítica alguna, simplemente es y con eso basta y ennoblece el afán de superación expresado en mínimos detalles a veces.-
                Picheuta nacía en Rivadavia y se truncaba su derrotero en Salas, reapareciendo a los 100 metros pero como continuación de Centenera, que nacía en la plazoleta antesdicha (Primera Junta) y al arribar a Asamblea seguía como Picheuta sin antes cruzarse en diagonal hacia su izquierda donde reaparecía Centenera (es complicado y sólo estando en el lugar se puede comprender tal esperpento urbanístico).- 
              Aunque, el tramo desde Rivadavia a Salas allá por los años sesenta (1963) cambió de referencia; pasando a llamarse San José de Calasanz el tramo inicial, desde  la gran avenida a Salas.-  Quedando Picheuta desde Asamblea a Somellera exclusivamente y con el galimatías mencionado de ser continuación impropia de Centenera cuando ésta sigue a 30 metros del empalme para terminar luego de algún meandro en Riestra, en el puente Alsina.-Calma, hay que verlo en el terreno, las palabras son medio insuficientes.-
    Encima sus paralelas cambian de nombre al llegar a avenida Cobo;no así Centenera, que es como una arteria importante, tampoco Puan ni Picheuta, razón hay y es atendible, terminan estas dos excepciones luego de escasos 100 metros en Somellera, sería un aporte más a la confusión reinante haberles impuesto un nombre distinto en el tramo final de sus recorridos de por si saltimbanquis y erráticos.-
             Picheuta, la esencia de éstas líneas y un nombre que resuena inevitablemente sorprendente para quien escucha el fonema por primera vez; denomina un paso cordillerano en los Andes, por el que atravesó la tropa del Libertador en su marcha hacia el Pacífico en los albores de la patria.- Nombre araucano seguramente, cuando en alguna oficina o dependencia debimos mencionarla al fijar nuestro domicilio, inevitablemente despertaba desde sorpresa hasta risa llana y procaz: la primera sílaba es fuertemente sugestiva, las 3 últimas letras otro tanto,demás está mencionarlas.- Desde un "qué?", hasta una sonrisa y una duda, "como dijiste?"...Picheuta.."ahh..Pichueta??"...no (melonazo), (deja de cargarme), Picheuta,calle Picheuta.."ah...sii..es en Barracas,creo, no?"...no.. Parque Chacabuco.."ah..que bueno".lindo el parque"....y reteniendo la risita, "y qué número de Picheuta ??".... historia reiterada de final cabrón para éste interlocutor.-
               Picheuta el de  la Casa Braga en la esquina de Asamblea, escenario de mis primeros largos allá por noviembre de 1961, enfrente Casa Beige, el paraíso de la "damitas elegantes" de entonces; a metros la casa de deportes, adelantada a la época; antes de Balbastro (bajando hacia Cobo), la casa de  Juan Bautista Tigui, médico y letrista de algunos célebres tangos; el pasaje Caperucita de Centenera a Picheuta (espero ningún cráneo del gobierno de la ciudad se le ocurra cambiar su nombre);debo reiterar la recomendación con el pasaje El artesano, ni se les ocurra cambiar su tierno nombre; la barra de la esquina con Saraza, parada cuerva aún hoy; a metros la lechería "La Vascongada" con un gallego de etiqueta (con uniforme caqui), que sobrevivió a la extinción de las lecherías de barrio hasta los años setenta; en el número catastral 1925 la Lechería de Humberto Paterno, centro de la barra de Picheuta y Zellarrayán, donde paraban mi hermano Luisito, el turco, Fortino, muchos muchachos del barrio  por los años 40 y 50 y Alberto Morán (en realidad un grandote, joyero de profesión dela calle Libertad, fana del flaco que cantaba con Pugliese, y que amenizaba las noches de verano entonando "San José de Flores", "Pasional" y otros himnos moranísticos(si se me permite el término); llegando a Somellera y final de Picheuta Juan Carlos Picciani que jugaba tan bien al fútbol y murió demasiado joven; su hermana Eva, morocha esbelta y musa de otro amigo del barrio, Luisito el Truji.- Y decenas de amigos y anécdotas, imposible y tedioso de mencionar en breves líneas.- 
          Dos clubes ornaron las horas muertas y ya no están; el Club Ciclista y Social Picheuta, fundado en el cruce con Zañartú, transferido a Zellarrayán al 1300 y fenecido hacia fines de los cincuenta; amenizando con box, patín, ciclismo y portentosos bailes de carnaval; el club El télegrafo, un club casi de vereda....no contaba más de 25 metros cuadrados su esmirriada sede en el cruce con pasaje El artesano; organizaba carnavales en la calle, show artísticos, palo enjabonado en la columna aún enhiesta, carrera de embolsados, y otras actividades pasibles (y obligadas) de ser representadas en la vereda y calle; subsiste aliado a un vecino, siendo ahora Club Crisol-El telégrafo unidos, en inmediaciones, Saraza casi Beauchef.-
              Tuvo la calle su libro, "Picheuta, mi calle", de Marcelo Carboni, no otro que sobrino de éste escriba.- 
               Como último mojón rescato una imagen indeleble: las noches de estío con decenas de vecinos en las veredas con sus sillas y sillones hasta bien entrada la madrugada esperando "que refresque"...lo que eran esas tormentas nocturnas¡¡¡  ; grupos de pibitos yendo y viniendo, entre ellos mi vieja en su sillón de mimbre y claro, éste "recuerderista" de intrascendencias casi siempre.- mc

domingo, 1 de octubre de 2017

PARQUE CHACABUCO Y MIS PRIMEROS LARGOS (Pantalones).-

                         Mo-nu-men-tal foto aérea del barrio con el parque, el barrio Emilio Mitre (los tallarines), el barrio Caferatta, el parque mismo, y las calles circundantes perfectamente delimitadas ya entonces.- Imagen de 1923 aproximadamente  realizada por el sr. Borra y disponible junto a otros datos en la red, pero el tema es otro, pequeño, personal y chiquito, tema al fin.-
               El tema son "los largos", ese tema esencial para los pibes de los años 50 y 60 superado hoy con los modos impuestos que borraron el trance pantalones cortos/pantalones largos; no sé si para bien  o mal, pero reemplazados, eso si, por otras disputas más pueriles  y menos pacíficas que aquella que se circunscribía a los límites del hogar ,y  que el tiempo en su devenir transformaba en recuerdo como el que evocaré.-
               Era 1961, final de la primaria en el Calasanz, la decisión de continuar secundario pero en el Instituto Nueva Pompeya, colegio confesional de reciente fundación en su sección secundarios.- Otro ambiente, otra gente, tema para otro momento.- Pero "los leones" se hacían esperar; la bellosidad se asomaba incipiente y generosa en las 
fornidas "gambas", aparecía sin aviso ni pudor y la imperiosa urgencia de "largar los cortos" de una buena vez....y la vieja que se negaba; imaginé más adelante el deseo  por interpósito motivo de la vieja de no envejecer, de no dejar de ser la madre de un niño que con 13 años reclamaba levantar la vista y mirar en derredor sin remedio ya, tan natural como el deseo de la vieja de "retenernos" como niño por un tiempito más aunque sea.- Tema viejo y del otro lado del mostrador posteriormente como es de suponer.-
             Diciembre de 1961 y personalmente debía inscribirme en el nuevo colegio, acompañado por la vieja, claro.- "Pero en pantalones cortos no quiero ir, me da vergüenza...", a esa edad y por aquellos tiempos se retardaba el proceso del cambio de cortos a largos (trance inexistente hoy)y ocasionaba sus conflictos: nos veíamos observados (y socarronamente, lo peor) por cada persona que cruzábamos caminando por la calle, ni que hablar de algún vecino burlón que reparaba con una sonrisa y alguna frase relativa a los cortos ("bajalos a piyar, bajalos, che.....y otras frases que nos hacían sonrrojar  aunque fueran al fin estímulos para continuar insistiendo en casa con el argumento .-
                Y el día llegó, en diciembre de 1961 y en sus primeros días, por Picheuta hasta Asamblea acompañado por la vieja y tratando de esconder las "bellas gambas" objeto (exagerabamos sin saberlo) de las miradas entre sorprendidas y burlescas (más imaginación) de las "masas" de peatones (mas imaginación) con los que nos cruzábamos en la triunfal llegada, al fin,  a la sastreria de Asamblea y Picheuta, tabla de salvación de tantos momentos de angustia por seguir "con los cortos, como un pibito..." , "Casa Braga", justo en la esquina (hoy una pintureria)  la inolvidable casa donde luego de probarme un par de largos, salí con mi vieja ya con unos  tipo vaquero de marca olvidada más un paquete conteniendo otro par de pantalones en éste caso en color azul noche, un lujo, la vieja era así, "mezquinaba pero tomada la decisión se despachaba por duplicado", dos pantalones para ir seguro y con los largos a la inscripción en el secundario en Pompeya.-
                 No quedaba allí la cosa, cruzando el empedrado con vías de aún vigentes tranvías de la avenida Asamblea, con sus refugios de espera, en la vereda opuesta estaban la sucursal barrial de "Bonafide", el Nuevo Banco Italiano, el mercado Centenera y el cine Asamblea, refugio éste último en tardes lluviosas con tres películas y número vivo que ensalzaban la existencia de aquellos pibitos a punto de dejar de serlo por inicios de los 60, todo sazonado con "maní con chocolate", expendido por el inefable caramelero Vicente; y el "número vivo", una antigualla hoy pero de lograda aceptación entonces: nacidos a partir del gobierno peronista a efectos de dar oportunidad a tantos artistas sin trabajo (hablamos de 1961, y estaban aún vigentes), eran de contratación obligada y generaba tremendas situaciones entre la aceptación y la reprobación ruidosa y algo canallesca a veces, del público, pero era un espectáculo aparte al de la película en si.-
                    Ahh..y la vuelta a casa retomando Picheuta cruzando Santander, Castañares, Avelino Díaz, Balbastro, Saraza, Zañartú y Zellarrayán hasta antes de Cobo con los largos a la vista de ausentes "masas" en éste caso que no serían  testigos del cambio sin remedio , aunque dentro  del par de pantalones largos era el mismo que había hecho el camino inverso hacía menos de dos horas antes, como aquello de "un pequeño paso para un hombre....un  gran paso...." del imaginativo Amstrong, aquel  incierto astronauta pero no en mi caso, yo mismo y  la certeza sin dudar de por lo menos haber caminado esas cuadras de obstinado paisaje barrial bajo la luz larga de una tarde de principios de diciembre de 1961, y si, convencido que  era el mismo que hiciera menos de dos horas antes  el camino de ida,  sintiéndome  otro en el de vuelta a casa con los pantalones largos, al fin.- mc

domingo, 24 de septiembre de 2017

DE ANIS A LAVANDINA.....ECOLOGÍA ARTESANAL CUANDO NI EXISTÍA, CASI, LA PALABRA.-

                              Milagrosa botellita del anís mas popular por mitad del siglo pasado en Argentina.- Anis 8 Hermanos, en sus versiones dulce con etiqueta roja, seco con etiqueta oscura como se ve en la imagen.- 
                            Fue parte de la historia en muchas casas con su densa casi aceitosa textura aunque dulce y de 
profundo sabor a anís.- 
                          Los anises más famosos eran españoles pero muy caros,éste reinaba vernáculo y soberano en las mesas argentinas.- Estaba el anís Bols también, pero el rey era el de los hermanitos curitas de la etiqueta, fabricado por Freixas hermanos (serían ocho??).-
                              Lo tomaba mi nonna Benedetta y quedaba chispa-chispa la tanita.- Lo tomamos todos, en su casa y en la nuestras.-  Furtivamente empinábamos el codo de apuro en el  "aparador" donde "reposaba" la botellita generando el comentario de la vieja al descubrir el affaire: "como baja el anís....no sé que pasa aquí.."
                            El 8 hermanos y otras botellas tenían en los años 50, y comenzando los 60 una utilidad extra: eran utilizados por los fabricantes de lavandinas para verter su mercancía.- En el barrio estaba La Petiza del pasaje La galera, emprendimiento del famoso Fu-fu (su padre era funebrero en la avenida Cobo), con Juan (santiagueño vecino de Cobo) como co-equiper y repartidor, llenando las botellas con manguera y de a una, etiquetas y a repartir....
Utilizando las botellas de la mayoría de licores de la época para envasar sus productos en incipientes empresas caseras y artesanales de artículos de limpieza.- La Petiza era la versión barrial de la líder, la marca Balcarce, que estampaba su etiqueta de papel impresa en rojo en las más variadas botellas que cayeran en sus manos.- Compraban sus piezas a los "recuperadores" de entonces, identificados como cirujas en el arte de convertir en útil lo desechado.-
             Así Balcarce etiquetaba y llenaba con su mercancía las botellas más variada: las de sidra eran mayoría sobre todo al comenzar el año; usaban  también los envases de Reserva San Juan, Boussac, el barrilito de Hesperidina, y anís 8 Hermanos, inigualable con su número 8 en relieve en su botella rectangular y de grueso espesor.- 
                 Hoy sería un pastiche de marcas y mensajes muy cool y moderno; fue un aquelarre pre Di Tella por aquellos años 60 no reconocido ante la serialidad impuesta en elementos de uso masivo como envases desde luego y hasta hoy....el más vanguardista artista plástico no igualaría la mezcla y metamensajes contenidos en esos estantes de almacenes con botellas de variados brebajes convertidos en contenedores de agua lavandina común para la higiene de los hogares porteños.-
             Cada cual tendremos nuestra pequeña historia sobre el fenómeno hablado: me mandaban (eran los famosos "mandados") al kiosco "de la viuda", una señora con portentoso kiosco en Centenera casi Somellera, a donde acudía con pesada bolsa cargando botellas vacías y volvía a casa con la misma bolsa mas pesada aún con las botellas llenas de lavandina...luego llegarían los envases plásticos, mas livianos, mas chicos, descartables y todos iguales.- Aquello era un festín para la vista con tantas botellas de bebidas alcohólicas, aunque llenas de lavandina.- Luego la serialidad, los sachets y otras "ventajas para el ama de casa".-Todo pasa y cambia, para mejor o no, pero algo queda, como estos recuerdos medio chuecos pero tales al fin.-mc