miércoles, 21 de diciembre de 2016

A LA CANCHA DE RIVER, POR LAGUNA.....GRACIAS IGUAL SABINA....

                            La heroica radio a transistores que animó las  horas de generaciones de oyentes en los años 60 y subsiguientes.-
         "De González Catán (de Pompeya) a La Boca (a la cancha de River) en colectivo por Laguna (por Barrancas)....
          Gran artista Sabina el yoyega mas porteño; su "De dieguitos y mafaldas.."  me sirve para poner las cosas en su lugar como vemos en la letra de arriba.-
             Era 1964 (según parece el año clave cuando llegaron masivamente las Spica a la Argentina); tuve una, celeste adentro cuero afuera como cientos de miles y el salto técno-mediático de ir a la cancha con radio portátil y en colectivo.-
       El bondi era todavía el 402 (luego 42, en ésta manía telúrica de cambiar nada cambiando nombres y números).-
        Estrenaba carnet millonario por aquellos años yendo con amigos del mismo palo al Monumental ,para ver como se cimentaban 18 años sin salir campeón, un club mal acostumbrado hasta esos años.-De todo se aprende.-
       La anécdota sirve para hablar de Sabina, su canción dedicada a Paula (leit motiv de la letra apenas esbozada y sacrílegamente alterada -no quedaba otra-).- Paula fue una pibita de González Catán, pareciera bosterita (a no¡¡) y azotada por los vientos que sin pudor le levantaban la pollera para delirio del yoyega cantor que la inmortalizó, debe reconocerse, es una canción muy bella y profunda, salvo los nombres propios, exceptuando el de Paulita, claro.-
         Y la Spica?? de qué juega??..simple...íbamos por 1964 y más con ella (mafaldas ya existían en la pluma de Quino, Diego era un bebé, y Paulita de Catán no había asomado al mundo) a la cancha, escuchando previa y partido luego en pleno estadio.-
     Íbamos en el 402 de Pompeya a Núñez (se supo después que es Belgrano el barrio en realidad), viaje de cerca de 2 horas para ver al "millo" y ...escuchando radio¡¡¡ gran salto si no de la humanidad si de los futboleros que podíamos ver un partido y escucharlo al mismo tiempo en la cancha misma.- No se tiene exacta dimensión del cambio.-
      Y la previa, que previas¡¡¡¡
        Esta evocación es el leit-motiv (dos veces utilicé en estas líneas esta expresión latina) de la presente.- Era revolucionario auténticamente viajar en colectivo, y bien calladitos todos, repleto de hinchas y escuchando la radio con la previa: "peligra la participación de Ermindo Onega en el equipo de la banda.."......"un tirón en la práctica del viernes (los partidos eran sólo los domingos) lo ralearía del elenco en su partido de hoy frente a ....(xx); "Amadeo Carrizo, el veterano golkiper del equipo de Núñez, sufrío una congestión pulmonar en la semana que no le impedirá estar en el arco del equipo dirigido por Renato Cesarini..." que alivio¡¡¡ ...Onega es clave para ganar..Amadeo para no perder...
                       Esta escena con modificaciones mínimas, me imagino se vivía el domingo pasando el mediodía en muchos colectivos de numerosos lugares donde viajarían hinchas  de fútbol.-
         Sabina y su Paulita (por aquellos años no iban tantas mujeres menos en colectivos a la cancha) fue el condimento; la Spica el objeto y la unción en pleno bondi de los pasajeros escuchando la novedad que una radio sin cable (cuesta evaluar hoy lo revolucionario del hecho descripto) el motor de éstas líneas.-
      Cincuenta hinchas, todos del mismo color partidario, viajando apretados en vetustos Isotta-Fraschini, o De Soto, o en enchichados Mercedes-Benz  convencionales, y escuchando en silencio absoluto al gordo Muñoz xRivadavia en la previa (no se decía así, pero era eso, la previa) de los domingos de fútbol, o en alguna otra emisora "Viajando con música a la cancha", justo lo que estábamos  haciendo con el reinado algo desfalleciente del tango y su cultores que nos acompañaban en la profana peregrinación.-
      Chiquito y cálido era el real motivo de meter a la Spica (gracias a ella se daba ese revolucionario salto), y de filtrar a Paulita y su mentor Sabina, con los equivalentes nombres propios que corresponden al destino del viaje (viajábamos a River), en definitiva.-
     Nota: no sólo Muño por Rivadavia, estaban Ortega Moreno, Fioravanti, Veiga y otros, pero el gordo era completísmi y estaba en su apogeo.-mc

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